lunes, 6 de junio de 2011

EL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS, 1906-1956. MEDIO SIGLO DE SANGRE SIN SENTIDO (1ª PARTE)

Ningún imperialismo tiene justificación, menos aún cuando se hace de forma tan escandalosa como la hizo el español en Marruecos en la primera mitad del siglo XX

Reparto de Marruecos tras la Conferencia de Algeciras en 1906
ANTECEDENTES
Hace noventa años, en julio de 1921, una división española era aniquilada en unas dos semanas. Se trataba de un desastre sin paliativos, de una matanza dantesca: en la posición de Annual caía con sus soldados el imprudente general Silvestre. El primer día, en los desfiladeros de Izzumar, caían en apenas una hora unos tres mil soldados de reemplazo, los cuales huían despavoridos ante las balas de los enfervorizados rifeños. Poco después, muchos de los que habían logrado huir -tras una carga suicida de caballería del regimiento Alcántara, en la que murieron todos, incluido su jefe, el hermano del futuro dictador Miguel Primo de Rivera- se refugiaban en el fuerte de Monte Arruit al mando de general Navarro. Pocas semanas después, tras una rendición eran asesinados (desarmados y sedientos) otros tres mil soldados a las puertas del fuerte. Las fotos posteriores son contundentes: sus cuerpos descompuestos eran descubiertos por los soldados que reconquistaron lo perdido. El resto fue abatido en la retirada-cacería humana, asesinados con fuertes torturas en la vecina Nador, a las puertas de una Melilla con cincuenta mil civiles, personas indefensas, aterradas, sabiendo qué pasaría si las harkas enfurecidas de los rifeños entraban en la bella y modernista plaza.
En el verano de 2005 visité ese escenario y, viendo esos campos descarnados y esos desfiladeros, tras leer libros y la novela de Ramón J. Sénder: Imán, me quedé tieso al imaginar esos pobres hijos de obreros y campesinos que cayeron allí defendiendo unos intereses de la rancia nobleza y alta burguesía española. Los hijos de los ricos “compraban” la excedencia del servicio militar.

¿Cuál fue el origen de esta sangría?
Ya desde la época medieval, desde el viejo Al Ándalus, los musulmanes de uno y otro lado del estrecho no se llevaban bien. Motivos religiosos y políticos (sunnitas cordobeses del califato Omeya contra chiítas del reino marroquí de los Idrisíes) ya ocasionaban tensión, incluso expulsiones de la península a la otra orilla.
Los fanáticos bereberes de las montañas del Atlas fundaron dos imperios militaristas y expansionistas en el Magreb (almorávides, almohades y benimerines), que llegaron a Al Ándalus por el norte y el Sahel por el sur. Tras el final del reino nazarita de Granada en 1492, la tensión se agudiza, pues ya no son enfrentamientos entre musulmanes, sino contra los infieles cristianos.
Entre el siglo XVI y el XVIII los berberiscos y, sobre todo, los moriscos españoles expulsados en 1609 por el duque de Lerma, formaron repúblicas de piratas en torno a Rabat y Salé, que asolaban las costas andaluzas y algún barco que llegase de las Américas tras haber sorteado los ataques de los piratas del Caribe. En esos siglos los portugueses y castellanos buscaban sus rutas a Oriente. En 1415 los portugueses se hacían con Ceuta. En 1497 los castellanos, con Pedro de Estopiñán, al servicio del duque de Medina Sidonia, desembarcaban en septiembre de ese año en Melilla. En otras plazas hubo luchas: Arcila, Larache, Tánger, Orán, Túnez, Argel, etc.
Es curioso que, a causa de Marruecos, Portugal pasó a ser parte de la monarquía hispánica en 1580. El casi niño infante don Sebastián, heredero del trono portugués de la dinastía de Avís, caía muerto y su ejército luso aniquilado ante los bereberes en la batalla de Alcázarquivir. El vacante trono lusitano pasaba a ser ocupado por “El Prudente” Felipe II. Recordemos que los ceutíes son los últimos ciudadanos españoles actuales en serlo: en 1640, cuando Portugal expulsa a los Austrias de su país y de su imperio, Ceuta elige permanecer en la Corona de Castilla.
Ya en el siglo XVIII con el Muley Ismail, fundador de la actual dinastía Alahuí, hubo ataques a las dos plazas españolas en la costa mediterránea marroquí. Ataques repetidos a finales del siglo con Carlos III.

El siglo XIX hasta la Conferencia de Algeciras de 1905-1906
En el siglo XIX los enfrentamientos van a anticipar lo que sucedería en el siglo XX. En 1859, en plena época del expansionismo agresivo exterior de los gobiernos de O´Donnell (recordemos los ataques en América Latina y en Annam), se da la guerra de África. Los incidentes en la frontera de Ceuta dieron ocasión a la monarquía isabelina a atacar. La ofensiva española del invierno de 1860 hizo que Tetuán fuese ocupada por peninsulares por segunda vez en la historia. La primera vez fue a inicios del siglo XV por Enrique III, para castigar a los piratas que merodeaban por el estrecho. Tetuán y Xauen, bellas poblaciones, hoy patrimonio de la Humanidad, fueron levantadas por españoles musulmanes expulsados por la intolerancia religiosa española.
En esa guerra surgía la primera generación de militares africanistas, militares que habían luchado en América también. El general Prim se lució en las míticas batallas de Castillejos, en la frontera de Ceuta, o en la de Wad Ras. Como consecuencia del tratado de paz, los marroquíes daban una amplia zona alrededor de ambas plazas españolas, que ya necesitaban romper las estrecheces de sus perímetros defensivos tras las viejas murallas.
En los años noventa, poco antes de la guerra de Cuba y Filipinas, hubo otro incidente fronterizo en Melilla. El general Margallo moría con sus soldados en la refriega. Apenas hubo interés en esta mini guerra porque la atención la requerían el Caribe y el Pacífico, amenazados por el Tío Sam. La consabida humillación norteamericana del Tratado de París de 1899 y la ola de pesimismo nacional consiguiente, hizo que algunos militares y parte de la opinión pública volviese sus miradas al otro lado del estrecho. Era la época del nacionalismo medievalista, del neogótico, del neomudéjar... La Reconquista volvía a estar de moda. Una cuestión geoestratégica, ajena a España, hará que el ejército humillado en América se intente resarcir en África.

