martes, 14 de junio de 2011

EL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS, 1906-1956. MEDIO SIGLO DE SANGRE SIN SENTIDO (3ª PARTE)

 Cadáveres insepultos y putrefactos en las ruinas de Monte Arruit, tras ser reconquistada la posición meses después.

LA MATANZA DE ANNUAL:
21 DE JULIO A 9 DE AGOSTO DE 1921
ESPAÑA EN 1921
En 1921 España vive un momento de máxima tensión interna en todos los órdenes de la vida. Era un país atrasado que contrastaba con el resto de Europa Occidental, sobre todo en la mitad sur agraria.
Su régimen político está desacreditado. El régimen de la Constitución de 1876 o régimen de la Restauración ya no satisface a nadie, ni siquiera a sus defensores. Una Constitución solo democrática en apariencia, puesto que las libertades y leyes que defiende, no las respeta nadie. Las elecciones son una farsa y un amaño escandaloso desde 1891, fecha de las primeras elecciones de sufragio universal masculino. En el campo los caciques de los pueblos hacían su política desde los casinos y cafés, y su poder era casi semifeudal.
La sociedad emergente no se conformaba ya con esta situación, y cada vez era más difícil para el régimen la salvaguarda del orden público. Ya en 1909, en la Semana Trágica hubo un aviso serio, además enmarcado en una crisis marroquí. En 1917 se dio la triple crisis: militar (Juntas de Defensa) de abril, además de exacerbarse las pasiones entre germanófilos y alidófilos en plena neutralidad española ante la Gran Guerra; política (reunión de parlamentarios en Barcelona) en julio, ocasión perdida de oro para una reforma desde dentro y así evitar el deterioro galopante; y, por último, la crisis social, con la huelgha general de agosto.
Esos años la neutralidad trajo un crecimiento económico alto, aprovechado por los empresarios, que aumentaron sus contrataciones, sus ventas, beneficios, etc. Este crecimiento no llegó a las capas sociales inferiores. Las ventas elevadas trajeron una inflación altísima al afectar a los productos básicos sobre todo. El resultado, la conflictividad social y la represión excesiva. Desde 1919, con el fin de la Gran Guerra se cerraron los nuevos centros de producción, con la crisis social añadida. La respuesta, la peor posible: el pistolerismo de la patronal contra los líderes obreros, sobre todo en Barcelona. La novela de Eduardo Mendoza, La verdad sobre el caso Savolta, es muy explicita al respecto. Atentados, represalias, ley del Talión, etc, dominaban esa España de hace noventa años. El rey Alfonso XIII, frívolo y sin buscar un proceso constituyente nuevo, veía caer su popularidad. Su calculado casticismo ya no era rentable. En ese contexto llega una nueva crisis afriacana.

EL DESASTRE DE ANNUAL. LOS PRELUDIOS
Como siempre, una crisis externa puede hacer olvidar una coyuntura mala en el plano interno. En los años de la guerra, en las colonias afroasiáticas se produjo un cambio decisivo. Una generación de burgueses indígenas se ha formado en Europa o al lado de los europeos. Conocen su idioma, su cultura, sus debilidades. Esta burguesía nacionalista, nueva, joven y contraria a las oligarquías tradicionales, a las que tacha de traidoras pro europeas, ve en la guerra la ocasión para intentar el primer asalto al orden colonial.
En el Rif, el territorio rebelde por naturaleza, surge la figura excepcional de Abd el-Krim, miembro de la tribu de los Beni Urriagel, cuyo territorio se ubica en torno a Alhucemas. En la aldea de Axdir nació el futuro caudillo. Los Beni Urriagel eran españolistas inicialmente, como era normal. Los españoles compraban la fidelidad de algunas tribus prometiendo ayuda contra sus enemigos ancestrales. En la inactividad bélica en el Rif, ante la guerra que se daba en Europa, Abd el-Krim se revolvió y declaró la guerra santa contra los infieles españoles. Antes había sido funcionario en Melilla y su hermano Mohamed estudiaba con buenas notas matemáticas en Madrid.
En 1921 ya se había fugado y preparaba una república islámica en El Rif, independiente del Marruecos alauí. Ya había avisado de que no toleraría un ataque al oeste del río Kert. El aviso no fue tomado en serio y el apasionado general Silvestre iniciaba una imprudente ofensiva.
En la zona occidental, en la Yebbala, el entonces comisario, el general Dámaso Berenguer, había fracasado en comprar la paz al bandido de la zona: El Raisuni, con su base en Asilah. En esos meses estaba a punto de capturarlo. El desastre de Annual lo impidió.
Alfonso XIII, aislado, en plena caída de su popularidad, buscó en Marruecos una tabla de salvación. Para julio, para la festividad de Santiago “Matamoros”, veía como una buena ofrenda al apóstol, una victoria definitiva en África. En un telegrama animó a su ínclito general Fernández Silvestre a atacar. Lo más grave es que ninguneó los planes de Berenguer de no atacar alegremente.

Los números del mapa coinciden con la cronología. Ambos están basados en el libro Historia secreta de annual, de Juan Pando Despierto. Madrid, 1999. Temas de Hoy. Un libro interesantísimo.

