Y llegamos a la cuarte y última entrada del monográfico de Lima. Esta entrada sigue -como las anteriores- adoleciendo de omisiones de lugares notables y de fotos algo mal sacadas. La falta de tiempo y la falta de una cámara buena -poseía una cámara normalita y la del teléfono móvil- impidieron mayor calidad en las imágenes y en el texto. Bueno me limito a mis impresiones, muy personales y particulares por cierto. En esta entrada vamos a salir del reducido cuadrado en el que nos hemos movido en las anteriores, viendo una panorámica muy resumida de la gran urbe peruana y sudamericana.
BORDEANDO EL CENTRO
Para este paso nos fijamos en el mapa adjunto.
Mapa colindante con el centro histórico.

Nos situamos en el extremo NW del cuadrado central, en el Puente de Santa Rosa y seguimos la calle de Tacna en dirección contraria al río Rímac. Podemos ver el Santuario de Santa Rosa de Lima, verdadera adoración de los limeños, la santa de los siglos XVI y XVII. Encontramos su casa y la iglesia. A continuación encontramos las Nazarenas. Antes, si giramos a la derecha podemos ver la casa de San Martín de Porres, el santo limeño de raza negra. Otra veneración de la ciudad, llevando uno de sus barrios populares su nombre.
Tomando la Avenida de Nicolás Piérola, que se cruza con Tacna, vamos en dirección hacia la Plaza de San Martín. La calle de Quilca es de chiringuitos para tomar algo de beber y comer. Es una calle recuperada de su anterior deterioro. Era antes una calle de libreros. En su esquina con Camaná encontramos el Bar Queirolo, una varadera joya de local, establecimiento tradicional de la ciudad. Siguiendo por Camaná, en dirección SW, llegamos a la Plaza de Francia, donde se encuentra la Iglesia de la Recoleta. Si seguimos el paseo, tras la iglesia, tomamos la Avda del Inca Garcilaso, para llegar al Paseo de la República, lugar abierto, donde admiramos el interesantísimo edificio Roosevelt y el grandioso y neoclásico Palacio de Justicia. De aquí, en dirección sur, sale la Vía Expresa o autovía rápida para el tráfico (una especie de M-30 madrileña) y que conduce a los barrios meridionales y elegantes limeños, la Lima bien, la de los "pitukos", que son el equivalente a los "pijos" españoles.
Volviendo a San Martín, y siguiendo por Piérola, llegamos a la barroca Casona de San Marcos, lugar donde estaba situada la Universidad tradicional del virreynato del Perú. A su lado se encuentra el Panteón de los Próceres. Es un entorno encantador, en medio de los jardines del Parque Universitario. Nos encontramos en el extremo sur del cuadrado central. Enfrente, un enorme rascacielos que fue sede hace años del Ministerio de Educación. Tomando la calle de Abancay hacia el NE, vemos a mano izquierda la Biblioteca Nacional, bárbaramente saqueada por los chilenos en la Guerra del Salitre del siglo XIX y recuperada bajo la dirección del eminente escritor Ricardo Palma, autor de las costumbristas: Tradiciones peruanas. Casi enfrente encontramos, al girar (voltear) a la derecha, la prolongación del Jirón de Ucayali, y tras él, nos recibe una portada de tipo chino: es la Calle Capón, lugar lleno de restaurantes y tiendas de tipo oriental, como consecuencia de la afluencia de chinos que llegaron en el siglo XIX al país. En todo Perú abundan los restaurantes chinos llamados CHIFA, donde tomar el original "arroz chaufa" y demás platos de la fusión de ambas comidas china y peruana. Tras él se sitúa Barrios Altos, de mala fama de inseguridad, pero barrio comercial con buenos templos y callejas. Hay un mercado de animales domésticos de todo tipo. No sé ubicarlo bien, pues me llevaron a él. Volviendo a Abancay, en la Plaza de Bolívar, encotramos el Congreso de la República, sede del poder legislativo del Estado peruano.
Entrada a la Calle Capón y al "Barrio Chino".