El estrecho de Gibraltar: África (al fondo) a 15 kilómetros de la costa de Tarifa. El Monte Musa frente a Tarifa

domingo, 5 de junio de 2011

LA EDAD MEDIA PENINSULAR EN MAPAS (y 3)


LA PENÍNSULA EN EL DECISIVO SIGLO XIII

El Reino de Castilla se une definitivamente con el de León en 1230, con Fernando III el Santo. Castilla está plenamente fortalecida tras la victoria de Las Navas de Tolosa en 1212. San Fernando inicia su ataque al Guadalquivir, conquistando la simbólica Córdoba. La fortalecida Sevilla almohade cae por la estratagema de Ramón de Bonifaz, que conquista la ciudad con una flotilla por el Guadalquivir. De ahí a Jerez y Cádiz. Castilla se asomaba al Atlántico. Su hijo Alfonso X anexionó Murcia, cerrando el paso al sur a la Corona de Aragón. Castilla lograba también su salida estratégica al Mediterráneo.
Es una corona centralizada, salvo las provincias actuales vascas, las cuales son semi-independientes: tienen un amplio régimen foral y, cada rey, tendrá que jurar sus fueros en la villa vizcaína de Guernica, ante su árbol mítico. No obstante, es un territorio heterogéneo: además de la singularidad vasca, tiene una singularidad gallega, e incluso mudéjar. Los territorios del sur son extensos y es difícil la repoblación con foramontanos.
La Corona de Aragón también tiene una gran extensión con Jaime I, el cual ocupa el Reino de Valencia y las islas Baleares. Fracasó en su intento de extenderse por Murcia ante la fortaleza de Castilla. Desde entonces termina su “Reconquista”, iniciando su expansión ultrapirenaica y mediterránea. La corona sigue confederada entre sí, formando cuatro estados con solo un monarca común.
Portugal, por su parte, también concluye su expansión a costa del Islam: anexiona el extremo suroeste peninsular.
El Reino de Navarra vuelve sus ojos a Francia y se desentiende de los asuntos peninsulares.
Sobrevivirá el viejo Taifa de Granada. La crisis castellana y la orografía de los Sistemas Béticos le permitirán sobrevivir hasta fines del siglo XV como último enclave del Islam en la península.
Conclusión. El siglo XIII configura los tres grandes Estados peninsulares: Castilla (potencia mesetaria, pero con salidas a los dos mares y al océano), Portugal (potencia atlántica), y Aragón (potencia mediterránea). Junto a ellos, sobreviven Navarra y la Granada musulmana. Estas fronteras apenas se moverán hasta finales del siglo XV, salvo algunas anexiones de Castilla en los límites de Granada o la conquista de Tarifa o de Algeciras y Gibraltar para dominar el Estrecho frente a los nuevos dominadores de Marruecos: los Benimerines o Meriníes. La fuerte crisis bajomedieval de los siglos XIV y XV lo impidieron.


LA PENÍNSULA CON LOS REYES CATÓLICOS. FINALES DEL SIGLO XV

El mapa muestra la fragmentación política de la península al inicio del reinado de los Reyes Católicos en 1479. Se aprecia un país unificado y atlántico pleno: Portugal. Un país mediterráneo: la Corona de Aragón, con cuatro territorios unidos sólo por un monarca común, pero diferenciados política, económica, administrativa y lingüísticamente: Aragón, Cataluña, Valencia e islas Baleares. El país más extenso y poblado es la Corona de Castilla, interior, pero con salida atlántica, cantábrica y mediterránea, centralizado, aunque con las provincias vascas autónomas como en el caso aragonés. Dos reinos menores y también independientes: el reino musulmán de Granada y el reino de Navarra.
Con los Reyes Católicos continúa (pero no acaba) el largo proceso de formación del Estado Español actual, que ya se gestaba muchos años atrás. En Caspe (1412) ocupaba un Trastámara castellano el trono de Aragón: Fernando de Antequera. Alfonso V el Magnánimo logra ocupar el Reino de Nápoles, que se une a las conquistas anteriores de Sicilia y Cerdeña. Es el momento áureo de la politica mediterránea de la Corona de Aragón. Las dos ramas familiares se unen por el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando de Aragón (Fernando V en Castilla). Siguiendo la tradición medieval, cada reino conserva su autonomía. La Inquisición (creada en 1478) es la única institución común de ambos reinos.
En 1492 Castilla se anexiona Granada. Acaba el Islam político, pero no social. Ahora, los mudéjares, despectivamente, serán los moriscos. Seguirán en suelo peninsular hasta 1609, en que son deportados a Marruecos definitivamente, tras dos guerras y el fracaso de la convivencia religiosa.
En 1512, Castilla ocupa Navarra pero, a diferencia de Granada, sí conservará su autonomía foral plena.
La plena unión solo llegará en el siglo XIX con la supresión parcial de los fueros vasco-navarros. En 1715, Felipe V de Borbón, con los Decretos de Nueva Planta acaba con la autonomía secular de la Corona de Aragón.
Con Carlos III se adoptan la actual bandera rojigualda y el actual himno español, sin letra: la Marcha Real. El actual Estado español es el TERCERO, pues antes hubo ya dos: el visigodo, con capital en Toledo y el musulmán Al Ándalus, capital Córdoba. Este actual Estado, con capital en Madrid, es el resultado de un largo y complejo proceso que hemos resumido en estos mapas. El reinado de los Reyes Católicos es una etapa más. El mito de la unión española con ellos es un mito difícil de romper, tras tantos años de repetirlo en clases, libros y medios de comunicación.

