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domingo, 7 de junio de 2009

PASEO POR SALAMANCA (y IV) LA PROVINCIA

No sólo la ciudad de Salamanca es un encanto para el disfrute de la historia y del arte. La provincia salmantina posee buenos conjuntos históricos o pintorescos. El territorio provincial comprende en su mayor parte el extremo suroeste de la Meseta Castellana. Al sur, se encuentra el tramo español más occidental del Sistema Central.

En el sector mesetario se distinguen las grandes planicies tan típicamente castellanas. Los interminables llanos se reparten entre los campos ceralísticos del norte y este y, las dehesas taurinas del centro, sur y suroeste. La dehesa de encinares es un paisaje único, con su clima mediterráneo de interior extremado aunque algo menos que en el centro regional. Los ganados de lidia dominan el paisaje.

Por el noroeste, la meseta y sus alturas se derrumban con el Duero. El gran río de Castilla empieza su descenso en busca de las tierras portuguesas formando unas caídas en unos paisajes únicos. La comarca se llama Arribes del Duero. Los embalses aprovechan estos despeñaderos de agua para la producción de electricidad.

Al sur, nos topamos con las sierras de Gredos, al sureste; la de Fancia, al sur; y la de Gata, al suroeste. Las cimas son blanqucinas gran parte del año por sus frios y nivosos inviernos. Los paisajes son muy boscosos de espieces húmedas, los cuales rompen con los áridos de la zona mesetaria.


PROVINCIA DE SALAMANCA


Empezando por el sur serrano, podemos visitar LA ALBERCA. Es un pueblo muy interesante cuando no hay turismo masivo, el cual ha adulterado su tipismo real. El tipismo actual es mportado y ha quedado como un pueblo-museo, cn trabajos artesanales importados de otras zonas. Igual pasa con sus precios, los cuales son muy elevados. No obstante, pueden verse ejemplares perfectos de arquitectura popular de la zona: edificios de autor desconocido, siempre del pueblo, mezcla de madera con piedra o entramado, grandes balconadas con tiestos, soportales en las plantas bajas, y tejados con aleros anchos, pues el clima es muy húmedo y lluvioso.

Como consejo diré que para tomarse un buen jamón ibérico y un buen vino, ya sea de la zona o de la Ribera del Duero (verdero manjar esa combinación de jamón con vino) es mejor irse a MOGARRAZ, población casi tan pintoresca como la anterior, pero sin las aglomeraciones turísticas y los precios mucho más baratos. Las gentes auténticas del lugar, sin los tipos pseudo populares del pueblo albercano.


Soportales de La Alberca

Plaza albercana
CANDELARIO es la población más serrana. Es casi un barrio de la grande e industrial Béjar. Es la población de los embutidos. Sus casas reservan la planta superior para sus curados. Ni que decir tiene que aquí los chorizos, jamones y demás embutidos son una delicia para el gusto. Ya en un tapiz de Goya se representa al choricero de Candelario, que servía a la Casa Real, la cual no tenía mal gusto, dsde luego. El silencio de sus calles se ve interrumpido en primavera por el deshielo y el correteo de las aguas provenientes de la sierra en sus canalillos, dando una sensación de frescor. Las siluetas afiladas de Gredos asoman por sus tejados, adornando sus panorámicas.
La excursión se puede alargar y salirnos de Salamanca para, visitar una joya cercana en la provincia de Cáceres: Hervás. Una maravilla de pueblo por sus calles pintorescas que conforman una judería única, al decir de Shlomo Ben Amí, judío sefardí, hispanista nacido en Tánger, primer embajador israelí en España y ex ministro de Exteriores de su país. La calle del Rabilero (del Rabí) es la arteria de la judería.

Batipuertas de Candelario

Calle de Candelario

Calle de Candelario

Por el campo charro las dehesas se imponen y forman en piedemonte del Sistema Central con las planicies. La afición taurina en la provincia no es por casualidad. Los astados negros pastan en sus prados. La encina, árbol insignia español, es aquí una de sus máximas expresiones y nos indican la cercanía de Extremadura.

