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sábado, 8 de octubre de 2011

MAPAS DE LA GUERRA CIVIL (4ª PARTE Y ÚLTIMA)

1939: EL FINAL DE LA GUERRA

Las navidades de 1938-39 se iniciaban bajo el fugo de la penúltima ofensiva de la guerra. La contienda estaba en sus últimos episodios, con un ejército republicano casi batido pero con la moral aún alta y todo el cuadrante suroriental y Madrid en su poder. Algunos republicanos, en especial los comunistas y el líder socialista Negrín, sabían que la rendición llevaba a la cárcel y a la consiguiente ejecución. En las mentes de los dos bandos había inquietud ante la creencia de que una segunda guerra mundial se inmiscuiría decisivamente en el final del conflicto español.
En estos meses finales la crueldad no iba a refrenarse. Tras un periodo de “orden” en las retaguardias tras los asesinatos del año 36, volvería la violencia alejada del frente. Los ejércitos ocupantes franquistas entraban “a saco” con las represalias programadas y su programa de extirpación de cualquier recuerdo de democracia republicana. Por su parte, el ejército republicano desesperado y en retirada en el frente catalán, iba ejecutando a prisioneros y respondiendo con terror ante su impotencia desesperada.


LA CAMPAÑA DE CATALUÑA, EL PRINCIPIO DEL FIN
Tras la Conferencia de Munich Franco tenía la victoria asegurada, aunque ahora sí decide acelerar su final ante esa hipotética guerra que se asomaba por el horizonte. Decide el ataque rápido a Cataluña el 23 de diciembre sin dar ninguna tregua navideña. Casi no hay resistencia, a pesar del ataque de distracción lejos, en Peñarroya (5 de enero). El 15 caía Tarragona.
El pánico se apoderó de Barcelona. El 26 entraba Yagüe sin resistencia. Del 26 al 31 hubo todo tipo de crímenes y venganzas en la ciudad contra los que no pudieron huir. A su vez arreciaban los bombardeos de las carreteras que conducían a Francia contra las caravanas de fugitivos civiles desarmados que buscaban desesperadamente cruzar la frontera. Los ataques de persecución hacia el norte por la carretera N-I se complementaban con los avances desde el oeste, desde Lérida, para alcanzar más fácilmente a los fugitivos. Las tropas marroquíes actuaban a placer, como en el resto de la España que iban conquistando.
En esas caravanas había también asesinatos como en los primeros días de guerra. Para “aligerar” esa marcha los republicanos decidieron ejecuciones masivas de prisioneros franquistas. El novelista catalán Javier Cercas plasmó estas últimas matanzas republicanas en su exitosa novela y también exitoso largometraje: Soldados de Salamina. En ambos relatos se narra la milagrosa salvación del falangista y más tarde político del régimen franquista: Rafael Sánchez Mazas, padre del escritor Rafael Sánchez Ferlosio, gracias a la compasión de un miliciano que le deja huir. El relato, intercalado con la historia de una investigadora barcelonesa de la matanza, acaba narrando la vejez de aquél soldado exiliado el resto de su vida en Francia. El tema de fondo es la matanza de El Collell (Gerona), con 48 asesinados en el viejo monasterio. Sin embargo, los asesinatos más célebres fueron cerca de Figueras, en Pont de Molins, donde el 7 de febrero fueron fusilados el obispo de Teruel fray Anselmo de Polanco, el coronel Rey D´Harcourt, oficiales y guardias civiles, junto a soldados italianos y pilotos alemanes. Sus restos, quemados con gasolina, fueron descubiertos por un pastor. El día 6, el general republicano Vicente Rojo, había ordenado trasladar a esos presos por avión a Madrid, para salvarlos. También, a mediados de marzo, se descubrió la fosa común de 23 cadáveres en Vila-Sacra (Gerona). Eran médicos y enfermeras del hospital militar de Banyoles.
El 4 de febrero García Valiño entraba en Gerona y el 10 alcanzaba la frontera. El día 9 se había producido el desembarco en Menorca sin apenas resistencia.
Llegada de refugiados a Francia, camino de campos de internamiento.


EL FINAL
Febrero. La agonía de la Segunda República
El 1 de febrero, ante la última reunión en España de las Cortes republicanas en Figueras, Negrín decide la resistencia a ultranza. Franco, el día 15 emitía el Decreto de Responsabilidades de la Guerra, dejando claro que no tendría piedad con los vencidos. El 27 se entrevistaba Negrín con los mandos militares republicanos en Los Llanos (Albacete). Sólo el viejo defensor de Madrid, el general Miaja, le apoya en su tesis de resistir hasta el estallido de la inminente guerra mundial. El día 27 Gran Bretaña y Francia reconocen diplomáticamente el régimen de Franco.

Antonio Machado yace muerto en Colliure.

Marzo: el golpe de Casado
Azaña dimite el 1 de marzo. Negrín se quedó solo. En el Madrid republicano, el día 5, el coronel Casado creía ingenuamente en la benevolencia de Franco como colega militar. Es apoyado por el PSOE, los anarquistas y los republicanos. Los comunistas no están dispuestos a esa rendición que consideraban prematura y deshonrosa, con una cuarta parte aún de la península en sus manos y la guerra mundial en el horizonte. Es difícil, aún hoy, meterse en la mente de los partidarios de la rendición, pues había que ser muy ingenuo y contar con la “piedad” de Franco. Se llegó a hablar de que Casado era un agente al servicio de Gran Bretaña o que había pactado su salida de España con Franco. Es difícil saber que motivos tuvo Casado para ello, así como el porqué de que anarquistas y socialistas cayesen en esa farsa. Lo cierto es que hoy, viendo lo visto, la República pudo haber resistido hasta septiembre, con lo que la historia de España y de Europa hubiese cambiado decisivamente.
Volviendo a la realidad, los casadistas se enfrentaron duramente a los comunistas y negrinistas en las calles de Madrid. Fue una nueva guerra civil (como en la Barcelona del 37 y el POUM) entre republicanos. Los anarquistas se enfrentaban de nuevo a sus odiados históricos: los comunistas, aunque esta vez con éxito. Franco asiste gozoso a esa guerra con sus soldados detenidos en las trincheras viendo aún más la debilidad del enemigo. El día 12, los hombres del anarquista y albañil Cipriano Mera, tras dura lucha, acaban con los milicianos comunistas en Madrid. Los dirigentes comunistas apresados fueron fusilados. Casado huía por avión tras entregar la capital. El viejo intelectual y catedrático de ética en la Universidad Central: Julián Besteiro, se negó a huir. Falleció en 1940 en la cárcel de Carmona (Sevilla) tras la tensión de soportar un juicio en el que evitó por poco la pena de muerte.
ÚLTIMAS OFENSIVAS
Se iniciaron las negociaciones de paz. Un grupo de republicanos enviados a Burgos desde Madrid, recibían la respuesta poco alentadora de Franco: la rendición sería incondicional y sin clemencia posible. La verdad es que no podía sorprender a nadie viniendo de quien venía, sobre todo visto lo visto desde el mismo 18 de julio y su trato a los vencidos al conquistar cada palmo de territorio.

