A los dos meses de su nacimiento muere el padre, obligando a la madre y a sus tres hermanos a ir a Madrid, a Lavapiés, a trabajar como lavandera del Manzanares y sirvienta. Él se crió con unos tíos acomodados sin hijos. Su tío muere joven y tiene que dejar la escuela a los 13 años y trabajar en una tienda. En agosto de 1911 entró en el Crédit Lyonnais como botones. Allí ingresó en la UGT. Con la herencia de su tío monta a los 18 años una fábrica de juguetes, pero fracasó por el timo de un pariente. Luego trabajó en la Hispano-Suiza en Guadalajara.
En 1920 es destinado a Marruecos como sargento. Recogió cadáveres en Annual, lo que le marcó para siempre. Contrajo el tifus, que le dejó un corazón debilitado de por vida. Dejó el Ejército en 1924. Ese año se casó. Tuvo cuatro hijos. Su hastío le hizo concentrarse en su trabajo, llegando a ser director técnico de una importante empresa de patentes.
En julio de 1936 era censor de la prensa extranjera. Tras su divorcio se casó con una austriaca en 1938, pasando a Francia y, en 1939, a G. Bretaña como exiliado hasta su muerte, logrando la nacionalidad británica. En Londres es periodista y locutor en la BBC. En 1944 acabó La forja de un rebelde. Murió de un infarto el 24 de diciembre de 1957.
La forja de un rebelde apareció en inglés, siendo traducida a castellano en 1951, por la editorial Losada, de Buenos Aires. Se ha traducido a diez idiomas. En 1952 era el quinto autor español más traducido tras Cervantes, Ortega, Lorca y Blasco Ibáñez. En el franquismo circuló de forma clandestina. Se publicó en España en 1977.
LA FORJA DE UN REBELDE
Es su obra autobiográfica, monumental trilogía: La forja, sobre su infancia en el Madrid de principios del siglo XX, de estilo delicioso, describiendo aquél tipismo y casticismo desde un niño pobre, hijo de una lavandera del Manzanares; La ruta, que es la que nos interesa aquí, y es la que narra sus vivencias africanas militares; y, por fin, La llama, que trata de su experiencia republicana y de la guerra civil. Exponemos aquí el resumen de La ruta, dividida asimismo en dos partes.
En La ruta saltan a al vista las mismas observaciones que nos hacía Sender: soldados desesperados, pobres, llevados por no poder pagar la exclusión del servicio militar obligatorio; corrupción en las altas esferas del mando, tanto a nivel de ineptitud militar como de tipo económico; todo ello es una crítica al sistema de la Restauración y la monarquía alfonsina tambaleante y sólo salvada por el sable del dictador Primo de Rivera.
RESUMEN DE LA FORJA DE UN REBELDE TRAS MI LECTURA
LA RUTA
PRIMERA PARTE
1. Bajo la tienda
Describe su llegada (1920) como sargento a un campamento, lugar que meses antes era una kábila marroquí arrasada por soldados españoles. Allí le proponen participar con un explotador de piedras para ganar dinero fraudulento a costa del Estado.
2. La pista
Entabló amistad con un berebere, siendo envidiado por los sargentos chusqueros y analfabetos. Describe los “pacos”, francotiradores que sembraban el terror entre los soldados. El comandante Castelo aprecia sus conocimientos topográficos. Describe varios soldados y sus pobres vidas.
3. Tetuán
Córcoles le enseña la vida tabernaria y de burdeles. Un oficial de regulares vende a los soldados, si le denunciasen contaría la corrupción y salpicaría a altos generales.
Más tarde, en un prostíbulo, Córcoles queda con una chica. Barea habla con una de ellas, después de dejar claro que no se acostaría. Al rato no puede resistirse al ama, muy hermosa. Tras el acto discuten fuertemente. Al salir, ya sabían varios sargentos que se había acostado con “La Luisa”.
4. La higuera
Escribe a su madre para tranquilizarla. Un día curó al hijo de un jefe de kábila, haciéndose su amigo. El rifeño tenía un gran conocimiento de la historia de España, lo que impresiona a Barea, sobre todo cuando compara la guerra de Marruecos con la conquista de América. Córcoles le aconseja maltratar a los moros para que le respeten.
5. El blocao
Describe un zoco y cómo Córcoles le enseña a regatear con los moros. Un día van a un blocao (pequeño fortín con 21 soldados). Barea conversa con todos ellos: son de bajo nivel socio-cultural, desesperados y embrutecidos de no hacer nada allí, aunque lo prefieren antes que el frente.