Dehesa taurina: el campo charro

Catedral de Ciudad Rodrigo
Tras pasar por las dehesas, nos encontramos con la segunda población monumental de la provincia tras la capital: CIUDAD RODRIGO. Es una población muy elegante y limpia. Su gran catedral y numerosos templos y casas blasonadas dan idea de su interés estético. Es muy importante su conjunto amurallado en estrella. La ciudad, por su situación tan estratégica (camino de Portugal hacia Francia), ha sufrido asedios o sítios en su dilatada historia. Fueron especialmente duras las batallas de la guerra de la Independencia (1808-1813) por las ofensivas y contraofensivas de franceses y británicos. Es una de las pocas ciudades cuyo centro urbano está habitadp por pblación de alto nivel y sin degradación de botellones y ruidos nocturno.
Nuestro periplo continúa hacia el oeste y noroeste. Fuentes de Oñoro es el final de la provincia y del territorio español. Se puede salir de nuestro límite territorial y acercarse, a unos 40 kms, a la vecina Guarda, bella ciudad lusitana, con catedral destacable y un callejero en piedra que recuerda mucho a Galicia.
Pero el viaje nos lleva a LOS ARRIBES DEL DUERO. Los paisajes son muy impresionantes con los despeñaderos y barrancos del gran río. Es muy interesante una ruta de senderismo por una vía férrea abandonada que llevaba a la frontera portuguesa: el FERROCARRIL DE LA FREGENEDA, hoy muy recorrida por los puentes elevados que atraviesa, con sus panorámicas espectaculares. El paso de abandonados túneles le dan un toque de aventura. La ruta acaba en Barca d´Alba, ya en territorio portugués.

Arribes del Duero

Ferrocarril abandonado de la Fregeneda

Y para acabar nuestra visita, citaremos PEÑARANDA DE BRACAMONTE, en el extremo oriental y casi en la raya de Ávila. Es ya una población austera y cerealística, muy propia del centro de Castilla. La Plaza Mayor es lo más destacable del pueblo, con sus soportales.

Plaza de Peñaranda de Bracamonte

sábado, 6 de junio de 2009

PASEO POR SALAMANCA (III)

Reanudamos nuestro paseo tras dar una buena satisfacción al paladar y al estómago. Salimos de la Plaza Mayor, según vemos en el plano marcado.
Plano de Salamanca

Plaza Mayor
La Plaza Mayor es el corazón de la ciudad, donde los estudiantes, turistas y ociosos pasean, quedan, se reúnen, etc, bien al sol cuando sale, o bajo sus soportales cuando llueve o hace frío. La tuna turística suele hacer acto de presencia las más de las veces.
El cuadrado está dominado por el Ayuntamiento. Es un conjunto barroco-churrigueresco del siglo XVIII. Su decoración es muy recargada.
Por la Calle Prior se llega a la Plaza de Monterrey, dominada por su imponente palacio de igual nombre, propiedad de los duques de Alba. Es un buen ejemplo de arquitectura plateresca civil y palaciega.

Palacio de Monterrey

Seguimos por a Calle Ramón y Cajal, dejando a nuestra derecha el templo de la Purísima, en la que destaca su gran cúpula, para llegar al Colegio de Fonseca. Es un edificio ya purista, es decir, de los años centrales del siglo XVI, años en los que la decoración recargada se va simplificando y se van adoptando ya formas más italianizantes. Hoy el edificio organiza actos culturales universitarios. Diremos que, en su patio (algo dejado), se encuentra un restaurate muy económico pero de gran calidad de su comida para ser menú del día. Es agradable almorzar en su comedor, del siglo XVI.

Colegio de Fonseca


Subimos por la Cuesta de San Blas para cruzar la Calle de la Compañia. Se cruza la Rúa Mayor y se llega a la Calle de San Pablo, por la que bajamos para llegar al convento de las Dueñas. Este claustro es de una tranqulidad y silencio increíbles, en pleno centro bullicioso de la ciudad. La entrada es cara y solo es para ver ese claustro de las monjitas.