LA TRAGEDIA DEL CASTILLO DE OLITE
Aún habría un hecho dramático en el mar: la tragedia del buque Castillo de Olite. En Cartagena se habían producido dos golpes en cuestión de minutos: el día 4, los casadistas se habían adueñado de la ciudad. Al mismo tiempo estalló una rebelión militar a favor de Franco. La mañana del 5, la flota, negrinista, amenaza con bombardear el puerto, pero se retira a Túnez más tarde. A medio día, los republicanos abortan la rebelión franquista. Sin embargo la flota franquista se aproxima a la ciudad creyendo en el triunfo de un desembarco. El día 6, las baterías costeras republicanas ahuyentan a las naves. Ante la descoordinación, el Castillo de Olite llegaba a Cartagena sin saber la orden de retirada del resto de la flota. Un hidroavión les avisa de la retirada, pero la tripulación piensa que son saludos. Al poco un cañonazo costero les hace ver la realidad. Intentan huir, pero ya es tarde: un segundo impacto acierta y el buque se hunde. La tragedia empieza ahora. Las bodegas estaban repletas de soldados para el desembarco. Ante el hundimiento inmediato, se agolpan presas del pánico y no lograban salir, quedando condenados al ahogamiento masivo. Las cifras son dantescas, propias de un sacrificio inútil:
Tripulación: 2.112 hombres.
Muertos en la acción: 1.477.
Hospitalizados en Cartagena: 342.
Internados en campos de prisioneros: 293.

El 28 de marzo la quinta columna sale por Madrid para recibir a los franquistas los días 30 y 31. El mismo 31 se ocupa Alicante, sin permitir la huída de refugiados. El 1 de abril, el fin de la guerra llegaba por el famoso parte de Franco:
En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército republicano, las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos. La guerra, ha terminado.
Burgos, 1 de abril de 1939.
El Generalísimo Franco.

Entrada de los franquistas en Madrid. Céntrica Calle de Toledo.

INTELECTUALES VÍCTIMAS DE LA GUERRA: LA DERROTA DE LA EDAD DE PLATA DE LA CULTURA ESPAÑOLA.
El año 1936 vio la muerte de tres grandes escritores entre otros varios. García Lorca (Generación del 27) caía fusilado en Granada, victima calculada y ordenada por la autoridad militar franquista. Por su parte, Ramiro de Maeztu (Generación del 98) era asesinado en Madrid por los milicianos descontrolados de la autoridad republicana. Pedro Muñoz Seca era también asesinado por la complicidad de los comunistas. El popular ensayista y catedrático bilbaíno Miguel de Unamuno (Generación del 98) moría en su arresto domiciliario en la Salamanca franquista. A punto estuvo de ser asesinado por Millán Astray, el fundador legionario.
La muerte no se detuvo ahí. Los ya maduros supervivientes del 98 (Valle-Inclán no llegó a ver la guerra al fallecer en la primavera del 36) tendrían fines dispares, pero víctimas también de la guerra. Antonio Machado moría en Colliure, ya en Francia tras la huída de España en esa retirada trágica. Pío Baroja, que estuvo a punto de ser fusilado por carlistas mientras huía de Itzea (Vera de Bidasoa) hacia Francia en julio del 36, volvía en los años 40 a Madrid, pero ya para morir en la vulgaridad y el aislamiento en 1956, y en total adulación a un régimen que detestaba. También José Martínez Ruiz, el antaño anarquista alicantino de Monóvar, el Azorín de sus años de éxito. Moría en 1968, casi centenario, pero escribiendo vulgaridades en ABC.
La Generación de 1914, la que fue paladina de la europeización y modernización españolas, también sufrió su impacto. Manuel Azaña, en plena depresión, tuvo suerte de fallecer en 1940 en el exilio francés de Montauban. Con la ocupación de la Francia de Vichy por los alemanes, seguro que hubiese sido extraditado por la Gestapo como lo fueron el presidente catalán Lluís Companys o el socialista vizcaíno Julián Zugazagoitia. El gran filósofo José Ortega y Gasset, sufrió, como don Pío, la vulgaridad y la censura en aquél Madrid de postguerra, muriendo en 1953.
Dámaso Alonso, representante del 27, hubo de agachar la cerviz para sobrevivir ante el régimen. Guillén y Juan Ramón Jiménez hubieron de marchar al exilio.
Y, por último, la generación llamada “del Biberón” o de 1936, por su juventud en aquél terrible julio, tuvo su víctima ilustre: Miguel Hernández. Tras ser juzgado en consejo de guerra falleció en la dureza del campo de concentración. ¿Cuántos jóvenes treintaañeros y veinteañeros de la edad de Hernández murieron anónimamente en los campos de batalla cuando despuntaba en sus vidas un horizonte de fecunda vida intelectual y científica?


Casa donde vivió y murió Unamuno. Salamanca.

CONCLUSIONES FINALES
Aunque tardó en unirse a la conspiración golpista, y gracias a sucesos fortuitos (vejez de Cabanellas, accidentes aéreos de Sanjurjo y Mola, etc) Franco consiguió desplazar a los demás, siendo el gobernante que mayor poder acumuló en su persona en toda la historia de España, además del tiempo en que lo mantuvo: casi 40 años. Fue el último superviviente de las dictaduras totalitarias europeas surgidas en los años de entreguerras.
Como militar tuvo errores estratégicos que, aún teniendo fuerzas superiores a las republicanas, casi le cuestan la guerra. Contra un ejército similar en fuerzas no la habría ganado.
Fue un triunfo muy caro: cultivos y rebaños diezmados, una industria no dañada excesivamente, los ferrocarriles especialmente castigados (como en cualquier guerra, al tratarse de comunicaciones vitales), ciudades y pueblos enteros en ruina completa: Oviedo, Teruel, Guernica, Belchite, barrios enteros de Madrid...
Se calculan unos 600.000 muertos entre caídos en acción de guerra, ejecutados, asesinados, muertos por bombardeos y muertos por hambre y enfermedad. A ellos hay que contar los ejecutados en los años 40, los afectados sicológicamente, los déficits de nacimientos, etc. Además, dos décadas de autarquía y una guerra mundial, empobrecieron a miles de españoles. Hay que sumar la sangría cultural (técnicos, profesionales, etc).
La derrota del Eje en 1945 hizo que el bloqueo se cerniese más aún sobre los españoles. La última victoria de Franco fue su poder de 40 años gracias a la guerra fría. Según el historiador César Vidal, en su obra: La guerra de Franco, el dictador solo cosechó una derrota: su imposibilidad de evitar al democracia en España tras su muerte el 20 de noviembre de 1975.

