LA EDAD MEDIA PENINSULAR EN MAPAS (y 3)
LA PENÍNSULA EN EL DECISIVO SIGLO XIII
El Reino de Castilla se une definitivamente con el de León en 1230, con Fernando III el Santo. Castilla está plenamente fortalecida tras la victoria de Las Navas de Tolosa en 1212. San Fernando inicia su ataque al Guadalquivir, conquistando la simbólica Córdoba. La fortalecida Sevilla almohade cae por la estratagema de Ramón de Bonifaz, que conquista la ciudad con una flotilla por el Guadalquivir. De ahí a Jerez y Cádiz. Castilla se asomaba al Atlántico. Su hijo Alfonso X anexionó Murcia, cerrando el paso al sur a la Corona de Aragón. Castilla lograba también su salida estratégica al Mediterráneo.Es una corona centralizada, salvo las provincias actuales vascas, las cuales son semi-independientes: tienen un amplio régimen foral y, cada rey, tendrá que jurar sus fueros en la villa vizcaína de Guernica, ante su árbol mítico. No obstante, es un territorio heterogéneo: además de la singularidad vasca, tiene una singularidad gallega, e incluso mudéjar. Los territorios del sur son extensos y es difícil la repoblación con foramontanos.
La Corona de Aragón también tiene una gran extensión con Jaime I, el cual ocupa el Reino de Valencia y las islas Baleares. Fracasó en su intento de extenderse por Murcia ante la fortaleza de Castilla. Desde entonces termina su “Reconquista”, iniciando su expansión ultrapirenaica y mediterránea. La corona sigue confederada entre sí, formando cuatro estados con solo un monarca común.
Portugal, por su parte, también concluye su expansión a costa del Islam: anexiona el extremo suroeste peninsular.
El Reino de Navarra vuelve sus ojos a Francia y se desentiende de los asuntos peninsulares.
Sobrevivirá el viejo Taifa de Granada. La crisis castellana y la orografía de los Sistemas Béticos le permitirán sobrevivir hasta fines del siglo XV como último enclave del Islam en la península.
Conclusión. El siglo XIII configura los tres grandes Estados peninsulares: Castilla (potencia mesetaria, pero con salidas a los dos mares y al océano), Portugal (potencia atlántica), y Aragón (potencia mediterránea). Junto a ellos, sobreviven Navarra y la Granada musulmana. Estas fronteras apenas se moverán hasta finales del siglo XV, salvo algunas anexiones de Castilla en los límites de Granada o la conquista de Tarifa o de Algeciras y Gibraltar para dominar el Estrecho frente a los nuevos dominadores de Marruecos: los Benimerines o Meriníes. La fuerte crisis bajomedieval de los siglos XIV y XV lo impidieron.
LA PENÍNSULA CON LOS REYES CATÓLICOS. FINALES DEL SIGLO XV
El mapa muestra la fragmentación política de la península al inicio del reinado de los Reyes Católicos en 1479. Se aprecia un país unificado y atlántico pleno: Portugal. Un país mediterráneo: la Corona de Aragón, con cuatro territorios unidos sólo por un monarca común, pero diferenciados política, económica, administrativa y lingüísticamente: Aragón, Cataluña, Valencia e islas Baleares. El país más extenso y poblado es la Corona de Castilla, interior, pero con salida atlántica, cantábrica y mediterránea, centralizado, aunque con las provincias vascas autónomas como en el caso aragonés. Dos reinos menores y también independientes: el reino musulmán de Granada y el reino de Navarra.Con los Reyes Católicos continúa (pero no acaba) el largo proceso de formación del Estado Español actual, que ya se gestaba muchos años atrás. En Caspe (1412) ocupaba un Trastámara castellano el trono de Aragón: Fernando de Antequera. Alfonso V el Magnánimo logra ocupar el Reino de Nápoles, que se une a las conquistas anteriores de Sicilia y Cerdeña. Es el momento áureo de la politica mediterránea de la Corona de Aragón. Las dos ramas familiares se unen por el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando de Aragón (Fernando V en Castilla). Siguiendo la tradición medieval, cada reino conserva su autonomía. La Inquisición (creada en 1478) es la única institución común de ambos reinos.
En 1492 Castilla se anexiona Granada. Acaba el Islam político, pero no social. Ahora, los mudéjares, despectivamente, serán los moriscos. Seguirán en suelo peninsular hasta 1609, en que son deportados a Marruecos definitivamente, tras dos guerras y el fracaso de la convivencia religiosa.
En 1512, Castilla ocupa Navarra pero, a diferencia de Granada, sí conservará su autonomía foral plena.
La plena unión solo llegará en el siglo XIX con la supresión parcial de los fueros vasco-navarros. En 1715, Felipe V de Borbón, con los Decretos de Nueva Planta acaba con la autonomía secular de la Corona de Aragón.
Con Carlos III se adoptan la actual bandera rojigualda y el actual himno español, sin letra: la Marcha Real. El actual Estado español es el TERCERO, pues antes hubo ya dos: el visigodo, con capital en Toledo y el musulmán Al Ándalus, capital Córdoba. Este actual Estado, con capital en Madrid, es el resultado de un largo y complejo proceso que hemos resumido en estos mapas. El reinado de los Reyes Católicos es una etapa más. El mito de la unión española con ellos es un mito difícil de romper, tras tantos años de repetirlo en clases, libros y medios de comunicación.
DEFINITIVA FORMACIÓN DE ESPAÑA
Los cambios de fronteras de aquella monarquía hispánica tienen cambios mínimos hasta hoy: los ceutíes son españoles desde 1640, tras elegior dejar de ser portugueses al independizarse el país vecino; los catalanes del Roselló actual, se hicieron franceses desde 1659, en que la Paz de los Pirineos obligaba a Felipe IV a entregárselo a Luis XIV; los gibraltareños hubieron de evacuar el peñon en 1704, tras la conquista británica en plena Guerra de Sucesión -los menorquines salieron de España el siglo XVIII por la conquista britanica en la misma guerra, pero volvieron al redil cien años depués-; y, por último, el caso de Olivenza, en la provincia de Badajoz, pegada a Portugal. En 1802, la Guerra de las Naranjas, efectuada por Godoy, obligó a los oliventinos a ser españoles por derecho de conquista.
En el siglo XIX se recortarán los seculares fueros vasconavarros tras las guerras carlistas, y con Franco se llegará al centralismo casi total (Navarra tendrá una pequeña autonomía, y creo que Álava también). La tradición histórica y plural de España se recupera con la democracia, en 1978, con el Estado actual de las Autonomías.
En el siglo XIX se recortarán los seculares fueros vasconavarros tras las guerras carlistas, y con Franco se llegará al centralismo casi total (Navarra tendrá una pequeña autonomía, y creo que Álava también). La tradición histórica y plural de España se recupera con la democracia, en 1978, con el Estado actual de las Autonomías.