Claustro de las Dueñas

Ya muy próximo se encuentra el convento de los Dominicos o de San Esteban. Su fachada es un tratado de plateresco. Su color, similar al resto de las obras de la ciudad toma un aspecto rosado según la luz del sol. Es caracteristico de la piedra de las canteras del Tormes, d donde se extraen las piedras de constucción. Es aconsejable ver su interior, tanto el museo, como el claustro, con las tumbas de los dominicos ilustres y la basílica.
Fachada de San Esteban o los Dominicos

La visita a la ciudad acaba, saliendo a la Calle del Rector Esperabé y volver al Puente Romano, donde iniciamos la visita. Este paseo está pensado para hacerlo en un día y ver la Salamanca esencial, la que hechizó a Cervantes y tantos y tantos religiosos, escritores, políticos, estudiantes, turistas, etc. Desde luego que hechiza y deja deseos de volver las veces que sea necesario.

lunes, 1 de junio de 2009

PASEO POR SALAMANCA (II)

ALGUNAS EXPLICACIONES ARTÍSTICAS
Vamos a hacer una pausa en nuestro paseo para ver bien esos monumentos y sus estilos correspondientes de manera muy breve.
En el Puente Romano sobre el Tormes se inicia la novela de "Lazarillo de Tormes". Como es sabido es la que inicia el género de la novela picaresca que tan buena acogida tuvo los siglos XVI y XVII.
Salimos de Salamanca, y llegando a la puente, está a la entrada de ella un animal de piedra, que casi tiene forma de toro, y el ciego mandóme que llegase cerca del animal, y allí puesto me dijo:
-Lázaro; llega el oído a este toro y oirás gran ruido dentro dél.
Yo simplemente llegué, creyendo ser así. Y como sintió que tenía la cabeza par de la piedra, afirmó recio la mano y dióme una gran cabaza en el diablo del toro, que más de tres días me duró el dolor de la cornada y díjome:
-Necio, aprende que el mozo del ciego un punto ha de saber más que el diablo.
Y rió mucho la burla.
Como sabemos los lectores de la novela se iniciaba un viaje que les llevaría a la meseta sur y a Lázaro hasta Toledo. El toro de piedra es un verraco, muy típico de los pueblos prerromanos de la zona, a ambos lados del Sistema Central. Semejantes son los Toros de Guisando en la provincia de Ávila. Este puente era el paso del río de la calzada de la Ruta de la Plata, por donde los romanos sacaban el oro de Las Médulas, en el Bierzo leonés.

EL ARTE ROMÁNICO, SIGLOS XI-XII
Este estilo es el primero, ya original y de categoría, de aquella Europa bárbara y medieval. Su sentido es muy simple: una bóveda de piedra muy pesada tiene que ser sostenida por unos muros no mens gruesos. Eso muros pétreos y macizos apenas permiten vanos, los cuales son abocinados. Los edificios son, por tanto, muy lúgubres y oscuros, muy propios de aquella mentalidad feudal y teocrática. Los edificios son de reducidas dimensiones. La catedral vieja salmantina tiene una cúpula con decoración escamada, muy típica dela zona occidental de la meseta y similar a a la colegiata de Toro, la catedral de Zamora o la de la extremeña Plasencia. No fue demolida y pudo conservarse y ver su dimensión adosada a la gótica.

EL ARTE GÓTICO, SIGLOS XIII-XVI
El gótico es revolucionario en el siglo XIII. Tras su nacimiento en Ile de France, es el estilo de la burguesía naciente que busca demostrar su poder urbano. El arqutecto logra hacer que el muro no aguante la techumbre, la cual descansa en enormes pilares de columnas interiores. La bóvedad de crucería a modo de nerviaturas, es menos pesada que la de cañón románica. El muro es, por tanto, para cerrar el templo del exterior. Esta fragilidad permite grandes ventanales de cristales policromados que dan a los interiores una luminosidad única, con colorido y claridad. La catedral de Salamanca es del siglo XVI, del llamado gótico flamígero, una etapa caracterizada por el exceso de ornamentación y las bóvedas de treceletes, muy alejadas de la simplicidad de aquellas simples de crucería. La profusa decoración de los muros adelanta ya el Plateresco. La cúpula del cimborrio es enorme y destaca a lo lejos. Es ya del XVIII o del Barroco tardío.
La visita permite ver desde los triforios de los pies, las dimensiones de las dos plantas. También se puede pasar de una a otra por los tejados. Así se comparan las domensiones entre ambas y los arbotantes exteriores de la gótica. Uno de los mayores atractivos de la ciudad, que permite comprender mejor ambos estilos arquitectónicos.