miércoles, 5 de octubre de 2011

MAPAS DE LA GUERRA CIVIL (3ª PARTE, 1938)

1938: EL TERCER AÑO DE GUERRA
Empezaba el año 1938 y la guerra iba estar ya los siguientes doce meses en Aragón y Cataluña. Allí, la guerra se iba a decidir, junto a los límites septentrionales de la Comunidad Valenciana: Aragón, el Maestrazgo y el Baix Ebre. El tributo de muerte por ambos bandos llegaba su cénit en la sangrienta batalla a orillas del Ebro catalán, inclusive superior a la no menos violenta de Teruel. Ese mes enero la República, herida de muerte, aún iba a vender cara su agonía. Los errores de Franco y la coyuntura de tensión prebélica en Europa otorgarán algo de incertidumbre sobre el triunfo final de los sublevados. Aún quedaban quince meses de hablar las armas.


LA BATALLA DE TERUEL: EL STALINGRADO ESPAÑOL
Ya en diciembre de 1937, perdido el frente del norte, el Estado Mayor republicano planeó una ofensiva en Extremadura y un desembarco en Motril, si embargo, necesitaba antes una ofensiva en Teruel. Empezaba una batalla que más se iba a perecer a la Stalingrado que a una batalla peninsular. Una excepcional ola de frío se abatió sobre España y los combates se iban a librar por debajo de los 10º a 15º bajo cero. Una batalla de la que tuve testimonios vividos en primera persona de un familiar ya fallecido y sus penalidades cotidianas. El célebre fotógrafo Robert Cappa ofreció su documento gráfico impresionante y su compañera fue destrozada por un tanque.
El 15 de diciembre Teruel es asediado y atacado el 25. Franco, alarmado, ordenó un contraataque. Los republicanos, muy confiados, no contaban con la contraofensiva, por lo que el 28 casi se rompe el cerco. Hasta el día 1 de enero de 1938 no son rechazados los ataques franquistas. El 5 de enero capitulaba Teruel desobedeciendo la orden de Franco de resistencia a ultranza del coronal Rey D’ Ancourt. Era la primera capital de provincia tomada por la República. El coronel, asesinado a finales de la guerra, entró en la lista negra de la historiografía franquista y sus restos no fueron inhumados en el posterior monumento del Valle de los Caídos en las cercanías de El Escorial.
Franco, muy contrariado, decidió no ceder por prestigio ninguna capital de provincia, por lo que el 17 lanza otro contraataque con aviación alemana, aunque la tenacidad republicana logró una buena defensa y su detención. Ante el nuevo fracaso decidió del 5 al 7 de febrero asediar a las tropas republicanas por el río Alfambra. Con esta hábil maniobra, pudo aniquilarlas y lanzar un ataque sorpresa a Teruel el 17. Tras durísimos combates, los nacionales entran en Teruel el día 22 de febrero. Las pérdidas republicanas fueron muy altas, por lo que la superioridad de los rebeldes será ya aplastante y anulará cualquier intento de resistir de los republicanos.

Soldado a las puertas de la plaza de Toros de Teruel.

LA PARTICIÓN EN DOS ZONAS DEL TERRITORIO REPUBLICANO
El 9 de marzo, casi sin descanso tras Teruel, se inicia la ofensiva de Aragón. El 16 se detiene la gran ofensiva por la dura resistencia de Caspe, que cae el 17. Ese mes Hitler ocupaba Austria y Mussolini bombardea salvajemente Barcelona. El resto del mes los republicanos pierden Aragón por completo y el 3 de abril Yagüe entra en Lérida. Por el sur se ocupa el Maestrazgo, llegando el día de abril a Vinaroz, quedando el territorio republicano partido en dos zonas. El 19, con la toma de Tortosa, quedan los republicanos en la orilla izquierda del Ebro.
Ese mismo mes, en Burgos, Yagüe exaltó el heroísmo republicano y criticó a Franco, proponiendo la paz honrosa para todos. La soberbia del caudillo hizo que fuese un tiempo apartado del mando.

EL ERROR ESTRATÉGICO DE FRANCO: EL ATAQUE A VALENCIA
En los últimos años se ha puesto en duda la aptitud militar de Franco y su anacronismo con las guerras del siglo XX. Durante toda la guerra practicó la guerra de aniquilamiento, sin usar las nuevas ventajas de la guerra-relámpago, tan ideada por los alemanes para evitar una guerra larga de trincheras como ocurrió en la Primera Guerra Mundial. Los estrategas de la Legión Cóndor se desesperaban al no poder aplicar y experimentar esta guerra en España. Los generales españoles y los agregados militares alemanes fueron desoídos por Franco en sus opciones de atacar Cataluña, casi desguarnecida.
Por el contrario, Franco decide atacar Sagunto el 23 de abril. La lluvia y la resistencia republicana detuvieron el avance a finales de mayo, a pesar de los bombardeos de la Legión Cóndor. Los alemanes bombardearon Barcelona, Valencia y Alicante, además de los mercantes interceptados para evitar contactos entre las zonas republicanas. Los bombardeos a barcos británicos dieron protestas diplomáticas que a punto estuvieron de desatar la II Guerra Mundial. En julio es el ataque a Valencia. Tras duros bombardeos, los republicanos resisten y detienen la ofensiva a 40 Kms el 24 de julio. El 25 comenzaba la batalla del Ebro.
La guerra pudo acabar el verano del 38, pero el error estratégico de Franco, la prolongó casi un año más. El Ebro pudo costar a Franco una victoria que casi tenía en las manos.