6. Víspera de la batalla
Un comandante le ordena hacer un mapa de una zona desconocida para atacar en breve. No entiende como no se permitía volar para hacer una foto aérea. Espió un tiempo en la casa de La Luisa. Diferencia la profesionalidad de los oficiales de Estado Mayor y la de los prepotentes e ineptos. Un día salió al frente. Critica el por qué la guerra de África y la resignación de los pobres soldados.
7. El Tercio
En un campamento encuentra a su amigo Sanchiz, legionario. Describe la hostilidad de los legionarios a los soldados de reemplazo y el ambiente del Tercio, con sus violentos delincuentes, que le aterrorizan. Describe como un legionario mulato hace frente al mismísimo Millán Astray y éste le abofetea. Al día siguiente describe escenas terribles de combate y de sacar el fusil a un muerto árabe, explotándole.
8. Desastre
Describe a El Raisuni, cercado, pero resistiendo bien a los legionarios y regulares. Describe como se levanta un blocao entre lluvia de balas moras. Luego la retirada en la noche, sin rumbo. Piensa en las bajas que había por la falta de medios: brújulas, mapas, etc. Describe Xauen, que le encanta. Critica el desarrollo.
Evacuan Xauen. Agotados llegan a Ceuta, donde saben de Annual. Embarcados, llegan a Melilla y descubren, al salir al frente, el horror: muertos, mutilados, empalados…. Vuelve a Tetuán.
9. El hospital
Enfermó de tifus. Ingresa en el hospital de Tetuán. Se salvó por estar vacunado. Al sanar, tiene dos meses de permiso. Tras dos años en África, volvía a España, lo cual le alegra. Sería libre dos meses. Tomó el tren y pasó dos semanas en Córdoba, con su hermano mayor. No aguanta ese grupo de la familia materna, muy derechista. Discute cuando dijo que había que dejar Marruecos. Describe la mezquita, que ya le había gustado de niño. Tras despreciar a su hermano, se despide y toma el tren a Madrid.
10. Recolecciones
Al llegar a Madrid extraña la ciudad y a su familia. Relata su mal trago de recoger cadáveres en Annual. Percibe las mentiras de la prensa sobre África y la desinformación de lo que pasaba.
Fue a la Taberna del Portugués (en la calle de La Paz), a visitar a su amigo Pla, viejo y casi ciego, quien le cuenta la crisis político-social: amenazas con procesar al rey, el terrorismo de los pistoleros en Barcelona, y las huelgas en aumento por la crisis económica de la postguerra mundial.
A los dos meses volvía a Marruecos.
SEGUNDA PARTE
1. Cambio de juego
Describe el clasismo de Ceuta. Como ya es sargento, ya no puede ir al café de los soldados y de los currantes. El comandante le encarga trabajos de oficina con el sargento Cárdenas, el cual le explica la contabilidad del puesto burocrático. Se aburre sobremanera y se siente aislado de sus amigos soldados por culpa de sus galones.
2. Frente al mar
Se distraía pescando, para escapar de la vida de sargento en Ceuta: la taberna, el casino o el prostíbulo. Convivía con otros tres sargentos: Romero, cordobés; Oliver, castellano; y Fernández, de Madrid.
Viendo el estrecho al pescar, también pensaba en su futuro, a sus 24 años. En su niñez, en sus aficiones de ser ingeniero o escritor. Recuerda cómo un día le llevaron al Ateneo, donde conoció al bohemio Emilio Carrère, quién le dice un día en una taberna de la Plaza de Santa Ana que escribir en España es morirse de hambre. Describe las tertulias de Madrid: la egolatría de Benavente o la faltonería de Valle-Inclán, con el que discute. También tacha de antiobrera a la ILE de Giner de los Ríos.
Describe cómo les costó pescar una murena.
3. Ceuta
Un día sedujo a una bella camarera y la paseó por Ceuta y alquiló con ella un piso. El comandante le prohibió esa vida pública, le ordena que salga con ella, pero no en público, por las habladurías de la ciudad.
Describe la noche ceutí de prostíbulos, de cabarets y prostíbulos. Sólo podían salir los oficiales y sargentos, no los soldados. Una noche conoce a un pianista descendiente de Alcalá Galiano, con quién habla de música y literatura. Luego se va con Cárdenas a un burdel.
4. El cuartel
Describe la miseria y el analfabetismo de los reclutas que llegaban a Ceuta desde la península y los clasifica según sus regiones de procedencia. Todos resignados ante el destino que les esperaba. Muchos traían hambre endémica desde sus aldeas.