DEFINITIVA FORMACIÓN DE ESPAÑA

Los cambios de fronteras de aquella monarquía hispánica tienen cambios mínimos hasta hoy: los ceutíes son españoles desde 1640, tras elegior dejar de ser portugueses al independizarse el país vecino; los catalanes del Roselló actual, se hicieron franceses desde 1659, en que la Paz de los Pirineos obligaba a Felipe IV a entregárselo a Luis XIV; los gibraltareños hubieron de evacuar el peñon en 1704, tras la conquista británica en plena Guerra de Sucesión -los menorquines salieron de España el siglo XVIII por la conquista britanica en la misma guerra, pero volvieron al redil cien años depués-; y, por último, el caso de Olivenza, en la provincia de Badajoz, pegada a Portugal. En 1802, la Guerra de las Naranjas, efectuada por Godoy, obligó a los oliventinos a ser españoles por derecho de conquista.
En el siglo XIX se recortarán los seculares fueros vasconavarros tras las guerras carlistas, y con Franco se llegará al centralismo casi total (Navarra tendrá una pequeña autonomía, y creo que Álava también). La tradición histórica y plural de España se recupera con la democracia, en 1978, con el Estado actual de las Autonomías.

viernes, 3 de junio de 2011

LA EDAD MEDIA PENINSULAR EN MAPAS (II)


LA PENÍNSULA EN 1086, TRAS LA LA TOMA DE TOLEDO Y LA VÍSPERA DE LA INVASIÓN ALMORÁVIDE



El núcleo castellano-leonés. En la segunda mitad del siglo XI se han unido los reinos de Castilla y León, en persona de Alfonso VI, de la dinastía de Navarra, nieto de Sancho III el Mayor, el rex hispaniorum. Alfonso VI antes ha acabado con su hermano el rey castellano Sancho II, asesinado en el asedio de Zamora. También el reino de Galicia, del rey García, también ha sido anexionado. En 1076 se reparte con Aragón el viejo reino de Pamplona, al anexionarse por entero La Rioja y Guipúzcoa. Portugal, aún sigue en la órbita leonesa. Solo un vasallo rebelde: el Cid, Rodrigo Díaz de Vivar es expulsado y, por su cuenta conquista la Taifa de Valencia hasta su muerte y la ocupación almorávide en 1112. Un siglo después de su muerte surgía el mito del “burgalés complido” en su célebre poema cantado por juglares del siglo XIII.
En el territorio musulmán rompe el sistema de parias (tributos a los musulmanes para pagar la paz) y anexiona Magerit o Mairit (el actual Madrid) y la antigua capital visigoda de Toledo en 1085, primera capital importante que logran dominar, con todo el valor simbólico que ello conllevaba. Debieron quedarse asombrados esos castellanos medio bárbaros al ver la elegancia toledana. La Reconquista alcanzaba el Tajo y el ecuador de la península.
En el núcleo pirenaico, el Reino de Pamplona desaparece en 1076 al ser asesinado su rey Sancho Garcés II. Su reino es repartido entre Castilla y Aragón. El condado aragonés se convierte en reino, que unifica los otros condados. Su rey Sancho Ramírez logra anexionarse Pamplona. Los condados catalanes se unifican con el de Barcelona, con Berenguer Ramón II como conde supremo. De todas formas, en este núcleo pirenaico las conquistas al Islam son mínimas: aún no tienen fuerza contra los Taifas y el valle del Ebro sigue en poder de éstos. Menos aún ante la irrupción de los almorávides a fines del siglo XI.
Los reinos de Taifas se alarmaron ante estos empujes y hubieron de recurrir a sus hermanos musulmanes de sur marroquí: los almorávides. Los andalusíes eran un mundo aparte, su Islam apenas tenía que ver con el rigorismo oriental o africano. Recordemos que se habían separado de la ortodoxia de Bagdad desde el siglo VIII con Abderramán I Omeya. Los africanos eran tan invasores para con ellos como los bárbaros del norte castellano o aragonés. Los reyes de Sevilla, Badajoz o Granada: Al Mutamid, Al Mutawakkil y Abd Allah, respectivamente, llamaron en su ayuda al caudillo almorávide y berebere: Yusuf Ibn Tasufin, cuyo poder llegaba hasta más al sur del actual Senegal y Tombuctú.
La situación iba a cambiar radicalmente.