EL PRIMER GOBIERNO DE BURGOS, ENERO DE 1938
En 1938, Franco, seguro de su triunfo, decide dar forma a su futuro régimen, el cual descartaba la mera restauración de la monarquía alfonsina, lo cual amargó profundamente a Alfonso XIII en su exilio, así como a su único hijo sano, sin hemofilia: Juan de Borbón. Formó su primer gobierno en Burgos el 3 de enero. La tónica de los diferentes gobiernos de Franco va a caracterizarse por la heterogeneidad calculada. Dicha mezcla de personas de ideología diversa (incluso enfrentadas verbalmente entre sí) responde a la mayor facilidad de Franco para evitar la preponderancia de alguna corriente que hiciese sombra en su autoridad. Se puede decir que aplicaba eso de: “divide y vencerás”. Los grupos políticos que van a participar en el gobierno a lo largo de las tres décadas y media que va a durar la dictadura franquista tenían, sin embargo, un nexo de unión entre su diversidad: el odio a la democracia republicana, su común enemigo a destruir. De todas formas, según la cambiante coyuntura histórica a los largo de tan dilatado periodo de tiempo, había ligero dominio de una tendencia sobre las demás. En este primer gobierno, y en los que llegan hasta 1945, los falangistas, más proclives al fascismo totalitario inspirado en el régimen mussoliniano, liderados por el “cuñadísimo”, Ramón Serrano Súñer, van a tener cierta mayoría y poder decisorio. Junto a ellos participaban carlistas, monárquicos alfonsinos, católicos ex-cedistas y militares. Dicho gobierno promulgó el Fuero del Trabajo, que derogaba las conquistas sociales de la II República, inspirado en la Carta del Lavoro del régimen fascista italiano Resulta curioso que el ministro de Educación Nacional, el encargado de la típica depuración ideológica de cualquier dictadura, Pedro Sáinz Rodríguez, el especialista en la literatura mística castellana del siglo XVI, acabó siendo expulsado del mismo por su vida prostibularia. Su monarquismo a favor de don Juan le empujó al exilio en Lisboa hasta 1969. Poco a poco se implantó la censura de prensa, fin de la autonomía catalana, etc. La Iglesia recuperó su plena influencia social.
El gobierno de Burgos.

LA BATALLA DEL EBRO (JULIO-NOVIEMBRE)
Tras la caída de Indalecio Prieto por la derrota de Teruel, Negrín asume la cartera de Guerra y propone resistir a ultranza, con la esperanza de alargar el conflicto y hacerlo coincidir con la nueva guerra que se daba ya por segura a corto plazo. El 1 de mayo elaboró una oferta de paz basada en varios puntos: plebiscito sobre la forma de gobierno, libertades básicas, descentralización autonómica, reforma agraria, amnistía, etc. Era el último intento de preservar la democracia después de la guerra y una respuesta a la política reaccionaria de Franco. La República necesitaba atacar, retrasar la guerra y conectarla con la mundial o, una paz negociada.
Franco despreciaba al ejército republicano y negó refuerzos a Yagüe, alarmado ante movimientos republicanos al otro lado del río. La noche del 24 al 25 de julio se cruza el Ebro por varios puntos aprovechando el silencio de la noche y la intención de dar el efecto sorpresa. El 27 el éxito era total, a pesar de la aviación rebelde. Sólo a inicios de agosto se detiene el avance por fuertes refuerzos de Franco.
Detenida la ofensiva, la solución lógica sería atacar Cataluña, pero Franco volvió a dar muestra de imprudencia: quería retrasar la guerra y perder miles de soldados para aplastar al enemigo por completo sin tener en cuenta esa posible guerra europea. El 6 de agosto contraataca y el 10 se interna en las intrincadas sierras costeras catalanas de Cabals y Pándols. Los republicanos le frenan en ese terreno favorable para su defensa. La situación pareció tan indecisa que Mussolini pensaba a finales de agosto en una paz negociada. El 2 de septiembre desde el Coll del Moro, Franco volvió al ataque de nuevo. Volvió a ser detenido.
En septiembre, Negrín se entrevistaba en Suiza con el duque de Alba. En esos momentos la situación era de incertidumbre. Las democracias occidentales empezaban a dar muestras de simpatía por la República. Franco se había quedado momentáneamente sin la ayuda italo-alemana. El 28 de septiembre se celebró en Munich una conferencia en la que Francia y Gran Bretaña daban carta blanca a Hitler para engullirse la República Checa y la formación de un estado pro nazi en Eslovaquia. No estallaba la guerra en Europa y el führer vuelve a apoyar a Franco. Era la última posibilidad de la República de haber podido cambiar la suerte de la guerra.
Sin la ayuda soviética y la frontera francesa cerrada, el 30 de septiembre volvía el ataque franquista a la sierra de Cabals. Tras un octubre de sangrientas luchas cuerpo a cuerpo, el 4 de noviembre los republicanos volvían a la otra orilla del Ebro. El 17 la batalla terminaba con triunfo de los nacionales.

Paso del Ebro en Miravent al inicio de la batalla.

1938 había transcurrido entre ofensivas violentas y a la desesperada de los republicanos respondidas a su vez por los ejércitos franquistas, ocasionando la resistencia consiguiente de los mismos. Un ejército muy inferior ya en armas y número, había resistido tenazmente y ya casi estaba al borde del colapso. Esta tónica ya se había observado el año anterior en Brunete y Teruel. Como siempre, tras una dura batalla, había un periodo de recomposición de ambos contendientes. Franco, sin embargo, ya había comprendido la necesidad de acabar la guerra y no cedió ante una hipotética tregua navideña. Se iniciaba la campaña de Cataluña, cuyo desarrollo es ya parte del mes de enero de 1939.

lunes, 3 de octubre de 2011

MAPAS DE LA GUERRA CIVIL (2ª PARTE, 1937)

1937: EL SEGUNDO AÑO DE LA GUERRA
Empezaba el segundo año de guerra y Franco continuaba empeñado en someter la capital por prestigio personal. En realidad alargó la guerra para aniquilar mejor a los republicanos y evitar su reorganización en la retaguardia o, tras la guerra. La historiografía mayoritaria de hoy afirma que el objetivo de Franco y los rebeldes era borrar cualquier huella de obrerismo organizado y de democracia liberal a muy largo plazo, por lo que sí se puede hablar de una dictadura fascista y totalitaria con un cambio social de envergadura. El empeño por tomar Madrid era solo por mero orgullo personal tras ser rechazado en el otoño del 36 a las mismas puertas de la capital, en la Ciudad Universitaria.


