lunes, 25 de julio de 2011

EL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS, 1906-1956: MEDIO SIGLO DE SANGRE INÚTIL (13ª PARTE)

LA VUELTA A ÁFRICA
En aquél agosto de 2005, ya vuelto de mi primer viaje de julio a Marruecos, me quedaba el gusanillo de volver y ver el Rif desde el este: había ido a Annual desde Ceuta y Tetuán, pero me faltaba la otra ruta histórica. Había recorrido la ruta de la guerra de 1859-60, la ruta milenaria que seguirían bereberes, romanos, almorávides, almohades, españoles, etc, etc. Me faltaba la gran ruta histórica que da el nombre de esta ya larga seri de entradas sobre el Protectorado.
Ya había tenido mi primera experiencia en el Magreb, aunque acompañado. Ahora el reto era ir solo a esa región marroquí del Rif. En este viaje tendría que ir solo, pues Ya no tenía enlaces en Melilla. Tras leer las maravillas de la ciudad hispano-rifeña me puse a preparar el viaje y a agotar mis últimos días de vacaciones. Esta vez iría en avión para ganar tiempo. Me queda ir a Melilla en ferry desde Málaga o Almería. Desde Barajas en menos de una hora se aterriza en Melilla. El avión era de hélice, ya que por las características especiales del aeropuerto hay que ir en ese tipo de avión. Llegué hacia el medio día. El hotel estaba ya casi en el barrio musulmán.
Un libro muy bien escrito y que es el único que veo en las librerías hasta hoy es el de Antonio Bravo Nieto: Melilla, de la Editorial Everest. En Melilla hay una vida cultural importante a través de la Fundación Hospital del Rey, con muy buenas publicaciones monográficas. El libro tiene recorridos por la ciudad, excelentes fotografías y buenos mapas callejeros. Al final enlaza con el territorio del viejo Protectorado e invita a una ruta turística por el. Un libro de tamaño guía turística y precio similar.



MELILLA EN EL TIEMPO
Melilla se llamó Rousadir en la época fenicia, nombre que conservó hasta la islamización de finales del siglo VII. En septiembre de 1497, Pedro de Estopiñán, al servicio del duque de Medina Sidonia, ocupaba el enclave elevado sobre la costa hasta hoy. Desde entonces la ciudad se resistió, junto a Ceuta, a seguir el destino de Larache o Asilah: el de ser reconquistado por los sucesivos sultanes marroquíes. Especialmente duros fueron los años finales del siglo XVII e inicios del XVIII que coinciden con el reinado del Muley Ismail, el fundador de la casa Alauí que reina hoy en Marruecos. En el reinado de Carlos III tuvo otro duro, pero fracasado asedio.
Los melillenses no son, ni mucho menos, los últimos ciudadanos en formar parte del actual Estado Español: los ceutíes, como vimos, o los de Olivenza, lo fueron después. Desde entonces ese pequeño enclave elevado a modo de peñón entró en la historia contemporánea. En la guerra de 1859-60, como consecuencia del Tratado de Paz con Marruecos, el actual territorio llano y limítrofe a la Melilla vieja, se adjudicó a España: el pinar de Rostrogordo, limitado al oeste por Farkhana, y al sur por Beni Enzar, actual frontera con Marruecos.
Desde entonces se produjeron incidentes como los de 1893 y la muerte del general Margallo, o, los más graves de 1909, que provocaron la matanza del Barranco del Lobo y la consiguiente Semana Trágica de Barcelona, las entradas de población berebere y la difícil relación con la población militar de origen peninsular. El episodio dramático que estos días –verano de 2011- cumple 90 años, como ya sabemos, es el riesgo de su caída a manos de las harkas del Rif. Estos sucesos darán paso, 15 años después, a otro episodio de su historia: el alzamiento militar de julio de 1936, justo ahora 75 años desde entonces. Destino indeseado por generaciones de miles de jóvenes destinados al servicio militar, dieron mal cartel a la, desde la democracia, Ciudad Autónoma. Su lejanía hace que sea poco conocida esta joya del modernismo español.
En los años 80, además de los incidentes con el vecino del sur, se produjeron incidentes entre la población musulmana y los antidisturbios para reclamar la igualdad de derechos, imprescindible en un país democrático.
El paso occidental de Farkhana es solo para esa población. Los incidentes se forman en el paso del sur, el de Beni Enzar. En esta frontera se dio el asalto de 2008, cuando la final de la Eurocopa de fútbol de España, hizo creer a los asaltantes subsaharianos que habría relajamiento policial. También los sonados incidentes del verano de 2010. La misma problemática que en Ceuta.