Describe cómo un coronel le despreció por saber más que él de radiotelegrafía. Describe también las novatadas a los reclutas y todo el proceso de instrucción militar o “campamento”.
Dice que estos reclutas llevarían un peso peor aún que el desastre de Annual: la retirada de Xauen en 1924.
Acaba el capítulo describiendo la inutilidad de tanta cadena de mando en el cuartel.
5. El embrión de dictador
Habla un día con su amigo el sargento Sanchiz, un arruinado madrileño de clase media apuntado por desesperación a la Legión. Fue uno de los pocos que sobrevivió al desastre de Annual. Era un borracho compulsivo y el cuenta las atrocidades de los legionarios ante las atrocidades de los moros. Le dice cómo son Franco y Millán Astray. De Franco hace la siguiente descripción su amigo Sanchiz:
-¿Cómo se portó en Melilla?
-¿Franco? Créeme, es un poco duro ir con Franco. Puedes estar seguro de tener todo a lo que tienes derecho, puedes tener confianza de que sabe dónde te mete, pero en cuanto a la manera de tratar…Se le queda mirando a un fulano con unos ojos muy grandes y muy serios y dice: “que le peguen cuatro tiros”
Y da media vuelta y se va tan tranquilo. Yo he visto asesinos ponerse lívidos sólo porque Franco los ha mirado una vez de reojo. Además, ¡es un chinche! Dios te libre si falta algo de tu equipo, o si el fusil está sucio o si te haces el remolón. ¿Sabes?, yo creo que ese tío no es humano; no tiene nervios. Además, es un solitario. Yo creo que todos los oficiales le odian y, porque los tratan que a nosotros y no hace amistad con ninguno de ellos. Ellos se van de juerga y se emborrachan como cada hijo de vecino después de dos meses en el frente, y éste se queda solo en la tienda o en el cuartel, como uno de esos escribientes viejos que tienen que ir a la oficina hasta los domingos. Nadie le entiende, y menos aún siendo tan joven.
Describe el ambiente de 1922 y de cómo las cosas se ponían muy mal para el ejército incluso en Yebbala, en la zona de Ceuta. Describe cómo hubo de salir una columna desde Larache a Tizzi Azza en el frente de Melilla para evitar un segundo Annual.
El general Burguete es nuevo Comisario General del Protectorado y Franco el jefe del Tercio de la Legión. Caen mal en las unidades las negociaciones con El Raisuni ordenadas desde el gobierno de Madrid. Describe cómo Franco no quería eso de sobornar a las kábilas y cómo pedía guerra y guerra , de ahí se forjó el futuro dictador.
6. Adiós a las armas
Un día, mientras le copiaba unas cuartillas a un comandante, hablaba con el de la crisis de 1917, pues este era de aquellas Juntas de Defensa, y de cómo era Millán Astray:
Su padre era jefe de la cárcel Modelo de Madrid y su gestión fue desastrosa. Fue encarcelado y su hijo (Millán) decidió salvar el honor familiar en la guerra de Filipinas. Más tarde ametralló obreros en la huelga de 1917.
Le dijo el comandante que se fraguaba un golpe de Estado ante la investigación del general Picasso en su famoso Expediente.
Charla con un capitán y le dice la necesidad de evacuar Marruecos y de la inutilidad de la guerra. Sigue describiendo la ira de los militares al no ser tenidos en cuenta por los políticos, a los que despreciaban.
Mientras tanto decide abandonar el Ejército, al estar ya cerca su licenciamiento, a pesar de que su familia estaba en ruina en Madrid y no tendría trabajo fácil. Se despide de su querida.
7. El regreso
Describe el largo viaje a Madrid: los mareos del barco en el Estrecho y los rodeos tan grandes en tren: debían dar el largo rodeo por Sevilla, en vez de ir directos a Córdoba. El tren es muy sucio e incómodo. Un soldado de África le dice que tendrá que volver a robar carteras para sobrevivir, aunque le encarcelen.
8. Golpe de Estado
Describe su regreso al Madrid de inicios de los años 20. Describe el desencanto español en general ante la grave situación social, política y económica que atravesaba el país. Describe una tertulia agresiva en la calle de Preciados entre los que hablaban de una dictadura y los que no. El ambiente era muy tenso y el general Picasso había terminado sus investigaciones sobre el desastre de Marruecos.
Describe cómo estaba en el café Negresco cuando se enteró del golpe de Primo de Rivera el 12 al 13 de septiembre de 1923. Había corrillos en la Puerta del Sol y no pasó nada, incluso muchos aprobaban ese golpe de Estado.
