Claudio Coello (1642-1693).
La adoración de la Sagrada forma por Carlos II.
Sacristía de El Escorial.
Símbolo de un rey semidemente, último eslabón
de la dinastía de los Austria en España.

En estos últimos tiempos se está revisando la Historia en general: se revisan viejas afirmaciones tenidas por infalibles, temas que habían estudiado viejos maestros y que se consideraban intocables. Hery Kamen, historiador británico afincado en Barcelona, es un consumado hispanista que ya hace muchos años revisó la historia de nuestro país. Hacia 1981 publicó su gran obra sobre el reinado del último Austria en España. A fines de aquél año estudiaba yo en la Complutense y conocí la existencia de ese autor. Acababa de publicar La España de Carlos II, libro que hube de consultar para preparar el exámen parcial correspondiente, sin llegar a leerlo plenamente.
Veinticuatro años después pude comprarlo en una edición divulgativa en un kiosko de la calle. Ya estaba empezando a leer artículos y referencias menos negativas de ese último tercio del siglo XVII. Desde siempre, la historiografía típica española nos presentaba esos años como decadencia absoluta, y al monarca como poco mas o menos que un subnormal profundo: "El Hechizado". El cuadro tan famoso de Claudio Coello y sus negativas interpretaciones, tampoco ayudaban mucho a cambiar la imagen del último Austria.
En 1714, por arte de magia, España salía de repente, por la simple presencia de un rey Borbón, de la peor crisis de su historia para entrar en una notable recuperación. ¿Todo por un smple cambio de monarca y de dinastía? Si un proceso tiene su génesis ¿La recuperación no se iniciaría años antes? Eso es lo que el historiador británico intentó hacer. También lo hizo con el Imperio, con la Inquisición, con Felipe II, Felipe V, y en su última obra: El enigma de El Escorial, (2009).
Vayamos al análisis resumido del citado libro.
El primer tema, a modo de introducción: Una España desconocida, arranca del desconocimiento del reinado para los españoles, incluso de aquella época, un país formado por reinos incomunicados entre sí, incluso ente aldeas más o menos cercanas.
Portada del libro de Kamen.

II. ¿Cómo eran gobernados los españoles? Establece aquí el funcionamiento de esa monarquía diversa culturalmente, de varios idiomas, leyes, costumbres y fueros.
III. Esquemas de vida y de muerte. La población española se recuperaba lentamente desde 1650. Tan solo algunos parones coyunturales (epidemias de peste de 1647-52 o la de 1676-1685) frenaban algo esa recuperación.
IV. La recuperación de la economía. Kamen establece la fecha de 1680 como inicio del cambio de ciclo económico y del periodo expansivo durará hasta 1780. La recuperación visible con Felipe V hunde sus raíces con Carlos. En 1679 se crea la Junta de Comercio en Madrid. Pero en Cataluña y en el País Vasco fue más rápida la recuperación y empiezan a despegarse del resto del país.
V. El sistema comercial. Está en auge el marítimo por la mala situación de los caminos. Cádiz empieza ya a despuntar frente a Sevilla y se adivina y el futuro traslado de la Casa de Contratación a la ciudad atlántica. Bilbao, asimismo, conoce un renacer comercial. Los metales preciosos americanos no incidían en los españoles y solo llegaban a los gastos de la Casa Real. Expone aquí el caso del comerciante español, nacido en Orán, Felipe de Moscoso y su actividad comercial de gran calado. Según Kamen, estamos lejos del mito del desinterés español hacia la vida mercantil.
VI. El entorno urbano. Destaca la baja delinciencia de las ciudades españolas con la lógica excepción de Madrid, núcleo muy poblado y que atraía mucha población desocupada. Llama la atención sobre los motines urbanos por toda España, rompiendo la creencia del adormecimiento de la socieadad española del reinado. Estos motines son el origen de los que habrá en el siglo XVIII (Esquilache, 1766). Motivos de subsistencia pero, también, con tema político que azuzan los nobles para conspirar contra validos.
VII. La población rural. Se nota un auge de las cosechas aunque con una fuerte presión fiscal hacia los desfavorecidos, como en otras partes de Europa. El bandolerismo, sin embargo, sigue muy alto por todo el país. Expone algunos casos de bandoleros célebres.
VIII. La Iglesia. Expone la lenta decadencia de la Inquisición, cada vez más desacreditada ante las crecientes quejas por sus abusos.
IX. La aristocracia. La nobleza ve como caen sus beneficios, aunque continúa fuerte y con toda su influencia. Expone casos particulares como los de Osuna, Alba y otros.
X. La burguesía. Nota el autor un despertar del interés por los negocios y el espíritu empresarial. Algunos pequeños nobles se aburguesan. Trata el caso del célebre marqués Juan de Goyeneche, el navarro del Baztán, que hizo su aventura empresarial en Madrid. También sus nexos en América con las posibilidades de progreso que daba. Cita la organización madrileña de los Cinco Gremios.
XI. Los sin privilegios. Analiza la mala vida de pobres, menores abandonados, gitanos, esclavos. Su situación no difiere mucho de otros paises de Europa.
XII. La religión. En un país casi por completo de devoción católica, poco a poco surgen los primeros comentarios anticlericales y las blasfemias. Habla de la resignación de las minorías conversas.
XIII. Hacia un espíritu crítico. En estos años los libros extranjeros no tenían obstáculos en su circulacion por España. La cebsura es cada vez más fácil de burlar. La vida artística no cae de golpe como se quiere hacer creer: se sostiene el nivel dejado en el tiempo de Velázquez: Rizi, Carreño, Coello, Murillo, etc.
Las tertulias de Madrid son sobre todo de temática médica, y permiten hablar de una pequeña revolución científica. Pero este auge científico es periférico, no castellano.
XIV. La regencia y don Juan. Las derrotas en los campos de batalla de Europa son continuadas tras la caída de don Juan José de Austria y sus malas relaciones con la reina regente.
XV. Los años de crisis. Años de conspiraciones y caídas de nobles validos. La caída del conde de Oropesa en 1691 trae como consecuencia la mayor perticipación del rey en los asuntos de Estado. Abre la puerta Kamen a la posible personalidad de Carlos II, desconocida: no tan demente ni tan abúlico como se había creído.
XVI. La sucesión. Exposición final de los hechos tras el testamento y últimos dias de la vida del último Habsburgo español en 1700.
En la revista Aventura de la Historia de este mes de febrero (núm 136), tiene el artículo: Ni hechizado ni tan decadente, Carlos II. El académico de la Historia, Luis Ribot, escribe sobre la personalidad del rey. No parece que estuviese tan enfermo, ni que fuese demente. Se enfrentó con resolu´ción la rey más astuto de la época: Luis XIV, además de su papel de mecenas, al patocinar le arte y reconstruir buena parte de El Escorial. Expone el carácter ambicioso de su madre Mariana de Austria, pone en tela de jucio las morbosas descripciones de sus órganos tras su embalsamamiento y, lo que es muy interesante, traza una comparación de su figura con la de Borbones posteriores, a los que pone muy por debajo de su figur, especialmente Carlos IV y Fernando VII.
Todos estos aspectos se recogen en el libro de varios autores y que el mismo Luis Ribot coordina: Carlos II. El rey y su entorno. Madrid, 2009.
También es muy interesante la lectura del excelente blog monográfico sobre Carlos II: reinadodecarlosii.blogspot.com