martes, 11 de octubre de 2011

COLÓN Y SUS CUATRO VIAJES, 1492-1504. (1ª PARTE: EL PRIMER VIAJE, 1492-1493)

12 DE OCTUBRE DE 2011: EN EL 519 ANIVERSARIO DEL VIAJE COLOMBINO
Al escribir esta entrada casi dos décadas después de los fastos del Quinto Centenario, tras aquél ya lejano 1992 en que parecía que se acababa el mundo, con las celebraciones añadidas de las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla, han pasado ya muchas cosas en España, América Latina y el Mundo.
España ha asistido a un redescubrimiento de América al conocer a sus habitantes que han llegando a nuestro país como inmigrantes, con una integración de diverso resultado. Ya forman parte de nuestro día a día cotidiano. Un movimiento de población, a mi juicio muy interesante por el encuentro de verdad entre las dos orillas, más allá de la simple historia.
En América se han ido derrumbando las dictaduras militares salvo el aislado régimen de la Cuba socialista de Fidel Castro. Otro caso es la Venezuela de Hugo Chávez, casi rozando la dictadura personal. Otros regímenes experimentan un resurgir del indigenismo: la Bolivia de Evo Morales, o los casos del Ecuador de Correa o el Perú de Ollanta Humala. En Centroamérica continúa el subdesarrollo. El caso flagrante es el cambio de protagonistas en el sangrante caso del narcotráfico: en Colombia se va normalizando la situación pero es en México donde surge con terrible fuerza esa violencia que está llegando a los límites del genocidio cotidiano. El populismo parece que sigue en escena en este Bicentenario de las guerras de emancipación del siglo XIX. Aún sigue presente la incertidumbre ante el futuro del continente y en las personas deseosas de ver su desarrollo y su lugar importante en el mundo actual.
Dos países parece que han tomado un tren esperanzador: Chile y Brasil. Argentina sigue en su situación de intentar recuperar su pasado esplendoroso de hace ya más de medio siglo. Mientras, la Norteamérica anglosajona continúa su camino diferente, aunque en fase de retirada del protagonismo mundial.
Yo, particularmente, estaba hace veinte años muy alejado de esa realidad americana del caos económico, el populismo y la dictadura. Poco a poco fui descubriendo la realidad de aquellos inmigrantes que llegaron, e incluso en 2009 pude dar el salto de orilla, tantas veces deseado como frustrado por diversos motivos. Un descubrimiento de un continente fascinante en todos sus aspectos.
La historiografía se está revisando tras décadas de convivencia de dos tendencias en ambas orillas del Atlántico: la españolista “leyenda blanca” y la antiespañolista e izquierdista “leyenda negra”. Ambas posturas felizmente en trance de superación y de asentamiento de la verdad histórica.
El tema, un año más, traerá comentarios artículos de prensa, trabajos de escolares, etc. El 23 de marzo de 2009 escribí en el blog un viejo esquema que reelaboré del que me enseñaron en la facultad allá por los primeros años 80: Las consecuencias del descubrimiento de América. Cual sería mi sorpresa ante las numerosas visitas que veo cada día en esa entrada. Estoy estudiando de forma individual la Historia de América que solo estudié de forma rápida. Mis cuatro viajes americanos: Perú, Ecuador y México han sido sumamente enriquecedores y me han dado materia prima para entradas sobre hechos mayoritariamente desconocidos en España, y muy lejos de los tópicos de la historiografía tradicional.


