viernes, 3 de junio de 2011

LA EDAD MEDIA PENINSULAR EN MAPAS (II)


LA PENÍNSULA EN 1086, TRAS LA LA TOMA DE TOLEDO Y LA VÍSPERA DE LA INVASIÓN ALMORÁVIDE



El núcleo castellano-leonés. En la segunda mitad del siglo XI se han unido los reinos de Castilla y León, en persona de Alfonso VI, de la dinastía de Navarra, nieto de Sancho III el Mayor, el rex hispaniorum. Alfonso VI antes ha acabado con su hermano el rey castellano Sancho II, asesinado en el asedio de Zamora. También el reino de Galicia, del rey García, también ha sido anexionado. En 1076 se reparte con Aragón el viejo reino de Pamplona, al anexionarse por entero La Rioja y Guipúzcoa. Portugal, aún sigue en la órbita leonesa. Solo un vasallo rebelde: el Cid, Rodrigo Díaz de Vivar es expulsado y, por su cuenta conquista la Taifa de Valencia hasta su muerte y la ocupación almorávide en 1112. Un siglo después de su muerte surgía el mito del “burgalés complido” en su célebre poema cantado por juglares del siglo XIII.
En el territorio musulmán rompe el sistema de parias (tributos a los musulmanes para pagar la paz) y anexiona Magerit o Mairit (el actual Madrid) y la antigua capital visigoda de Toledo en 1085, primera capital importante que logran dominar, con todo el valor simbólico que ello conllevaba. Debieron quedarse asombrados esos castellanos medio bárbaros al ver la elegancia toledana. La Reconquista alcanzaba el Tajo y el ecuador de la península.
En el núcleo pirenaico, el Reino de Pamplona desaparece en 1076 al ser asesinado su rey Sancho Garcés II. Su reino es repartido entre Castilla y Aragón. El condado aragonés se convierte en reino, que unifica los otros condados. Su rey Sancho Ramírez logra anexionarse Pamplona. Los condados catalanes se unifican con el de Barcelona, con Berenguer Ramón II como conde supremo. De todas formas, en este núcleo pirenaico las conquistas al Islam son mínimas: aún no tienen fuerza contra los Taifas y el valle del Ebro sigue en poder de éstos. Menos aún ante la irrupción de los almorávides a fines del siglo XI.
Los reinos de Taifas se alarmaron ante estos empujes y hubieron de recurrir a sus hermanos musulmanes de sur marroquí: los almorávides. Los andalusíes eran un mundo aparte, su Islam apenas tenía que ver con el rigorismo oriental o africano. Recordemos que se habían separado de la ortodoxia de Bagdad desde el siglo VIII con Abderramán I Omeya. Los africanos eran tan invasores para con ellos como los bárbaros del norte castellano o aragonés. Los reyes de Sevilla, Badajoz o Granada: Al Mutamid, Al Mutawakkil y Abd Allah, respectivamente, llamaron en su ayuda al caudillo almorávide y berebere: Yusuf Ibn Tasufin, cuyo poder llegaba hasta más al sur del actual Senegal y Tombuctú.
La situación iba a cambiar radicalmente.


EL LARGO SIGLO XII: DE LOS ALMORÁVIDES

A LAS NAVAS DE TOLOSA

(1086-1212)