EL DESASTRE DE ANNUAL. CRONOLOGÍA DE TRES SEMANAS DE TERROR Y MUERTE EN EL RIF
1. Mañana de 22 de julio. Inicio de la desbandada en Annual. La posición es una falsa elevación, difícil de defender, con mal suministro de agua. Allí estableció su campamento. La policía indígena se pasó al bando rifeño y los soldados de reemplazo huyeron en desbandada hacia Melilla.
2. 17-21 de julio. Unos días antes se inician los ataques en Igueriben. Retirada de los soldados del capitán Benítez: se salvan 36 de 244. (208 muertos).
Muchos blocaos y posiciones intentan retirarse en orden ya van siendo aniquilados.
3. Tarde del 23 de julio. Resistencia desesperada del capitán Capablanca: se salvan 3 de 130. (127 muertos).
4. Mañana del 23 de julio. Resistencia de la columna Romero: 37 muertos de 604.
5. 25 de julio. Los soldados de García Esteban se retiran en secreto a la zona francesa del sur, pero son descubiertos: se salvan 493 de 1500. (1007 muertos).
6. Noche del 25 de julio. Bernal y Dueñas mueren. Se salvan 7 de 120. (113 muertos).
7. Medio día del 22 de julio. Volviendo a Annual, los retirados huyen despavoridos en medio de las balas certeras de los rifeños. Huyen hacia el desfiladero del monte Izzumar. Trampa mortal. Son “cazados” en pocas horas. Unos mil muertos.
8. 22 a 28 de julio. Retirada desordenada del capitán Escribano. Mueren sus 85 soldados. Sólo se salva uno.
9. Mañana del 25 de julio. La tropa de Araújo, tras rendirse, es asesinada en masa: unos 900 muertos.
10. 23 de julio. Heroicas cargas todo el día del escuadrón de Caballería Alcántara, al mando de Fernando Primo de Rivera, hermano del futuro dictador. Al final del día son aniquilados, pero han permitido cubrir la retirada de los hombres del general Navarro.
11. Del 29 de julio al 9 de agosto. La mayoría de los que han logrado huir se reúnen en Monte Arruit, donde son asediados. Resisten desesperadamente, pero quedan sin esperanzas de una contraofensiva de salvamento. Tras la rendición, son asesinados 3.000 hombres. Navarro y unos pocos son apresados y se tendrá que pagar un  elevado rescate para su liberación.
12. 2 de agosto. Rendición de las tropas de Carrasco En Zeluán. Asesinato de sus 500 soldados.
13. 3 de agosto. Rendición de Nador, la puerta de Melilla. Pardo Agudín es asesinado con sus soldados y colonos civiles. (71 muertos). Tras la reconquista se vieron crueles torturas de esos soldados y personas civiles. De los soldados que se salvaron en algunas de estas luchas de julio, muchos murieron después en Monte Arruit, en agosto, o en Zeluán, o en Nador. Muy pocos lograron salvarse y llegar a Melilla despavoridos.
Monte Gurugú. 20 de agosto al 10 de octubre, los cañones españoles capturados por los rifeños, bombardean casi a diario Melilla. La ciudad es presa del pánico ante una hipotética y brutal conquista por parte de los rifeños. A duras penas desembarcan los refuerzos de la Legión.

El desastre se había consumado y el gobierno de ese momento, el del conservador Allendesalazar, el pueblo español, que pagó con sus jóvenes en desastre, el rey, desde su veraneo de San Sebastián, viendo cómo su ya mermada popularidad caía cada vez más, y el Ejército, impotente ante unos infravalorados “salvajes moros”, todos sabían que asistían a un nuevo 98. veintitrés años después, cuando muchos de aquellos desgraciados de Cuba y Filipinas aún vivían.



4 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Detalladísimo relato sobre unas matanzas coloniales que fueron borradas de los libros de Historia para salvarguardar el honor de unos jefes miserables y atolondrados.

El más responsable de todos fue el propio Alfonso XIII y su telegrama soez de "adelante" a Silvestre.

Pobres milicos de la época, al igual que en Cuba y Filipinas fueron víctimas de jefes ladrones y negligentes.

Se abrió una investigación de los sucesos en el Parlamento, el llamado "Expediente Picaso" por el nombre del general a cargo del mismo, y jamás vió la luz su resultado.

Cayetano dijo...

Una masacre, una auténtica vergüenza para militares y políticos de un sistema corrupto, caciquil y en tela de juicio. El desastre se va a pagar caro. Va a permitir la llegada de Miguel Primo de Rivera y su lucimiento posterior en Alhucemas.
Un saludo.

Juan dijo...

En efecto Tellagorri, en entrada próxima trataré de esa descarada falta de investigación y las dificultades puestas al general de su nombre para tapar lo ocurrido.
Saludos

Juan dijo...

Hola Cayetano.
Pues sí, una verguenza. La verdad es que las crisis coloniales se han vuelto contra las metrópolis europeas, y las crisis marroquíes se volverán contra España hasta hoy.
Saludos