EL LARGO SIGLO XII: DE LOS ALMORÁVIDES

A LAS NAVAS DE TOLOSA

(1086-1212)


A fines del siglo XII la invasión de Yusuf Ibn Tasufin aplastó a los ejércitos de Alfonso VI en Sagrajas (Badajoz) y Uclés (Cuenca). Ocuparon el valle del Ebro y parecía que expulsarían a los cristianos al norte del Sistema Central, pero fracasaron. Toledo logró resistir y apenas hubo pérdidas territoriales cristianas. La tiranía almorávide en Al Ándalus hizo brotar rebeliones. Además, en su territorio marroquí surgió un nuevo imperio: el almohade, por lo que se esfumaron a mediados del siglo, apareciendo las Segundas Taifas, mucho más débiles y efímeras que las primeras.
El Reino de Castilla, con la nueva dinastía de Borgoña, en persona de Alfonso VIII, inicia su expansión por el valle del Guadiana medio (el Campo de Calatrava), llegando a las puertas del valle del Guadalquivir (Despeñaperros). La historia se repite: los Taifas acuden a los almohades magrebíes. Este imperio es también rigorista y berebere, muy ajeno a la culta y heterodoxa Al Ándalus. El desembarco en 1146 trae la consabida derrota cristiana en Alarcos. La situación cambia. Ahora el peligro de la yihad trae la cruzada: los reinos peninsulares se unen y derrotan a los magrebíes en las Navas de Tolosa en julio de 1212. El camino a la actual Andalucía estaba abierto.
Portugal se desune definitivamente de León en 1139 con Alfonso Henriques como primer rey. León y Castilla se unen y desunen hasta la unión definitiva en 1230, con Fernando III.
En el sector oriental, Navarra logra de nuevo su independencia ante la insatisfacción con los aragoneses. En 1135 surge el Reino de Navarra con García Ramírez el Restaurador. El Reino de Aragón tiene su auge con Alfonso I, el Batallador, el cual conquista Zaragoza en 1118, logrando llegar al Ebro. Hasta finales del siglo los aragoneses no logran tomar Teruel. En Cataluña, Ramón Berenguer IV consigue llegar al Bajo Ebro en Tortosa. Lo más importante fue el nacimiento de la Corona de Aragón, un reino confederado catalano-aragonés. La hija del rey Ramiro II: doña Petronila, se casa en 1150 con el citado Ramón Berenguer IV. Se anexionaba Perpignan y el Roselló hasta su pérdida en 1659. Acabaría este reino en 1715 con los Decretos de Nueva Planta de los Borbones.
Conclusión: Desde mediados del siglo XII a mediados del XIII, la situación del Islam peninsular cambia de forma irreversible. Hacia 1212, con la batalla de las Navas de Tolosa se puede decir que la Reconquista acaba. Si duró casi tres siglos más, fue por la crisis castellana de la Baja Edad Media. Han surgido los reinos básicos que llegarán al inicio de la Edad Moderna: Castilla, Aragón, Navarra y Portugal.

miércoles, 1 de junio de 2011

LOS OSCUROS ORÍGENES DE LA "RECONQUISTA"


Estatua de don Pelayo en Covadonga (Cangas de Onís, Asturias)


LA OSCURA HISTORIA DE LOS ORÍGENES DE LA GUERRA CONTRA LOS MUSULMANES EN LA CORNISA CANTÁBRICA
Tras un comentario a mi anterior entrada por parte de un blogger, voy tratar el núcleo de resistencia astur y el problema vasco. Para ello uso dos recensiones de lecturas que hice tiempo atrás. La primera es sobre Asturias. Publico el resumen de la lectura de un libro del tema. La segunda es sobre el País Vasco. Publico el resumen también de otra lectura, de la vieja revista Historia 16.

PRIMERA RECENSIÓN GARCÍA DE CASTRO-VALDÉS, C; RÍOS GLEZ, S.
Asturias medieval
Ediciones Trea. Gijón, 1ª edición, 1997. 190 págs.
2. EL TERRITORIO ASTURIANO BAJO LAS MONARQUÍAS SUEVA Y VISIGODA
Las invasiones del siglo V y el fin de la administración romana
Con la invasión de Hispania en 409 los suevos se asientan en Asturias y Galicia.


El debate historiográfico de la integración de Asturias en el reino visigodo
Los visigodos conservan las provincias de Roma. Asturias está en la de Gallaecia.

* Los profesores Abilio Barbero y Marcelo Vigil (de moda en los años 70 al tirar la tesis tradicional de la continuidad goda en la dinastía astur) niegan la ocupación por la débil romanización: Roma estableció un limes defensivo, por lo que estos pueblos siguen independientes frente a suevos, visigodos y árabes. Esta tesis (muy popular, repito, en los años 70) confunde la rebeldía vascona crónica con Asturias, cuando éstas eran normales contra el orden social romano, al que los vascones eran ajenos. Usan textos grecorromanos, sin ver que las legiones del norte ya no defendían el oro berciano, agotado a fines del siglo III. La pujanza de Gallaecia indica una alta romanización y no hay rebeliones internas hispanas en el siglo IV.
* Hoy se acepta que Leovigildo atacó el sur de la cordillera -eran astures también los de Astorga- ante una rebelión independentista aislada.
- El caso vasco no es extrapolable al resto del norte peninsular sin pruebas. O sea, los astures no fueron similares a los vascones.

3. FIN DEL REINO VISIGODO. ORÍGENES DEL REINO DE ASTURIAS Tras la derrota goda (y la muerte de su rey don Rodrigo ante los árabes de Tarik y Musa) en el río Guadalete, los poderes locales pactan con los árabes. Asturias fue ocupada, con gobernador musulmán (valí) en Gijón. El pacto asturiano fue de pagos fiscales. La rebelión de Pelayo en Covadonga fue por negarse a esos pagos. Vencidos los árabes, Pelayo avanzó al centro de Asturias. Su hija casó con el hijo del dux de Cantabria, uniéndose a este nuevo territorio.
Asturias fue romanizada y fue ocupada por los musulmanes, aunque brevemente. Su caso no es similar al vasco. La tesis de los años 70 venía a decir que Pelayo, por su gran habilidad, era un godo que logró convencer a los rebeldes astures (los enemigos recientes) para unirse ante un enemigo común: el Islam. No solo eso, sino que se hace su jefe.