CONTINÚA LA BATALLA DE MADRID EN SUS ALREDEDORES
A inicios de año LOS ITALIANOS OCUPAN LA CIUDAD DE MÁLAGA (PUNTO 1 DEL MAPA) en lo que fue un paseo militar. De esta forma Granada quedaba sin la sensación de asedio.
Desde el 6 de febrero se libró la BATALLA DEL JARAMA (PUNTO 2), la más cruel hasta el momento. El dominio del bajo valle de este río y su cruce, permitía cortar la carretera de Madrid con el SE peninsular: la carretera de Valencia. Todo el mes se asiste a una sangrienta batalla, con ataques y contraataques en el valle del Jarama ante una ofensiva rebelde. Fue la primera batalla con armas importantes: tanques, aviones (primera gran batalla aérea entre aviones alemanes y los famosos “chatos” o Polikarpov soviéticos) y con el ejército republicano más efectivo que antes, reforzado por las Brigadas Internacionales. Los rebeldes deben desistir, aunque las comunicaciones con Valencia se ven afectadas y deben desviarse los convoyes por carreteras comarcales cercanas.
Tras el fracaso, Franco solicita el apoyo italiano en marzo. El plan era atacar ahora la capital por el NE, por la carretera de Barcelona. Era la BATALLA DE GUADALAJARA (PUNTO 3). Los italianos avanzan eufóricos desde el 7 de marzo, tras la fácil toma de Málaga, al estilo de Abisinia. Sin embargo, la resistencia republicana les detiene. El 18 inician una desbandada hasta el día 26 ante el inesperado contraataque. Sus bajas fueron importantes y Mussolini montó en cólera. Buscaría el desquite en Santander, aunque estuvo a punto de retirar la ayuda a Franco, el cual desiste del ataque a Madrid.

EL FRENTE DEL NORTE ES AHORA LA PRIORIDAD

LAS CAÍDAS DE VIZCAYA Y DE SANTANDER (PUNTO 4) son ahora la prioridad militar. Los alemanes querían el suministro del mineral del norte y convencen a Franco para atacarlo tras el fracaso de Madrid. La Cornisa Cantábrica, sin aviones ni cohesión, era fácil presa. Además los nacionalistas vascos del PNV estaban más cerca de los rebeldes que de los izquierdistas republicanos. De hecho, hasta final de agosto de 1936 no se decidió el PNV por el apoyo a la República. En otoño se aprobaba el Estatuto de Autonomía y se formaba un ejército vasco propio, que atacó desastrosamente Álava, por lo que tuvo que aceptar un mando español. Mola sabía que los católicos nacionalistas no resistirían mucho, salvo en Bilbao. En 1936 no se dieron matanzas importantes ni anticlericalismo como en el resto de la España republicana. Sin embargo, en enero de 1937 hubo una matanza de presos derechistas ante los bombardeos nacionales en Bilbao. Los milicianos participantes en estos asesinatos fueron condenados y ejecutados.
Las principales fuerzas de la ofensiva franquista serían los requetés navarros. Por tanto, este ataque sería una mini guerra civil vasca, no una invasión española como afirma la historiografía nacionalista oficial. Las fuerzas italianas con ganas de venganza y la aviación alemana de la Luthwaffe desequilibraron la balanza. Mola, que temía una derrota como en Madrid estaba dispuesto a arrasar las fábricas vascas. Los alemanes no, para cobrarse las deudas de guerra. Sólo experimentarían nuevas armas aéreas.
Mola inicia el 31 de marzo los bombardeos de terror contra objetivos civiles. El 26 de abril fue el bombardeo de Guernica. La prensa internacional lo recogió en sus primeras planas y Franco lo achacó a milicianos incendiarios y vengativos en retirada. Hitler, por su parte, exigió exculpar a los alemanes ante el mundo. Los nacionalistas vascos, desmoralizados, buscaron negociar una paz honrosa unilateral, a espaldas del gobierno republicano, con los rebeldes a las puertas de Bilbao, que cae el 19 de junio. Previamente, los navarros han cruzado el tan flamante como ineficaz “Cinturón de Hierro” orgullo de los nacionalistas. La represión fue menor que en otras zonas por orden de Franco.

INTERMEDIO DIPLOMÁTICO Y POLÍTICO
Mientras tanto, en el Mediterráneo, el 29 de mayo, los "chatos" soviéticos bombardean el Deutschland, mercante alemán, confundido con el acorazado Canarias en Ibiza. Hitler, colérico, ordena bombardear cobardemente Almería, sin defensas, solo para sembrar el pánico y la matanza. El incidente trajo una crisis diplomática en aquella Europa que daba sus virajes hacia la II Guerra Mundial. Sin embargo, la política de apaciguamiento del británico Chamberlain permitió todo a Hitler en España, como en el asunto de la anexión de Austria y la virtual fragmentación de Checoslovaquia.
Paralelamente, en abril de 1937, hay choques violentos entre falangistas. Los falangistas de José Antonio, los nacidos en el congreso de Madrid de 1933, los “camisa viejas”, más proclives al totalitarismo nazi-fascista, se niegan a la reunificación en un partido único ordenado por Franco, con los carlistas y antiguos cedistas obligados a esa fusión. Surgía el día 18 de abril Falange Española Tradicionalista de las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas (FET de las JONS). La unificación era básica para seguir la guerra.
En la zona republicana los anarquistas y trotskistas barceloneses del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) eran batidos por los comunistas el 3 de mayo. Su líder, Andreu Nin, desaparece en extrañas circunstancias. A su vez, Largo Caballero es sustituido por Negrín el día 19. El PCE llevaría desde entonces la disciplina de la guerra.

LAS OFENSIVAS DE ALIVIO AL NORTE: BRUNETE
Esa primavera la República fracasó en escaramuzas desastrosas de distracción para aliviar el ataque al norte: ataque al cerro de Garabitas en el parque madrileño de la Casa de Campo, al sur de Toledo, o a La Granja desde el Puerto de Navacerrada. Vicente Rojo decide una operación de envergadura en Madrid que cercase a los rebeldes y alejase el frente de la capital desde Brunete, en el SW. La BATALLA DE BRUNETE (PUNTO 5) buscaba tomar Navalcarnero y comienza la noche del 5 al 6 de julio con el ataque de Líster. Tras el asalto, los saqueos y el retraso fatal que acabó con el sector sorpresa. El día 10 los aviones alemanes detiene la ofensiva. Sin embargo, Franco mordió el anzuelo y detuvo el ataque en el norte al enviar tropas a Madrid. Ahora, los republicanos le atraen deliberadamente a Madrid a su pesar. El 18 se inicia la dura contraofensiva, con una resistencia republicana inesperada, que impide la caída de El Escorial. El objetivo, entonces, se limitó a recuperar Brunete, que cae el 24. La batalla se detiene el 27 de julio en Villanueva de la Cañada.
Los republicanos habían lanzado su primera ofensiva, pero descoordinada, a pesar del heroísmo de la 11ª División de Líster, que detuvo el avance de Franco a Madrid. La superioridad aérea de la aviación italo-alemana desequilibró la balanza de nuevo.