LA POBLACIÓN DE MELILLA

Lo que me chocó sobremanera es que la mitad de la población es musulmana de origen rifeño, mucho mayor porcentaje que en Ceuta. Si Ceuta es España en África, Melilla es África en una ciudad española. Andalucía ya no se divisa, está mucho más lejos. La ciudad melillense es de corte europeo pleno y de estilo modernista con mayoría de población rifeña. Una de las sorpresas que se lleva el turista es que nos encontramos con la segunda ciudad modernista de España tras Barcelona. Eso lo dice todo. Apenas se encuentran barbaridades urbanísticas como en la gran mayoría de ciudades españolas afeadas por el boom constructivo desde los años 60. Modernismo, racionalismo, regionalismo…, conviven en armonía en sus calles. Sólo el rascacielos o Torre del Quinto Centenario rompe algo el equilibrio, aunque está muy bien diseñada y controlada esta ruptura. Al ir en agosto, imagino que mucha población de origen peninsular estaría de vacaciones, pues se dejaban poco de notar.

En el hotel, musulmán, la recepcionista está con su hiyab. Los encargados y encargadas son musulmanes. Me creo en Marruecos. Hablo con la recepcionista amigablemente. Tras un rato digo -sin darme cuenta- la palabra marroquí para denominarla.
-Por favor, Marruecos está a unos minutos de acá. Yo soy tan española como usted…pero musulmana. Mi familia desciende del Rif y ellos son nuestros hermanos, pero somos españoles. Mi marido está trabajando este verano de camarero en la península.
Dicen la “península”, como en Canarias. Decir España les molesta tanto como a los canarios.

Otro día me meto en la mezquita. Es un edificio neo morisco levantado en los años 40. Un musulmán con el que hablo es algo integrista. Al lado hay un edificio de estudiantes marroquíes. Me permite entrar y me la enseña por dentro. Habla como un andaluz.
-¿Tiene algo que ver el edificio anexo?

-No. Eso es de Marruecos. Nosotros somos españoles y convivimos con los cristianos y judíos de la ciudad. El Islam es la religión que más crece en el mundo de hoy.

-He visto musulmanes bebiendo alcohol y mujeres sin pañuelo, fumando y tomando copas.

-Son jóvenes que tienen a veces un desliz, pero siguen siendo buenos musulmanes durante el Ramadán. Sólo algunos casos aislados son drogadictos u homosexuales, pero son minoría. Las mujeres no se pueden pintar ni acicalar su rostro.

-Pues he visto señoras mayores con tatuajes irreversibles en el mentón y sus manos y con henna.

-Son mayores y analfabetas, por ello están perdonadas.

En cafeterías y bares los camareros son en su mayoría musulmanes. Cortan jamón, ponen cañas, vinos…Son bilingües. Al verme dejan de hablar cherja y se me dirigen en castellano. No advierto recelos entre ambas poblaciones: cristiana, judía y musulmana.

MELILLA VIEJA
Por la noche es agradable el paseo por las solitarias calles del recinto viejo, calles estrechas que tienen su centro en la plaza donde se encuentra la antigua Casa del Gobernador. Previamente se ha atravesado una sucesión de murallas defensivas y la Puerta de Santiago. Las callejuelas llevan a la iglesia de la Purísima, al hospital de Rey y al faro, con un mirador con viejos cañones asomados al mar. Al fondo, a levante, el Mediterráneo; al norte, se adivina la costa almeriense; al sur y a poniente, Marruecos. Muy próxima, debajo, la ciudad moderna y el territorio anexionado a mediados del siglo XIX.