4. EL REINO DE ASTURIAS. DE ALFONSO I A ALFONSO III: LA EXPANSIÓN (739-910)
A Pelayo sucede su hijo Favila, que fundó la iglesia de Sta Cruz (Cangas de Onís: 737), y murió por un oso (739).
Alfonso I (739-757) atacó el valle del Duero. La zona vascona no fue de dominio astur. La ocupación de Galicia norteña fue con Fruela I (757-768) y Silo (774-783). Este avance fue por la crisis política de Al-Andalus bajo el emirato de Abderramán I (+768), inmigrado Omeya que tuvo que pacificar antes el califato.
Los Omeyas atacan anualmente el reino astur en el reinado de Alfonso II (791-842). El gran peligro fue en 794-795, por el que Alfonso II pidió ayuda a Carlomagno. En esa época se asienta la Galicia norteña y la repoblación de los altos valles leoneses.
Ordoño I (850-866) establece la frontera entre Tuy-Astorga-León-Amaya.
Alfonso III (866-910) la sitúa entre Mondego-Duero-Pisuerga y Arlanzón.
La confrontación bélica de estos cien años ofrece los siguientes rasgos:
* Los ataques árabes remontan el valle del Ebro -con un poder musulmán estable de los Beni Qasi-, afectando en esencia a Castilla y Álava.
* Los ataques astures querían tomar la Gallaecia romano-visigótica, más rica y segura, recuperando antiguas sedes episcopales romanas.
* Ello dio el abandono oriental, la independencia de Castilla y la continua resistencia vascona.

SEGUNDA RECENSIÓN
LA ERA DE LOS REINOS GERMÁNICOS (SIGLOS V-VIII)
LA INDEPENDENCIA DE LOS VASCONES

Profesor Fernando Ruesga Marroquín, Universidad de Deusto
HISTORIA 16, Nº 313. JUNIO, 2002
 
 
La conquista romana del actual País Vasco debió de ser progresiva y pacífica: no constan guerras en los 500 años de dominio. Hubo vascones mercenarios del ejército romano. La montaña vasca fue poco romanizada por desinterés de Roma, no por la fuerte resistencia vascona. La superior cultura romana se impuso. Álava tuvo una romanización normal, similar al resto de Hispania. Se distanció del norte cantábrico (hoy Vizcaya y Guipúzcoa) desde la época del Paleolítico. En el Bajo Imperio, los vascones, independientes por abandono de Roma, no por una guerra, lucharon contra los invasores suevos y vándalos.
 
UNA HISTORIA MAL CONOCIDA
La invasión visigoda (siglo V) dio una nueva etapa histórica vasca, pues los vascos montañeses se independizan por el vacío de poder romano, sin buscarlo. Las diferencias entre el norte bárbaro y el sur romanizado, se agrandan.
 
GUERRAS CONTRA VISIGODOS Y FRANCOS
En 581 atacaron a los visigodos por primera vez. También a los francos. Hubo guerras hasta 711. Las guerras franco-visigodas eran contra retaguardias de ejércitos (Roncesvalles-778). Los ataques a los francos los apoyaban los galorromanos rebeldes a los germánicos hasta la anexión final de Aquitania por Pipino el Breve (751-768), mientras los vascones peninsulares se aproximaban al reino astur. La independencia tocaba a su fin.
Esta belicosidad -excepcional en la historia- es debida y obligada para subsistir, igual que el reclutamiento romano anterior, que pagaba bien. También por la barbarización occidental de toda Europa cuanto más alejada del corazón imperial romano.
 
LA ERA DE LA INDEPENDENCIA
La independencia no dio un Estado vasco unificado: Álava y Vizcaya eran del reino asturleonés y Rioja de Al Andalus (su toponimia vasca actual –Ezcaray, etc- es por repoblación posterior). Sólo una desunida Guipúzcoa fue independiente hasta el año 1000.
 
LA PECULIARIDAD VASCA
Era normal su débil romanización, como en gran parte de Europa en el siglo V. Lo anormal es que siguiera sin cristianizar ni civilizar en el VIII. Es debido a la independencia aludida. La romanización la dieron los germano-godos, por obra de la Iglesia.
 
UNA ETNOGÉNESIS FUNDAMENTAL
Es posible que surgiera en la Prehistoria, aunque Roma no habla de ello en sus fuentes. Habla de vascones: hablantes del euskera antiguo, aunque no implica su unificación política.
 
EL PAÍS VASCO VISIGODO
Tampoco destacó en las fuentes, ni debió ser muy rebelde. Ocupó el territorio al sur de Pamplona y Vitoria: 1/3 del País Vasco actual, el que hoy no es vascoparlante…ni nacionalista. Sufrieron los ataques de los vascones del norte. Álava tiene el mejor yacimiento visigodo de España. Esta separación cultural marcada por los montes vascos: los vascos del Cantábrico y los vascos del alto Ebro, viene desde la Prehistoria. Por ello, el País Vasco de entonces, era el de los vascones de las montañas, el independiente.