El autor del blog con sus amigos limeños antes presentados ante el Panteón de los Próceres, tras ver el elegante edificio de la Casona de San Marcos.
El cerro de San Blas desde la azotea de la casa de Osambela.
LA HISTORIA DE LIMA EN MAPAS
Tras estos paseos colindantes al centro histórico, exponemos la evolución espacial de Lima.
Lima en el siglo XVIII.
En este mapa orientado al SW, he trazado una línea que delimita el cuadrado central.
Y ahora unos mapas muy interesantes de Lima y su evolución histórica desde la fundación.
En 1535 observamos el inicial campamento de Pizarro. A varios kms se situaba ya puerto de El Callao.

A inicios del siglo XVII y hasta medados del XVIII el cuadrado central ya está macizado y surgen ya núcleos, embriones de futuros barrios. El puerto de El Callao se ha desarrollado algo, dada su importancia en el Imperio, pues Perú era el virreynato básico. En 1750 ya existía el Real Felipe.

A inicios del siglo XX, casi ya con un siglo de vida del Perú republicano e independiente y criollo, Lima se extiende tras los espacios allende sus derruidas murallas. El Callao (portuario) y Barranco (barrio de casonas de la nueva oligarquía criolla) se han desarrollado en gran medida.

En 1940 la ciudad crece hacia el sur y ya ha llegado al mar donde, paralelo a la costa, se ha desarrollado un arco contínuo que abarca desde Chorrillos a El Callao.

En los años 60 se ha iniciado el éxodo rural del campo peruano hacia la ciudad de Lima. Miles y miles de campesinos indñigenas de todos los rincones del Perú se instalan en barrios de deficiente calidad y rodean la vieja Lima. En 1970 ya es una gran ciudad en extensión.Sigue su crecimiento en la actualidad convirtiendose en una de las grandes megalópolis de América Latina.