EL PLATERESCO, PRIMER TERCIO DEL SIGLO XVI
Es el estilo salmantino por excelencia. La decoración llega a su exageración. La fachada de la Universidad es su ejemplo mejor. Nos encontramos ante un telón que oculta el viejo edificio medieval y con sus pináculos góticos. Grutescos, follajes, formas vegetales, curvas, contracurvas, medallones con bustos, escudos, cornisa con balaustrada, etc, hacen del autor más bien un escultor que un arquitecto. El nombre se debe a su semejanza con la decoracón de vasos de plata u oro, es decir de los plateros que realizan estas obras de orfebrería. Este estilo será el que domine la ciudad de la época de Carlos I, un estilo muy alejado aún de las formas italianizantes, llamadas también puristas.

EL BARROCO, SIGLO XVII
Tras el Plateresco, cualquier otro estilo queda como secundario en Salamanca. La Clerecía, el edificio de los jesuitas, es el máximo exponente. del Barroco. Este estilo tiene en España tres fases claras: la inicial, simple y de poca decoración, de influencias herrerianas, del primer tercio del XVII; la segunda, la de mediados del siglo, que es a la que pertenece el edificio. La decoración es ya más abundante. La tercera fase es la llamada churrigueresca, de decoración exagerada ya, que ocupa los años finales del siglo y hasta casi la pimera mitad del XVIII, que es cuando se terminan las obras. El claustro es uno de los mejores de España.

EL NEOCLÁSICO, SIGLO XVIII
Poco a poco vuelve la decoración menos exhuberantey con elementos más geométricos y clásicos. San Bartolomé o Anaya es su ejemplo mejor. Destaca el gran frontón triangular y su columnata sobre la escalinata.

EL MODERNISMO, SIGLO XX
Y ya, como originalidad, destacar la Casa de Lis o del rector Esperabé. Es de este estilo de la Belle Epoque. Destaca sobre todo la fachada posterior que es una cristalera abierta al Tormes. Destaca su museo interior, también modernista.

LAS TAPAS
Tras este paréntesis de arte, como se calcula estemos en el mediodía, se impone comer y beber. Salamanca es la ciudad de las tapas. Se puede comer de tapas. Son contundentes y los camareros, tras poner las bebidas te preguntan sobre qué tapa quieres entre el amplio surtido en sus mostradores. La morucha es la carne roja de la tierra,la carne de los toros de lidia que pastan en sus buenas dehesas de encinas al sur de la ciudad. También decir que en la provincia se curan los jamones y embutidos "ibéricos": Béjar, Guijuelo, etc. Eso quiere decir que el género es de lujo. Ibéricos de Salamanca. También es típico el cochinillo, tanto asado (de la zona de Peñaranda) como "cochifrito" (más al sur, más de Béjar y piedemonte de Gredos). Los hornazos son panes con un huevo o un chorizo dentro. El vino que domina es el de Ribera del Duero. También el de Toro.
Cerca de la Plaza Mayor se encuentran Mesón Cervantes, Casa Paca o el Bambú, lugares donde esas tapas se degustan bien y donde acuden los salmantinos. Tras la comida un buen café se puede tomar en el típico Café Moderno, donde iba Torrente Ballester a sus tertulias ydonde tine su estatua en la que fuera su mesa habitual.
Otra zona de tapear y fuera del centro, o sea, muy de salmantinos, es la de Van Dick, en la zona norte. Es zona de bares, tascas y mesones donde los estudiantes se toman sus cañas y vinos y tapas.
Por la noche tienen sus bares de copas como: El Puerto de Chus, el Moderno, el Naval, Camelot, Cum Laude, etc, etc. En la zona de Gran Vía donde está esta "marchita".
Tras ello continuaremos la caminata en la próxima entrada.