SOBRE EL NACIMIENTO DEL REINO DE PAMPLONA
Fuente: MONSALVO ANTÓN, José Mª: Atlas histórico de la España Medieval
Madrid, 2010, Ed. Síntesis

Los francos no pudieron someter a los vascos del sur del Pirineo. Sí lo lograron con los del lado norte, más civilizados: los de Aquitania. La legendaria derrota de Roncesvalles se debió al resurgir de un núcleo en Pamplona y atacó a la retaguardia del ejército franco de Carlomagno. Hacia el año 800 Pamplona se habría librado del yugo musulmán. La dominación franca que le sucedió, duró muy poco.
Íñigo Arista (+850) era de la familia que dominaba de Pamplona al Pirineo occidental. La familia estaba relacionada con los muladíes de Beni Qasí, dominadores de la actual Ribera de Navarra, en torno a Tudela. La poderosa islamización del alto Ebro impidió la extensión de las conquistas navarras. Los normandos atacaron Pamplona en 859. En 860, el rey Fortún Garcés fue apresado por una incursión cordobesa desde el sur. Estuvo preso veinte años. Su hija fue dada al emir Abd Allah, concibiendo a Muhammad, padre del futuro califa Abd al-Rahmán III.
En realidad, los Pirineos habían mantenido distancias de romanos y visigodos. Resistirían igualmente a los musulmanes y carolingios.
Al Ándalus y el Reino Franco libraban en los siglos VIII y IX un enfrentamiento geoestratégico por su hegemonía del sur de Europa en ambos lados del Pirineo. Los francos de Carlos Martel derrotaron en Poitiers en 732 a los musulmanes. Su hijo Pipino el Breve sometió Aquitania, además de toda la Septimania y Provenza. Carlomagno quiso aumentar sus dominios al norte de la antigua Hispania. Desde finales del siglo VIII su influencia se esfumó pronto en las actuales Navarra y Aragón. Sin embargo, en el Pirineo oriental, sí hubo mayior penetración, en la llamada Marca Hispánica.
 

martes, 31 de mayo de 2011

LA EDAD MEDIA PENINSULAR EN MAPAS (I)


Ahí van dos mapas elaborados por mí para el mejor entendemiento de la Alta Edad Media peninsular. Intentaré hacer otros sucesivos que comprendan los cambios territoriales en la península durante la mal llamada Reconquista.



LA PENÍNSULA A FINES DEL SIGLO VIII:
EL SEGUNDO ESTADO INDEPENDIENTE: AL ÁNDALUS.
LOS NÚCLEOS DE RESISTENCIA CRISTIANOS



El mapa muestra la definitiva configuración política peninsular tras la invasión de 711 y el final del reino visigodo: el Emirato de Al Ándalus, un Estado musulmán independiente del Califato de Bagdad, fuerte, avanzado, con una avanzada cultura, y que controla casi toda la península. Por otra parte, al norte, unos reinos cristianos débiles, arrinconados entre las cordilleras Cantábrica y Pirenaica: reino astur, núcleo vascón, navarro, aragonés y la Marca Hispánica.
Al Ándalus es un emirato independiente gobernado por la dinastía Omeya (sigue acatando al califa abbasí en el plano religioso). Córdoba es la gran capital del mundo islámico junto a Bagdad, Damasco, Alejandría, etc.
Los núcleos cristianos del norte apenas logran formar núcleos aislados, muy pequeños y de economía y sociedad casi neolítica y tribal.
En Asturias y Cantabria se ha formado un reino muy rudimentario, con centros sucesivos en Cangas de Onís y en Oviedo, tras lograr acabar con el valí musulmán de Gijón y que llevó a la embocada de Covadonga (722), definitivo freno en su islamización.
El núcleo vasco, apenas romanizado, supo ser impermeable al domino visigodo, conservando su idioma milenario -euskera- y sigue atacando el norte del valle del Ebro con fines de saqueo.
Los núcleos pirenaicos navarro y aragonés, muy aislados también, apenas forman condados muy locales, que se unen y se desunen según el momento.
En el Pirineo Oriental, la Marca Hispánica reúne condados tutelados por los francos, los cuales crean un territorio “tapón” para frenar a los árabes.
Entre estos núcleos no hay apenas comunicación, y las tradiciones culturales visigóticas y la evolución del latín vulgar siguen trayectorias diversas.


LA PENÍNSULA EN 1031
AVANCES DE LA RECONQUISTA CRISTIANA
ATOMIZACIÓN DE AL ÁNDALUS



El mapa muestra el avance de la Cristiandad en 1031, con el cambio de tendencia en la lucha entre musulmanes y cristianos. Los reinos cristianos van avanzando hacia el sur, mientras que el Califato Omeya de Córdoba se ha desintegrado en varios reinos efímeros: los reinos de Taifas.
En el núcleo occidental, destaca el Reino de León. Tras recuperar la tradición goticista, inicia la conquista de los llanos del sur de la cordillera Cantabrica al necesitar territorios cerealísticos y para “descargar” exceso de población. Las conquistas fueron exitosas al encontrar tierras semidespobladas, sin mudéjares en número importante y que les dificultase su proceso de repoblación con los famosos foramontanos. La capital se traslada de Oviedo a León.
El Reino de Castilla surgió del condado de su nombre, surgido en el siglo X y destacando Fernán González como conde, con la fundación de una ciudad nueva como capital: Burgos. Pertenecía a León como marca defensiva ante ataques de vascones por el Ebro. La lejanía de León permitió su independencia.
Navarra surge a mediados del siglo VIII arrinconada en los Pirineos. Los Arísta son sus primeros reyes hasta finales del siglo X. Pamplona logra desasirse del yugo musulmán y ser la capital del naciente reino, que con Sancho III llegará a su cima. Antes han sorteado ataques francos (con la mítica y exagerada batalla de Roncesvalles) y musulmanes de los Beni Qasí, señores muladíes de la ribera del Ebro, en torno a Tudela.
Aragón también tiene su cuna en el Pirineo, en los condados de Aragón propiamente dicho más Ribagorza y Sobrarbe. Jaca será su capital y su límite meridional será el río Gállego.
Los condados catalanes que formaban la Marca Hispánica han conseguido sacudirse la tutela de los francos, y en estos años aparece Cataluña. El condado preponderante era el de Barcelona.
Los primeros de Taifas (desde el fin del Califato a la invasión almorávide a fines del siglo XI), son efímeros, gobernados por reyezuelos. Los cristianos del norte les condenan a pagar unas “parias” o impuestos para comprar la paz. En el mapa vemos algunos de los muchos que hubo, aunque el de Toledo y el Reino Aftasí de Badajoz son los más importantes, seguidos por los de Sevilla y Valencia.
Conclusión: hacia el año 1000 se inicia el despertar de Europa Occidental, que poco a poco, va igualando a las otras dos grandes civilizaciones: Bizancio y el Islam, que lentamente van declinando, sobre todo Bizancio. A partir de ahora los reinos cristianos sí que empiezan a tomar conciencia de su papel de “reconquistar” el viejo reino visigodo, del que se consideran herederos, sobre todo el reino de Castilla.