Describe cómo se perpetró el asalto y asesinato en el tren correo de Madrid a Sevilla y cómo se dio un escarmiento a los culpables. Describe los comentarios de la calle, los pros y los contras de Primo de Rivera y sus afirmaciones de abandonar Marruecos.
9. Villa Rosa
Describe el célebre tablao existente en la esquina de la calle de Núñez de Arce y la Plaza de Santa Ana. En 2011 sigue existiendo, con sus azulejos coloridos en su fachada. Un día estaba allí el mismísimo Primo de Rivera con sus queridas y sus juergas. Ese día fue presentado al dictador. Estaba algo borracho y le preguntó por su opinión sobre la guerra. Barea le dijo de abandonar, y al poco salió del cuarto del dictador. El camarero le dice que no diga nada de lo que ha visto y oído.
También frecuentaba las tertulias de la taberna de Serafín, de gentes obreras y populares. Allí se enteró de la terrible retirada de Xauen hacia Tetuán. La káblia de los Anyera habitaba entre Ceuta y Tánger y se había unido a Abd el Krim. Peligraba la comunicación inclusive entre Tetuán y Ceuta.
En la taberna casi todos querían ya la evacuación de Marruecos y dejar la sangría inútil para tantas y tantas vidas.
Describe un segundo desastre que no suele citarse mucho en libros y manuales y que fue tan tremendo o más que el de Annual: la retirada de Xauen en 1924. Se perdieron veinte mil hombres, según Barea, y mucho material y munición. A finales de 1924 todo el Protectorado estaba perdido salvo Ceuta, Melilla y Larache. El desastre era completo y la gente aún aclamaba a Primo de Rivera. Esta es la conversación del autor con un parroquiano de la taberna de Serafín en pleno Madrid castizo, en Lavapiés:
Me levanté:
- Bien, no quiero armar una bronca. Serafín, danos una ronda por mi cuenta.
Bebimos en un silencio hostil. De pronto el señor Paco estampó el vaso sobre el mármol:
- Primo de Rivera es un hijo de mala madre, como todos los generales habidos y por haber, pero… Bueno, usted me ha estado tomando el pelo y yo se lo perdono. Pero broma o no broma, si el viejo marrullero ese abandona Marruecos, el señor Paco, el ebanista, se planta en medio de la Plaza de Antón Martín y grita a voces que el tío más grande que ha nacido en España. He dicho. Y ahora, Serafín, danos otra ronda, no tengo ganas de que esto acabe mal.
10. La ruta sin fin
Encuentra en Villa Rosa la Navidad de 1924 a Córcoles en un permiso. Había salido con vida del desastre de la evacuación de Xauen. Cuenta lo horrible de la emboscada y cómo en Ben Karrick murió la mitad de la tropa. Describe cómo Franco se salvó en aquella acción tan terrible. Dice que gracias a los legionarios se salvaron muchos soldados de reemplazo.
Tras su intervención hubo gente que había escuchado y se formó una discusión que acabó en pelea entre partidarios y no de la retirada de Marruecos.
Se van los dos a otra taberna a hablar más tranquilos y Córcoles le dice que es un escándalo lo de la retirada, que mucho no quieren porque se quedan sin guerra y sin empleo en la península. Dice de lo peligroso que está ir por las afueras de Ceuta ante los pacos moros y los asaltos. Duda incluso de la capacidad de defender Ceuta y Melilla. Le dijo que se preparaba una ayuda francesa al mando de Petain, pues Francia no podía permitir que España dejase la zona a Gran Bretaña o a Italia.
Más adelante habla de la enemistad entre El Raisuni y Abd el Krim, por lo que su debilidad empezaba. Además en Francia empezaban a sufrir ataques cada vez mayores de los rifeños, por lo que la alianza entre Madrid y París era inminente. Habla del incidente en el que Franco ridiculizó a Primo de Rivera en Marruecos ante los famosos huevos en la comida de campaña.
Acaba el capítulo y La Ruta meditando en El Pardo y La Florida de Madrid, paisaje que le recuerda obsesivamente al paisaje de El Rif.
Dos obras interesantísimas de leer y de disfrutar con ello. Dos obras que animo a leer al lector de estas entradas del blog e interesado en estos temas. En ambas novelas se advierte la incomprensión de los españoles hacia los soldados que estaban dando su vida en tan crueles frentes de guerra, burlándose incluso de las obsesiones que estos traían en sus petates tras su licenciamiento.