A fines del siglo XII la invasión de Yusuf Ibn Tasufin aplastó a los ejércitos de Alfonso VI en Sagrajas (Badajoz) y Uclés (Cuenca). Ocuparon el valle del Ebro y parecía que expulsarían a los cristianos al norte del Sistema Central, pero fracasaron. Toledo logró resistir y apenas hubo pérdidas territoriales cristianas. La tiranía almorávide en Al Ándalus hizo brotar rebeliones. Además, en su territorio marroquí surgió un nuevo imperio: el almohade, por lo que se esfumaron a mediados del siglo, apareciendo las Segundas Taifas, mucho más débiles y efímeras que las primeras.
El Reino de Castilla, con la nueva dinastía de Borgoña, en persona de Alfonso VIII, inicia su expansión por el valle del Guadiana medio (el Campo de Calatrava), llegando a las puertas del valle del Guadalquivir (Despeñaperros). La historia se repite: los Taifas acuden a los almohades magrebíes. Este imperio es también rigorista y berebere, muy ajeno a la culta y heterodoxa Al Ándalus. El desembarco en 1146 trae la consabida derrota cristiana en Alarcos. La situación cambia. Ahora el peligro de la yihad trae la cruzada: los reinos peninsulares se unen y derrotan a los magrebíes en las Navas de Tolosa en julio de 1212. El camino a la actual Andalucía estaba abierto.
Portugal se desune definitivamente de León en 1139 con Alfonso Henriques como primer rey. León y Castilla se unen y desunen hasta la unión definitiva en 1230, con Fernando III.
En el sector oriental, Navarra logra de nuevo su independencia ante la insatisfacción con los aragoneses. En 1135 surge el Reino de Navarra con García Ramírez el Restaurador. El Reino de Aragón tiene su auge con Alfonso I, el Batallador, el cual conquista Zaragoza en 1118, logrando llegar al Ebro. Hasta finales del siglo los aragoneses no logran tomar Teruel. En Cataluña, Ramón Berenguer IV consigue llegar al Bajo Ebro en Tortosa. Lo más importante fue el nacimiento de la Corona de Aragón, un reino confederado catalano-aragonés. La hija del rey Ramiro II: doña Petronila, se casa en 1150 con el citado Ramón Berenguer IV. Se anexionaba Perpignan y el Roselló hasta su pérdida en 1659. Acabaría este reino en 1715 con los Decretos de Nueva Planta de los Borbones.
Conclusión: Desde mediados del siglo XII a mediados del XIII, la situación del Islam peninsular cambia de forma irreversible. Hacia 1212, con la batalla de las Navas de Tolosa se puede decir que la Reconquista acaba. Si duró casi tres siglos más, fue por la crisis castellana de la Baja Edad Media. Han surgido los reinos básicos que llegarán al inicio de la Edad Moderna: Castilla, Aragón, Navarra y Portugal.

6 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Excelente. Eres riguroso y preciso con la Historia de esa época. Aunque yo pondría un matiz.

Tanto Aragón como Castilla y León eran CONDADOS que adsorbió el rey navarro Sancho III El Mayor, así como la Aquitania que pertenecía a los francos de Doña Leonor, y en su testamento los transformó en REYNOS, salvo la Aquitania, que dejó a sus hijos. Los cuales fueron los primeros reyes de Aragón, Castilla y León.(año 1031)

Juan dijo...

Hola Tellagorri, en efecto, eran condados y se hacen reinos con sus hijos y herederos. Es un lío intentar en tan pocas líneas no dejarse un detalle. Gracias por la precisión. Saludos amigo barojiano.

Topillo dijo...

Magnífico blog. Te visitaré a menudo.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Desde luego es difícil sintetizar en tan poco espacio una periodo en el que prácticamente se enfrentaba todos contra todos. Saludos.

Cayetano dijo...

Estupendo resumen sobre esta etapa tan movidita de la Reconquista con importantes y/o decisivas batallas como Sagrajas, Uclés o las Navas de Tolosa. La verdad es que desde que Al- Ándalus se descompuso en Reinos Taifas este mundo comenzó su imparable declive, aunque tuvo sus innegables momentos de gloria. Aviso para navegantes: muchos barones -y alguna baronesa- autonómicos de esta España nuestra hacen de su capa un sayo y pensando que son reyes de sus "taifas" particulares gobiernan a su antojo, como pequeños califas.
Un saludo.

Juan dijo...

Hola Topillo, gracias por tu comentario, espero que leas cosas que te interesen en este blog.
DLT, en efecto, es difícil resumir la historia, y sobre todo 800 años de Edad Media.
Cayetano, el fenómeno de los Taifas ha sido uuna lacra en nuestra historia que no es otra cosa que la tendencia centrífuga que contrarresta la tendencia centripeta. Dos extremos rechazables ambos. Es como un fracaso en la formación del Estado Nacional en España. Los visigodos y tenían sus taifas particulares y llegan hasta hoy.
Saludos a todos.