Acaba de salir un fenomenal Atlas histórico de la España Medieval, de la editorial Síntesis, que, como siempre, hace unos atlas históricos excelentes.

miércoles, 13 de octubre de 2010

LA PLAZA DE TLATELOLCO, CIUDAD DE MÉXICO (y 2): LA PLAZA DE LAS TRES CULTURAS

Tras ver dos sucesos dramáticos en la historia de la Ciudad de México, ahora hacemos una vista a la plaza de Tlatelolco actual o plaza de las Tres Culturas. Una plaza muy grande, difícil de abarcar de un simple golpe de vista. Tres culturas se aprecian: la azteca indígena (restos arqueológicos), la colonial española (iglesia franciscana de Santiago) y el México mestizo de hoy (los bloques de la Secretaría de Relaciones exteriores), ese resultante de aquellos españoles que se mestizaron con los aztecas de antaño.
Para seguir leyendo y estar lo mejor guiados posible, hacemos clic en la foto del panel explicatico. Pude sacarlo a duras penas para poder leer los signos convencionales. La visita está muy bien guiada por ese panel y otros que hay en cada parada. El lugar es sumamente agradable y los restos están muy cuidados en ese circuito muy didáctico.

Panel explicativo.
Hacer clic y se leen bien los iconos.
Gran templo.
Un gran templo, restos de mansiones, etc, muestran la importancia que tuvo este conjunto arqueológico azteca. Pueden apreciarse las escalinatas que se repiten en todo el país, esas escaleras testigo de aquellos desgraciados que rodaban con el tórax abierto y sin corazón.

Una de las calles internas dentro del yacimiento.
Calles internas relativamente conservadas, con gran estilismo de los muros de manpostería y barandillas como puntos de observación.
Tras la visita de los restos se llega al templo de Santiago. No es muy monumental, pero tiene gran valor histórico. Entre sus muros Fray Bernardino de Sahagún escribió su obra Historia de las cosas de Nueva España, manual de consulta por cualquier investigador de la historia prehispánica y colonial del país. A su lado el que fuera convento, aunque exclaustrado por el gobierno Juárez, en sus leyes de la Reforma, algo similar a nuestra Desamortización del ministro Mendizábal.
Iglesia de Santiago.
A sus pies la ruinas.
Detrás los modernos bloques.

Claustro del convento.

Azulejo informativo.

La obra.
La obra del fraile franciscano es considerada como el inicio de la antropología. Se dedicó a recolectar informaciones de tradiciones, religión, cultivos y demás aspectos de la vida indígena. Su fuente eran los relatos orales que le contaban los indios a su servicio. Envió una copia a Roma Fray Bernardino. Hoy se conserva en Florencia, de ahí su otro nombre: Códice Florentino.
Fray Bernardino de Sahagún.
Nació este religioso en Sahagún de Campos y, tras estudiar en Salamanca y hacerse clérigo de la orden franciscana, emigró a América. Allá llegó con un puñado de monjes franciscanos tuvo el empeño de evangelizar aquél imperio azteca recién conquistado. Fue muy longevo, nada menos que 91 años vivió, entre 1499 y 1590, muriendo en Ciudad de México.
Un lugar este de Tlatelolco muy agradable para los amantes de la arqueología y de la historia en general. Se sitúa en una zona algo degradada, al noroeste de la cuadrícula ortogonal, ese conjunto de cuadras del viejo recinto virreinal y Patrimonio de la Humanidad, fuera del Eje Norte. Algo también más al norte de la Plaza de Garibaldi y casi al final del monumental y gran Paseo de la Reforma. Se llega en el metro, en la línea 3, a cinco estaciones de la central de Zócalo.