PASEO POR SALAMANCA (I)

INTRODUCCIÓN
La ciudad de Salamanca es una de las más monumentales de España. Patrimonio de la Humanidad, cuenta con un conjunto monumental único. El centro histórico o casco viejo mantiene su dinamismo, sin que haya habido un deterioro como en muchas otras ciudades.
Para dar este paseo vamos a dividirlo en dos entradas. La primera nos llevará hasta la Plaza Mayor, en pleno centro. La segunda sale de la Plaza Mayor y continúa su ruta monumental. Ambas partes ocupan la mitad sur del recinto histórico, donde se concentran la mayoría de los edificios. El mediodía u hora de comer marca ese límite. Entre ambas entradas haremos una intermedia de explicación de los artes que veremos en la excursión.

Observamos el plano ubano de la ciudad, que se puede ampliar con el zoom. Aparecen marcadas las calles que pasearemos. La línea negra que añado es la ruta. Por supuestoque es una propuesta, aunque haya muchas alternativas a gusto del paseante.


BREVE HISTORIA
Helmántica es el nombre romano primitivo. Ubicada en la provincia de Lusitania. La importancia empezó al ser lugar de etapa en plena Ruta de la Plata. La Vía de la Balata es el nombre original (ruta de las baldosas), lo de la plata es por deformación posterior, pues nunca se llevó plata por esta calzada, sino oro. Helmántica, pues, estaba en esa gran calzada que comunicaba Astúrica (Asturias) con Hispalis (Sevilla). Calzada estratégica para llevar tropas a Legio (León), ante las frecuentes rebeliones de los pueblo del norte, débilmente romanizados.
De la época musulmana se sabe poco. Es en los inicios del siglo XIII cuando entra en la historia por la puerta grande al unir su futuro al de la primera Universidad española, tras los Estudios Palentinos del siglo anterior.
En los Siglos de Oro, pero sobre todo en el reinado de Carlos I es cuando vive su apogeo. La élite cultural se forma en sus aulas, en competencia con la reciente Universidad alcalaína. Cervantes la citó con frecuencia y las principales obras literarias de la época. El estilo arquitectónico del Plateresco, versión del Renacimiento español, es su seña de identidad.
Ya en el siglo XVII se puede apreciar que la crisis del Barroco hace mella en Salamanca. Crisis que lleva a la decadencia ya del siglo XVIII y la casi su ruina y olvido en el siglo XIX. Las guerras napoleónicas afectaron mucho a su patrimonio al ser frecuentemente teatro de batallas entre británicos y españoles contra franceses.
En el primer tercio del siglo XX, en plena decadencia cultural, el gran escritor vizcaino y noventaiochista, el catedrático Miguel de Unamuno, la vuelve a poner de actualidad.
En 1936 es escenario de manifestaciones, concentraciones y delirios fascistas, al ser la capital de los franquistas inicialmente y antes de Burgos. Por sus hoteles pasaron todo tipo de gerifaltes de extrema derecha españoles, italianos y alemanes.
En la segunda mitad del siglo vive un pequeño renacer por el nuevo impulso de su Universidad. Hoy es un cetro turístico de primer orden y un lugar de aprendizaje de español para extranjeros.
PRIMER PASEO
Se inicia en el sur, a orillas del Tormes, su gran río que viene crecido de la sierra de Gredos, donde es su cuna. Cruzamos por el PUENTE ROMANO, con recuerdos de la novela picaresca de "Lazarillo de Tormes", pues aquí se inician sus andanzas.