Melilla vieja. 

MELILLA MODERNA: MODERNISMO SOBRESALIENTE
A este territorio adyacente al peñón viejo se llega atravesando unas casas de tipo marinero. En la circular plaza de España confluyen las principales calles y el Parque Hernández. Un incipiente plano ortogonal cuyo eje es la Avenida de Juan Carlos I, concentra una serie espléndida de edificios clasicistas, modernistas, historicistas, Art-Decó, esgrafiada, posguerra, industrial, racionalista… Toda una sorpresa desconocida. La verdad es que está pidiendo a gritos ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Quedé plenamente sorprendido por ese hallazgo.
Un conjunto tan numeroso de edificios hace imposible citar incluso una gran parte. Destaco los edificios Reconquista, Casa de los Cristales o el número 1 de la Avda. de Juan Carlos I. Es realmente impresionante el conjunto. Si estas edificaciones estaban levantadas durante estos años de guerra cruel, imagino a soldados y civiles pasear por estas calles cuando a pocos kilómetros se mascaba la tragedia.

Edificio Reconquista.

Edificio de los Cristales.

Edificio nº 1 de la Avda Juan Carlos I.

A las afueras de la ciudad, en las proximidades de la frontera se encuentran las playas y me impresionó el cuartel del regimiento de Alcántara, aquél que fue aniquilado inútilmente en el río Kert, cubriendo la retirada a Monte Arruit.
Detrás del Parque de Hernández se encuentra la Comandancia Militar, un bello edificio donde se encontraban reunidos los golpistas de Darío Gazapo aquél 17 de julio de 1936 y cuyo intento de detención adelantó el golpe hace estos días justo 75 años.
Pero el tiempo apremia y, tras disfrutar de ese conjunto arquitectónico había que entrar en Marruecos. Un domingo por la mañana, sin las aglomeraciones paso la frontera. Ya lo cuento en dos días apara no alargar esta entrada.

8 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Da gusto que tengas esa afición al norte de Africa porque, leyéndote parace que lo está viendo uno.

¿Es cierto eso de que las comunidades judia, musulmana y cristiana conviven pacificamente o simplemente se ignoran?

Te lo digo porque en la ciudad más amable y simpática de trato que conozco, New York, hay varios millones hispanos, negros, hindués, chinos, etc. y da la impresión de que los sajones conviven con ellos. Pero no es así : los sajones los ignoran por completo. No hay casi relación. Cada uno va a lo suyo sin intentar inmiscuirse en el modo de vida de los otros.

Juan dijo...

Hola Tellagorri, tienes razón, yo creo que más bien se ignoran. Te animo a que visites Melilla, te encantará. Es una sociedad islámica con libertades occidentales. Si te gusta la arquitectura contemporánea fliparás.
Saludos desde Madrizzzz.

Lorenzo "el Retronauta" dijo...

Buen relato. Con la amenidad con la que ya me ha acostumbrado usted. He echado en falta algún mapa o dibujo de la ciudad que tan magnificamente realiza de vez en cuando.
Saludos y a la espera del siguiente..

Juan dijo...

Jejeje, el mapa lo pongo en la siguiente entrada, en la que describo mi experiencia rifeña.
Saludos.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Una crónica de tu viaje realmente interesante, no sólo por la parte histórica, sino por lo que enseña sobre el sentir melillense. Leyendo tu reportaje me han entrado muchas ganas de conocer esta ciudad. Un saludo cordial, Juan.

Juan dijo...

Pues nada DLT, no te conformes con mirar desde la terraza Melilla y eso, a ver la "perla del Rif", que te encantará.
Saludos.

Arturo Gómez dijo...

Primera vez que leo sobre el interior de Melilla. Solo sabía que era un enclave español en el norte de África.

Un saludo.

Juan dijo...

Don Arturo. La ciudad de Melilla es un enignma para la la casi totalidad de los españoles por su lejanía. Los que la conocen por motivos turísticos somos muy pocos y muchos la odian porque en ella hicieron su Servicio Militar.
Saludos.