La Lima actual. Obsérvese el cuadrado central en el total urbano.
Antes de nada, decir que el transporte público de Lima es deficiente, no existen buenos autobuses, no hay metro subterráneo y el tráfico, por tanto es caótico. El transporte se hace en taxis por toda Lima. Hay que negociar y regatear previamente con el taxista el precio en soles. Este caótico tráfico hace que la ciudad esté muy contaminada y se "mastique" el humo del gasoil y la gasolina. Los autobuses, más bien microbuses, son los pequeños e incómodos "combis", abarrotados pero económicos. Mejor tomar taxis.
Desde Larco Mar, elegante complejo turístico al borde de la playa y al sur del elegante BARRIO DE MIRAFLORES, se divisa la inmensidad del Pacífico. Viendo un mapamundi es de imaginar la lejanía de la otra orilla: Asia y Oceanía. También, acostumbrado a ver el Atlántico, e imaginar a pocas horas de avión la orilla americana, ahora se da uno cuenta de lo lejísimos que están España y Europa. Miraflores es el barrio "pituko" -"pijo" en España- por excelencia. Los precios suben sobremanera, la seguridad está asegurada casi por completo, los ejecutivos y la gente bien se dejan ver, y los turistas de todo el mundo también. Pasear por estas calles es como estar en Europa o Estados Unidos, tienen elegancia, cosmopolitismo....El corazón del barrio es el Óvalo de Miraflores, al lado del Parque de Kennedy, lugar de concentración de comercio lujoso, hoteles turísticos, restaurantes y terrazas: es especial el "callejón de las pizzas". El complejo comercial de Larco Mar no es recomendable: los precios son abusivos, típicos para timar al turista y donde se dejan ver esas clases adineradas.
El Pacífico desde Larco Mar. Es una terraza entre el barranco que cae a la playa, ocupado por el Parque Costa Verde. A sus pies, autopistas.
Chorrillos, al fondo, desde Larco Mar.
Edificios de Miraflores desde igual punto, pero en dirección contraria.
Nuestro siguiente paseo se desarrolla por BARRANCO, inmeditamente al sur de Miraflores, otro barrio "bien" de Lima. Entregado al Pacífico, destaca su plaza central, donde se encuentra la Municipalidad. Tras ella, se desciende al Puente de los Suspiros, que baja hacia la playa cercana. Restaurantes con terrazas mirando al mar y cafés dominan su paisaje. Muy caros también sus precios. Es normal, es la Lima pituka. Destacar en Barranco el notable Museo de Pedro de Osma, millonario de la primera mitad del siglo XX, descendiente de una familia española de la soriana localidad de Osma. El museo ocupa su elegante mansión, que alberga una espléndida colección de artes de todo tipo, mayores y menores. Como lugar de ocio destacamos un restaurante-pizzería que está en un viejo vagón de ferrocarril, visible desde su plaza central. También visitar un bar tipiquísimo de Barranco: Casa Juanito, vetusto, auténtico y similar al ya citado Queirolo de Lima.
Vagón-restaurante de Barranco.
La tuna estudiantil en Barranco. Sorprende oír canciones de tunas españolas a casi las antípodas de la península. Cantaban Clavelitos, las Cintas de mi Capa, etc, etc.
Y por fín, EL CALLAO, el barrio marinero típico del Perú. Aunque está en la aglomeración limeña, es diferente, no solo no es Lima sino que, ni siquiera es el departamento. Es una provincia diferente, es la Provincia Constitucional de El Callao. La antigua Avenida Colonial, hoy rebautizada como Óscar R. Benavides, conecta El Callao con el centro de Lima desde la Plaza del Dos de Mayo. Es la vía histórica, testigo de los episodios mas notables desde el siglo XVI. Es difícil llegar a él: los taxis suelen negarse por ser diferente entidad provincial , por su lejanía y por su inseguridad. Es muy intresante ver el Real Felipe, fortaleza de mediados del siglo XVIII ordenada levantar por Felipe V como defensa ante ataques de piratas. Este inmenso castillo fue simbólico durante la época de la Emancipación, porque en él se atrincheró el último ejército español a las órdenes del general español, gallego: Rodil. Se rindió la fortaleza en enero de 1826, después incluso de las batallas finales de Junín y Ayacucho. Pasear por esas calles de sabor marinero, con tabernas y marisquerías tiene su encanto y su riesgo. En cualquier momento, una calle conflictiva, puede darnos un disgusto desagradable con sus "pirañas y choros", delincuentes en la jerga callejera. Una pena porque el tipismo de sus casonas invita al paseo marinero. Con la Avda Sáenz Peña se cruza la Calle de Pedro Ruíz, donde está la sede del diario El Callao. Es una calle de colores varios que recuerda a las polícromas del bonaerense y porteño barrio de La Boca. Algo alejada se encuentra la parte más elegante y segura: La Punta, desde la que se divisa el pacífico y las islitas cercanas de San Lorenzo y Frontón. Desde esta bahía el 2 de mayo de 1866, el almirante gallego-español Casto Méndez Núñez bombardeó vergonzosamente el puerto ocasionando grandes destrucciones y algunas víctimas. Era la forma de demostrar la España isabelina que la vieja metrópoli aún rugía en el exterior. Es difícil, por su mal horario, ver el Museo Naval, donde se explica la historia marinara del país. No obstante, enfrente, se encuentra el submarino Abtao, que puede visitarse por dentro. Numerosos chiringuitos se encuentran en esa playa donde degustar pescados y ceviches. El ceviche, junto a la pachamanca, o los anticuchos (corazones a la plancha), las papas, el mencionado arroz chaufa, y demás platos, es uno de los orgullos de la cocina peruana. También el vino de Ica, el Pisco Souer o la Inka Cola, son las bebidas del país.
Elegantes casona ajardinadas en La Punta de El Callao.
Sede del diario El Callao.
Para terminar esta entrada y estas anteriores monográficas, expongo dos mapas del Departamento de Lima, con sus provincias y uno del departamento entero con algunos lugares interesantes que aún no conozco pero tiempo habrá de ello. El periodista limeño Rafo León es un autor reconocido de guías y afamado viajero. Debe ser un entorno la mar de interesante, dado su entorno entre el Pacífico y los Andes. Lugares tales como Oyón, Huacho, Caral, con sus restos de ser la cultura más antigua del Perú, Cañete, Incahuasi, Pachacamac y, creo, la gran motaña de Yauyos para disfrutar del excursionismo.

Mapa detallado del departamento de Lima.

Y con esta última entrada espero haber enseñado algo la ciudad de Lima, ciudad que me gusta especialmente, y que he tenido la suerte de ir descubriendo poco a poco de la mano de amigas y amigos limeños. Una ciudad que no dejaindiferente al viajero y que, creo, tiene bien merecida su pertenencia al club de las ciudades con un casco hístórico monumental Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.