Puente romano sobre el Tormes, con la catedral al fondo destacado un día de nevada invernal

De frente se sube por la calle de Tentenecio, dejando la CASA LIS a un lado, casa del rector Esperabé, de tipo modernista de inicios del siglo XX, y hoy museo de ese estilo.
Se llega a la Plaza del Palacio Episcopal y se visita la vista aérea de las catedrales, algo estupendo para conocer la filosofía de los dos estilos medivales adosados: las dos CATEDRALES: ROMÁNICA Y GÓTICA. La primera con su pequeñez y sus gruesos muros con poca iluminación; la segunda muy elevada e iluminada, de las últimas del gótico europeo o flamígero.

Interior de la catedral nueva, gótico flamígero

Interior de la catedral románica o vieja

Continuamos por la Plaza de Anaya, lugar de decanso antaño en los recesos de las clases universitarias. Antaño porque ya hoy apenas hay facultades en el casco viejo. Las nuevas necesidades educativas trasladaron fuera las facultades. A ella desemboca la Rúa. Destaca, enfrente de la catedral, el PALACIO DE SAN BARTOLOMÉ O DE ANAYA, de estilo ya neoclásico, dada su construcción en el siglo XVIII. Era la antigua facultad de Filosofía y Letras.



Palacio de San Bartolomé o de Anaya



Volvemos a la entrada princiapal de la catedral. Enfrente justo, se encuentra la calle estrecha de Calderón de la Barca, que conduce a la calle de Libreros. A la derecha encontramos LA RECTORAL, antigua casa oficial de los rectores, con museo de Unamuno. Metros adelante llegamos al rincón de Salamanca por antonomasia: el Patio de las Escuelas, con la famosa FACHADA DE LA UNIVERSIDAD, atribuida a Juan de Álava, en los inicios del siglo XVI. Es el inicio del arte plateresco. Los turistas buscan la famosa "rana", símbolo de la lujuria, esocondida en una pilastra a nuestra mano derecha. La plaza es un remanso de paz cuando no hay turistas y es especialmente bello por las noches, con los reflectantes. La estatua de Fray Luis de León, el poeta del siglo XVI preside la plaza.

Fachada de la Universidad
Miguel de Unamuno, el salmantino de adopción,
el vasco enamorado de Castilla
El patio de las Escuelas en la noche, con los reflectantes

Por la calle de Libreros llegamos a la Rúa Antigua, lateral el gran templo de los Jesuitas. Como en casi todas las ciudades importantes de la época, la poderosa orden de San Ignacio tiene su templo destacado. En Salamanca su oder es extraordinario a juzgar por la extensión de sus edificios. Como decimos, llegamos a la Rúa Antigua, giramos a la derecha y luego a la izquierda, para tomar la calle de la Compañía. Ni que decir tiene a qué "Compañía" nos referimos. Estamos en otro de los rincones de la ciudad. A un lado, la CASA DE LAS CONCHAS, de fines del siglo XV e inicios del XVI, transición del gótico al plateresco. Enormes conchas de vieiras, símbolo de Santiago de Compostela adornan su fachada. Por dentro un patio encantador ve asomarse un edificio grandioso: el poder de la Compañía de Jesús.
LA CLERECÍA. Es hoy una extensión de metros y metros cuadrados. Tiene varios usos, entre ellos, más importante: el de la Universidad Pontificia, religiosa y privada. Es un soberbio edificio barroco de mediados del XVII, que encierra un claustro no menos sobresaliente. La iglesia es la típica construcción con los detalles de inspiración del Gesú de Roma.


Casa de las Conchas
Claustro de la Clerecía

Fachada de la Clerecía
Por la calle Rúa llegamos, todo recto, a la PLAZA MAYOR, verdadero foro de encuentro de los salamantinos a todas horas, sede del poder muncipal, con el edificio del AYUNTAMIENTO de estilo barroco churrigueresco, del siglo XVIII.
Aquí damos final a este primer paseo, hora de reponer fuerzas en sus numerosos restaurates, bares, mesones y tascas de todo tipo, precio y calidad.
Como en cualquier ciudad española, las tapas, el vino y las cañas son los protagonistas a estas horas.

Ayuntamiento de Salamanca en la Plaza Mayor