JULIO Y AGOSTO: RENDICIÓN VASCA Y CAÍDA DE SANTANDER
La actitud vasca de abandono de la República favoreció el fracaso de las ofensivas de distracción y la caída de la cornisa cantábrica. El PNV se rindió a los italianos el día 31 de julio, dando pistas a los rebeldes sobre el ataque a Santander por el puerto del Escudo y no por el País Vasco. Los vascos serían respetados según lo negociado. Los mandos republicanos intentaron una ofensiva para recuperar Vizcaya, pero los gudaris desobedecieron, sentenciando Santander. El 23 de agosto se rebelan los gudaris en Santoña contra la República y liberan a presos derechistas en el penal de El Dueso. El 1 de setiembre se rinden a Roatta, pero el 4 los rebeldes los toman prisioneros, siendo obligados a luchar del lado franquista. Santander cae el 26 de agosto.

LAS OFENSIVAS DE ALIVIO AL NORTE: BELCHITE
Los republicanos intentan otra ofensiva de alivio al norte en Belchite. El plan fue tomar Zaragoza para recuperar el prestigio fuera de España. El 24 de agosto comienza la BATALLA DE BELCHITE (PUNTO 6). Se llegó a 9 Kms de la ciudad por el lado norte, aunque en el lado sur se dio el mayor avance. Sin embargo la resistencia de Belchite frustró la toma de Zaragoza y no impidió la toma el 26 de Santander. Franco, esta vez no abandonó el norte y sólo envió fuerzas menores. Hacia el 27 hay una reacción rebelde, detenida por los republicanos. Belchite resiste hasta el día 5 de septiembre, aunque 200 personas logran escapar.

Ruinas de Belchite en 1996
Las ruinas de Belchite impactan por su aspecto de testigo mudo de lo que es la guerra y la destrucción. Las visité en 1996 y en 1997. En ese paréntesis de un año las ruinas se habían detriorado bastante. Imagino que hoy estarán casi desconocidas. Uno de los templos había perdido la bóveda. Es significativo ver un obus alojado en la torre de otro templo. La calle fotografiada en la entrada al pueblo adivina el antaño pueblo pintoresco. Unas ruinas que no deberían perderse y ser un recordatorio de la historia de la intolerancia y de la violencia inútil. Cerca está Fuendetodos, la localidad natal de Goya. En esta batalla, su casa fue saqueada especialmente por ser un "heterodoxo" de la cultura tradicional  y oscurantista española.

SEPTIEMBRE: LA CAÍDA DE ASTURIAS (PUNTO 7)
El fracaso republicano en Belchite condenó Asturias. El 4 de setiembre empezó la ofensiva, pero con fuerte resistencia. Hasta el 21 no se conquistó todo el territorio con la caída de Gijón. La represión fue durísima y decenas de republicanos se echaron al monte –maquis- durante años, durante los cuales muy pocos lograron huir o esconderse como "topos". La mayoría fueron abatidos poco a poco por la Guardia Civil y los militares en su desesperado deambular por bosques y aldeas.
Las astucias de Franco y Mola en el norte, así como su superioridad, hizo que el frente se derrumbase rápidamente y que las fábricas no se destruyeran para usarlas en su beneficio. La República había perdido esa reserva industrial y una franja marítima. Además, los viejos gudaris vascos lucharían con Franco, incrementando sus reservas de hombres. Las bajas republicanas fueron grandes y Franco ya no perdería su superioridad. Se pierde la última baza republicana de ganar la guerra militarmente.


Paisaje asturiano desde el mirador de El Fito (cerca de Ribadesella). En estos parajes se enfrentaron los republicanos con los requetés del carlista general Solchaga.

A finales de 1937 la situación de la República era desastrosa, además del norte ha perdido Málaga. Poco territorio, sin embargo. Lo grave era la incapacidad de ganar militarmente la guerra, a pesar de haber logrado dominar el orden público y tener un ejército más regular. En diciembre volverá a iniciar una ofensiva contundente contra los rebeldes. El lugar elegido el Bajo Aragón. Empezaba la BATALLA DE TERUEL (PUNTO 8), cuyo desarrollo mayor será ya en 1938.


sábado, 1 de octubre de 2011

MAPAS DE LA GUERRA CIVIL (1ª PARTE: 1936)

LA CONSPIRACIÓN MILITAR DE 1936
Comentaremos aquí unos mapas que representan las operaciones militares de la guerra civil española a través de los años que duró dicho conflicto.
Tras el triunfo electoral de los partidos de izquierda, firmantes del pacto del Frente Popular (febrero de 1936), Franco y los políticos derechistas Calvo Sotelo y Gil Robles reclamaron la implantación del estado de guerra. La actitud contraria de algunos militares lo impidió. Desde entonces se iniciaban una serie de reuniones para sopesar la posibilidad de dar un golpe de estado contra la República.
A una de esas reuniones, el 8 de marzo, en Madrid, asisten varios generales. Acordaron que el general Mola sería el director de la conspiración que tendría como objetivo atacar rápidamente Madrid y Barcelona, aplastamiento de la masa obrera, Directorio militar, castigo a los políticos, Cortes Constituyentes, separación Iglesia-Estado, etc. Esta dictadura meramente republicana no fue apoyada por los sectores más reaccionarios, ni por Franco. Ante la indecisión en los meses posteriores, Mola planeó una retirada militar ante un hipotético fracaso. Haste en junio parece que llegó a pensar en el abandono y exilio en Cuba.
El día 11 de julio despegaba el Dragón Rapide de Londres, fletado por políticos monárquicos. El 12, pistoleros falangistas asesinaban al teniente Castillo, de la Guardia de Asalto. La venganza a las pocas horas acababa con la vida de Calvo Sotelo. El gobierno sabía de la conspiración en ciernes, pero creía que sería una mera repetición de la Sanjurjada de agosto del 32.