domingo, 10 de octubre de 2010

TLATELOLCO, CIUDAD DE MÉXICO (1ª PARTE): LAS DOS MATANZAS, 1521 Y 1968

En este verano de 2010, en mis paseos por la bella Ciudad de México, me costó poder llegar a la Plaza de las Tres Culturas o Plaza de Tlatelolco. Distancias larguísimas en una ciudad de 25 millones de habitantes, otros muchos lugares a visitar, lluvias torrenciales y un difícil acceso, aumentaban mis ganas de poder llegar allá. Recuerdo que a mis quince años, en un lejano mes de septiembre de 1975, el agónico régimen del dictador Franco fusilaba a varios terroristas del FRAP-GRAPO y de ETA. Las protestas internacionales arreciaban y el entonces presidente mexicano del PRI, Luis Echevarría pedía a la ONU la expulsión de España del organismo supranacional. Le respondía el diario ABC aludiendo a su responsabilidad en la "matanza" de Tlatelolco. En 1988 ante el 20º aniversario del Mayo francés y la Primavera de Praga, el ya fallecido periodista Pedro Altares decía en un debate de la radio que "cada generación tenía su Tlatelolco", en alusón a aquella matanza. Recuerdo muy confusamente aquella Olimpiada del 68 en México por las bolsas de deporte con aquél anagrama y en 1970 aquel Mundial de fútbol, el mundial de Pelé y el campeón Brasil. Ni que decir tiene que aquel México priísta no tanía relaciones diplomáticas con aquella España tardofranquista. En el 2010 supe que, además en esa plaza se cerraba una página de la historia mexicana: caía en ella la última resistencia azteca ante Hernán Cortés, rindiéndose el último tlatoani (emperador), Cuatemoc.
En esta primera entrada trataremos estos hechos como PASADO, y en una segunda el paseo arqueológico como PRESENTE.

Piedra conmemorativa de aquellos trágicos sucesos de 1968.
Hacer clic para leer mejor

TLATELOLCO/PLAZA DE LAS TRES CULTURAS, 2 DE OCTUBRE DE 1968
En julio de 1968 se produjeron graves incidentes entre estudiantes y policías que culminan en asaltos de facultades y recintos universitarios en general. La monumental puerta del monumental Colegio de San Ildefonso, a espaldas de las ruinas del Templo Mayor azteca y de la Plaza del Zócalo, fue destruida de un disparo de bazoca. Una gran manifestación de protesta recorría la gran avenida de la Reforma. Un mes después, a finales de agosto, las multitudes de estudiantes ya algunos obreros se concentraron en el Zócalo, ante el Palacio Nacional, con gritos contra el presidente, el priísta Gustavo Díaz Ordaz y su Secretario de Interior, el que sería su sucesor presidencial: Luis Echevarría Álvarez. Ese mismo día salieron los tanques del palacio contra los estudiantes.
En septiembre el ejército mexicano ocupaba el grandioso y excelente recinto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al sur de la capital. Todo ello en plena cuenta atrás ante la inminente inauguración de la los primeros Juegos Olímpicos en América Latina, cuando los ojos del mundo miraban a México.

El entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz (Puebla, 1911-Ciudad de México, 1979).
En su presidencia se realizaron los Juegos Olímpicos de 1968, el Mundial de 1970, y el inicio de la construcción del Metro de la capital, verdadera solución a la movilidad de millones de personas a diario.

Luis Echevarría Álvarez (Ciudad de México, 1922)
Secretario de Interior en aquél octubre del 68. En 2005 fue encarcelado ante su presunta responsabilidad en los hechos. Por su avanzada edad y mal estado de salud fue absuelto. Fué el sucesor en la presidencia de Díaz Ordaz. Ese tiempo fue el final de la credibilidad política del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de los herederos de la revolución de 1910.
Aún quedaba un largo cuarto de siglo del PRI en el poder con presidentes corruptos como Salinas de Gortari y otros como López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Zedillo. En 2000 sería el PRI desbancado del poder por Vicente Fox.

El día 2 de octubre llegó la tragedia y el baño de sangre. La multitud se iba a disolver pacíficamente cuando un helicóptero sobrevolaba la plaza y lanzó unas bengalas que eran una señal de disparar. Miembros francotiradores del Batallón Olimpia, apostados estratégimente abrieron fuego para hacer creer a los militares y policías que eran los estudiantes los agresores. La respuesta contra la muchedumbre causó varios cientos de muertos. Aún hoy no se sabe con exactitud real el número de muertos. El día siguiente los informativos silenciaron los hechos. El mundo miraba a México y estaba pronta la llegada de los atletas, turistas y periodistas de todo el mundo.
Diez días después, el simbólico 12 de octubre, el presidente Ordaz inauguraba los Juegos. Dos años más tarde, los mundiales de 1970, los de "O`Rei Pelé" y de la selección brasileña. Aquí no ha pasado nada.

El Estadio Azteca, escenario de los mundiales mexicanos.
CUATROCIENTOS CUARENTA Y SIETE AÑOS ANTES: LA PRIMERA MATANZA DE TLATELOLCO: AGOSTO DE 1521, CUATEMOC SE RINDE A CORTÉS Y NACE EL MÉXICO ACTUAL
En agosto de 1521, tras una dura y heroica resistencia azteca -ante la falta de alimentos y la epidemia de viruela- al asedio conjunto hispano-tlaxcalteca de Tenochtitlán, Pedro de Alvarado se disponía al asalto final de una ciudad en ruinas, verdadera antítesis de la esplendorosa ciudad que vieron esos mismos españoles poco antes. Los tlatelolcas de Coyohuehuetzin y de Temilotzin, deciden que Cuatemoc, el tlatoani o emperador sucesor del fallecido Moctezuma, fuese el día 13 del mismo mes en una canoa a rendirse a Hernán Cortés. El extremeño no le asesinó aún, a pesar de suplicarle Cuatemoc que lo hiciese. Falleció más tarde tras un tormento cuando ya no era "útil" a los españoles.
Dos sucesos terribles que parecen desmentir la placidez actual de la plaza, un recinto con un excelente y bien organizado museo arqueológico abierto al aire libre con restos arqueológicos notables y que veremos en la entrada sigueinte.
Placa explicativa de la rendición de Tenochtitlán ante los españoles el 13 de agosto de 1521 y del nacimiento del México mestizo de hoy.