LA REBELIÓN MILITAR TRIUNFANTE
La tarde del 17 de julio, Darío Gazapo subleva la Legión en Melilla y, al día siguiente, a todas las unidades militares del Protectorado español de Marruecos. El 19, de madrugada, Franco aterrizaba con el Dragón Rapide en Tetuán procedente de las Canarias.
El golpe triunfaba en Sevilla, donde Queipo de Llano controlaba astutamente la radio. En cinco días aplastaba la resistencia obrera con fuerzas mínimas y con el terror desde la emisora hacia toda Andalucía. El día 23, Sevilla se rendía. En Córdoba y Cádiz también triunfó el golpe con extrema violencia. Yagüe desembarcaba en Cádiz desde Ceuta. En Granada el leal general Campins, es obligado a sublevarse por falangistas y Guardia Civil el día 20. Sin embargo, en Huelva, Málaga, Almería y Jaén, los obreros rinden a los confiados militares.
En Zaragoza y el este de Aragón triunfó el general Cabanellas. También triunfó el golpe en la meseta castellana, desde las capitanías de Valladolid y de Burgos, tras el asesinato de los pocos izquierdistas locales.
En Pamplona Mola se subleva el 19. En Vitoria triunfa el golpe por la indiferencia del PNV. Desde Pamplona se toma Logroño. Y en Galicia, tras el rápido y planificado asesinato de las autoridades republicanas, los golpistas dominan la región.
Por tanto, hacia el 20 de julio, los rebeldes dominan la parte más agraria y menos industrial del país: la meseta norte, las Canarias, dos islas de las Baleares, el alto Ebro, puntos aislados en el sur, y el Marruecos español.


EL GOLPE FRACASADO
Sin embargo, en la gran mayoría de la mitad sur, len a cornisa cantábrica y en la costa mediterránea, el golpe fracasó.
El 19 se subleva Barcelona pero obreros y fuerzas del orden abortan el golpe. El día 20 el experto líder anarquista, Buenaventura Durruti, tomó el cuartel de las Atarazanas y fusiló a los oficiales.
En Madrid, por su parte, el presidente del gobierno, Santiago Casares Quiroga, logró la ayuda de las fuerzas del orden, pero dimitió la tarde del 18, tomando el poder el moderado Martínez Barrio, que a su vez (tras fracasar un intento de negociación con los golpistas) dio el poder a José Giral, que reparte armas a la población. El día 19, el retirado general Fanjul, entra en el Cuartel de la Montaña con los falangistas y se subleva. El día 20 se rinde y muchos oficiales son fusilados. El 21 se rinde Alcalá. En la meseta sur solo triunfa el golpe en el alcázar de Toledo, donde se hace fuerte su director, el entonces coronel Moscardó, pues la ciudad había logrado encerrar a los rebeldes en el histórico edificio.
En el norte, sólo en Oviedo triunfó el golpe. El general Aranda, tras simular lealtad y desviar a los mineros a León, controla la ciudad. Oviedo es sitiado el día 20. En Valencia y Murcia también fracasaron los golpistas. Incluso la mayor parte de la Armada es republicana tras la rebelión de la marinería contra sus oficiales conservadores.
La decidida y masiva respuesta de la población, así como el apoyo de las fuerzas del orden en algunos lugares, aplastaron el golpe militar. Además, los militares africanistas no sabían luchar en el ámbito urbano contra los aguerridos grupos de obreros anarquistas y marxistas.


LA FIJACIÓN DE LOS FRENTES
Tras el golpe fracasado, se fijan los frentes de una virtual guerra civil en los primeros días de agosto: caen los puertos de Somosierra y de Guadarrama, además de Sigüenza.
En el Cantábrico el mando republicano no está coordinado con Madrid ni entre las provincias, por lo que no hay ataque a la meseta, quedando el frente en la línea cantábrica de cumbres. Mola ataca Guipúzcoa para cortar la frontera de Irún el 4 de septiembre. El resto del mes ocupa toda Guipúzcoa. Tardó en atacar porque esperaba a que se definiera el PNV de las otras dos provincias vascas.
Los anarquistas catalanes de Durruti pactan obedecer al presidente de la Generalitat: Lluís Companys. El 24 de julio parten contra Zaragoza, llegando a 30 Kms de la ciudad. Es detenido su avance el 8 de agosto.
Mallorca e Ibiza fueron sublevadas por el general Goded, aunque no dominan Menorca los golpistas. Ibiza y Mallorca son atacadas desde Barcelona pero son dominadas de nuevo por los rebeldes en septiembre.
A finales del verano los frentes se estabilizan, salvo el sector suroeste, desde donde se inicia la marcha sobre Madrid.

EL AVANCE DEL EJÉRCITO DE ÁFRICA HACIA MADRID
En Andalucía, que era mayoritariamente republicana, el golpe triunfó por la fuerte represión en cuatro capitales. El paso del estrecho -con ayuda de Hitler- por el ejército de África logran el avance rebelde. El general Varela, en agosto, une las aisladas capitales andaluzas rebeldes.
El 3 de agosto empieza el ataque a Extremadura. En un rápido avance llegan los legionarios de Yagüe a Mérida el día 10, y a Badajoz el 14, donde, tras dura lucha, ordena la tristemente célebre y cruel matanza. El resto del mes se ocupa casi toda Extremadura y se unen con los rebeldes de la meseta norte.Las tropas moras son autorizadas a violar y saquear los pueblos por ellos conquistados.
El día 3 de septiembre cae Talavera de la Reina. Franco detiene el avance a Madrid en el pueblo de Maqueda y decide desviar su marcha hacia a Toledo. El 28 Varela cruza la Puerta de Bisagra y los puentes de Alcántara y San Martín, entrando en las ruinas del Alcázar, tras una enconada resistencia republicana. Moscardó había utilizado a mujeres y niños de conocidos izquierdistas toledanos como escudo humano.
El día 1 de octubre, en Burgos Franco era designado Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos. A mediados de mes tropas desde Galicia lograban romper el asedio de Oviedo y auxiliaban a Aranda.

LA BATALLA DE MADRID: NOVIEMBRE-DICIEMBRE DE 1936
El 6 de noviembre llegan los franquistas a los arrabales de Madrid. Ese día el gobierno socialista de Largo Caballero marcha a Valencia, desigando al general Miaja como el defensor de la capital. Del 8 al 18 el ataque fracasasó, a pesar de haber llegado a cruzar el río Manzanares por la Ciudad Universitaria y haberse atrincherado en el parque forestal de la Casa de Campo. Franco, contrariado, bombardea terroríficamente la ciudad usando aviones de la Luthwaffe. Sus objetivos fueron civiles (barrios obreros) y lugares emblemáticos (palacio de Líria o algunas iglesias como San Sebastián, por lo que hubo de proteger con sacos la fuente de Cibeles y evacuar los cuadros del Museo del Prado, cuyo edificio no respetaron las bombas). El rico y burgués barrio del Ensanche de Salamanca fue respetado. Estos bombardeos indiscriminados empujaron a los asesinatos políticos sin control gubernamental en noviembre/diciembre (fusilamientos masivos de derechista en Paracuellos y Torrejón). Entre diciembre e inicios de enero Varela lograba cortar la carretera de la Coruña, en el noroeste de la ciudad. La sensación de asedio cundía en la antaño capital alegre y confiada.

Así acababa el año 1936 o los primeros cinco meses y medio de una guerra de casi tres largos y destructivos años.

sábado, 24 de septiembre de 2011

LA GUERRA CIVIL EN LAS ISLAS BALEARES

Hace unos días, al publicar una entrada sobre la guerra civil, un lector blogger amigo, Lorenzo el Retronauta, me dijo en su comentario que echaba de menos una referencia a la guerra civil en las Baleares, donde reside. Pues bien, expongo ahora una recensión sobre el tema solicitado de una obra muy buena sobre la guerra española y que sí se detiene en las islas. El libro en cuestión se titula: Itinerarios de la guerra civil española, guía del viajero curioso, escrito por el profesor Eladi ROMERO, y publicado por la Editorial LAERTES, Barcelona, 2001. La obra ha sido reeditada, corregida y aumentada esta primavera de 2011, según pude ver en la Feria del Libro de Madrid. El tema que resumo se encuentra en las páginas finales del volumen. Es un libro muy interesante, de divulgación de calidad. Tiene la particularidad de complementar los hechos históricos con un paseo por los escenarios de la contienda. Al final de cada capítulo incluye una relación de información turística: hoteles y restaurantes.


LAS BALEARES EN 1936
En marzo de 1936 el golpista y derechista general Manuel Goded Llopis, era el comandante militar del archipiélago. Desde hacía tiempo ya conspiraba con Mola y se sospechó de él cuando en 1932 se dió el fallido golpe de Sanjurjo.
MALLORCA
Las guarniciones del Ejército de Tierra estaban en Palma e Inca. En Pollensa había una importante base aérea de hidroaviones. Desde el triunfo de las derechas mallorquinas en las elecciones del Frente Popular en febrero de 1936, los conspiradores celebraban reuniones en los palacios de los ultras isleños, los cuales estaban armados por el tráfico ilegal de armas del opulento mallorquín Joan March (exiliado en ese momento y financiador de la conspiración).
El 18 de julio por la noche, el gobernador civil se negó a repartir armas a la población. En esos momentos se proclamó el estado de guerra. El 19 hubo un tiroteo en la Plaza de Corts, muriendo un falangista. Los aviadores de los hidroaviones huyeron a Barcelona. Los sindicatos paralizaron la ciudad con una huelga general. Goded voló a Barcelona, donde fue detenido y ejecutado en agosto.
La huelga fracasó y desde entonces se iniciaron los ataques a las sedes sindicales y republicanas. La Casa del Pueblo de Palma, donada por March al PSOE fue saqueada y convertida en sede de Falange. El alcalde de Palma, el médico Emili Darder, fue detenido y encarcelado en el castillo de Bellver. Fue fusilado el 24 de febrero de 1937.

MENORCA
El general Bosch, jefe militar fracasó en su rebelión y fue fusilado con otros oficiales. La isla permaneció republicana hasta 1939. 
IBIZA
Toda la isla cayó en poder de los rebeldes.

LA EXPEDICIÓN DE BAYO
El capitán Alberto Bayo Girto, que había luchado en Barcelona y contribuido al fracaso de los golpistas, logró el apoyo de la Generalitat para organizar una expedición contra Mallorca e Ibiza, y recuperar el archipiélago para el gobierno. Sin embargo los rebeldes se enteraron de los preparativos contra ellos que se planeaban desde Barcelona.
El 1 de agosto dos submarinos se apoderaron de Cabrera. El día 3 zarpaban los expedicionarios desde Barcelona y desembarcaban en Mahón, donde se cometieron todo tipo de asesinatos y saqueos.
El 7 se conquista Formentera, donde se procede a saquear y asesinar al cura y a un sargento retirado de la Guardia Civil.
Esa tarde se inicia el desembarco en Ibiza, en la cala de San Vicente, ocupándose el pueblo de San Carlos. El 9 toda la isla fue ocupada. Rafael Alberti y su mujer, junto al socialista Luis Araquistain (veraneantes en la isla y apresados por los derechistas) fueron liberados.
Bayo desembarcó en Portocristo (Mallorca) el 16. El plan era atacar Manacor y, por tierra, marchar a Palma. Bayo contaba con 8.000 hombres (guardias civiles leales, tropa y milicianos). Portocristo fue saqueada pero fracasaron en el ataque a Manacor, debiendo reembarcarse hacia Son Servera, aunque el 18 los rebeldes toman esta última localidad. Bayo resistió los ataques posteriores hasta el 27, en que llegaban los primeros aviones italianos.
También llegó a Palma de Mallorca, enviado por Mussolini, el mafioso boloñés Arconovaldo Bonacorsi, que organizó con los falangistas locales los Escuadrones de la Muerte, los cuales sembraron el terror en Palma durante varios meses.
El 3 de septiembre, por la noche, abandonaban los republicanos la isla. Bayo era sometido en Barcelona a consejo de guerra y no volvió a tener mando en toda la contienda. Días después, los rebeldes recuperaban Ibiza. Los republicanos, antes de huir, organizaron una matanza de derechistas de la isla.

Baleares en la guerra civil
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EL RESTO DE LA GUERRA EN MALLORCA E IBIZA
Tras el fracaso de Bayo se desató en la isla la cruel represión. Los dragones de la Muerte la realizaron y el mafioso estuvo hasta diciembre en España. Ejército, Guardia Civil y falangistas, fueron los responsables de casi 2.000 muertes en las islas durante la guerra. Se resucitaron los expedientes de sangre, los cuales investigaban el posible origen judío de las personas, pues en las islas hubo una numerosa comunidad de chuetas, conversos judíos desde la Edad Media. El uso del catalán fue prohibido.
Desde las base de Pollensa se bombardeaban Barcelona y Valencia. El hermano del dictador, Ramón Franco, se estrelló en el mar en 1938. A su vez, los republicanos bombardearon frecuentemente los aeródromos de Son Sant Joan y Son Bonet.



LA CAÍDA DE MENORCA EN MANOS FRANQUISTAS
En Menorca republicana, el cónsul británico Alan Hillgarth hizo de mediador al organizar una entrevista el 9 de febrero de 1939 en el crucero británico Devonshire en Mahón, entre el capitán republicano González de Ubieta y dos representantes de Franco. El cónsul consiguió la evacuación de unos 450 republicanos a Marsella.