EL PRIMER VIAJE COLOMBINO Y SU IMPORTANCIA EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD
El 12 de octubre se “descubría” el Nuevo Continente. Más bien, Colón anunciaba la existencia de una tierra ya explorada -y abandonada sin vocear al mundo sus viajes- por los europeos del norte: los escandinavos de la Edad Media. La vida cambiará por completo para aquellos hombres del siglo XVI en ambas orillas. Es la gran novedad junto a la revolución neolítica o la entrada en la historia escrita.
Desde los viajes de Marco Polo, el mundo se estaba quedando pequeño para los europeos, para sus emergentes burgueses en particular. Ya se notaban los avances en la navegación y en la península Ibérica los portugueses y los castellanos a la zaga ya iniciaron sus viajes casi un siglo antes.
COLÓN Y SU AVENTURA
Como es sabido, Colón, el enigmático navegante genovés, tras su residencia en Madeira y su matrimonio con la portuguesa Felipa Moniz de Perestrello, fue rechazado de la corte lusitana. Viudo, llega con su hijo Diego al monasterio franciscano de La Rábida, en la Baja Andalucía, cerca de Huelva, en la navidad de 1484 a 85. En el reino de Castilla no tuvo, inicialmente, un apoyo más cálido. En Alcalá de Henares, el 20 de enero de 1486, en el palacio episcopal, tuvo lugar su audiencia con los Reyes Católicos. El monasterio onubense andaluz de La Rábida fue su apoyo más decidido. Allí se fueron dando las condiciones favorables para el arriesgado y enigmático viaje a lo desconocido. Decir que se pretendía llegar a Asia por el oeste era poco menos que una locura en aquella Europa de finales del Medievo. Su conocimiento de las mareas atlánticas y su estudio de los astrónomos helenísticos le daban ánimo suficiente. Conocido es su error de medición: creía que la esfera era menor que la real, basándose en la obra de Ptolomeo, error que pudo costar la vida de aquella flotilla. En La Rábida fue apoyado por Fray Antonio de Marchena y Fray Juan Pérez.

EL MONASTERIO DE LA RÁBIDA: LA ANTESALA DE AMÉRICA
Fue fundado en 1412. Aunque la iglesia y parte del edificio que vio Colón se conservan, tiene muchas reconstrucciones tras el terremoto de Lisboa y sus destrucciones. Entre las desamortizaciones de Mendizábal (años 30 del siglo XIX) y 1922, el edificio estuvo exclaustrado hasta la restauración de la comunidad franciscana. El estilo dominante es el gótico-mudéjar y el claustro es una de sus mejores muestras estilísticas. En su interior se encuentra el sepulcro de Martín Alonso Pinzón, fallecido al poco de llegar a Palos desde Bayona. Impresionan los frescos sobre la gesta pintados por Daniel Vázquez Díaz a inicios del siglo XX. 



Exterior de La Rábida, Frescos de Vázquez Díaz,
Claustro gótico-mudájar, Estancia interior





La ya larga guerra de Granada estaba en la mente de los Reyes Católicos y apenas se atendía a una hipotética política atlántica en pleno auge. Los vecinos portugueses llevaban la delantera desde su base del cabo de San Vicente, extremo suroccidental de la península, en la población de Sagres. En el mismo campamento de Santa Fe, en las afueras de la asediada ciudad de Granada nazarita, logró la firma de las Capitulaciones de igual nombre que le darían el monopolio de las zonas que descubriese.

Por fin, tras muchos obstáculos, se iniciaba la aventura en el verano de 1492, un viaje que duró siete meses y casi dos semanas: del 3 de agosto al 15 de marzo de 1493, en que volvía Colón de nuevo al mismo puerto de salida.

Puerto de Bayona con la reproducción de la Pinta.
Lápida de los marineros que llegaron a puerto.





RESUMEN DEL VIAJE
3 de agosto. Colón zarpa del puerto de Palos (Huelva), con destino a las Canarias. En ese momento aún no estaban del todo sometidas todas las islas por Alonso de Lugo.
6 de septiembre. Tras hacer acopio de las últimas provisiones se iniciaba desde Canarias el verdadero viaje a lo desconocido. La flota la componían dos carabelas: la Pinta, al mando de Martín Alonso Pinzón y 30 marinos; y la Niña, al mando de Vicente Yáñez Pinzón, con otros 30 marinos. Por su parte, el almirante Cristóbal Colón iba en la nao Santa María, con 40 marinos y completaba la flotilla. El viaje era muy incómodo, con comida muy mala y con peligro de escorbuto. El agua se corrompía y era necesario mezclarla con vino para poder beberla. En una estera colocada en el suelo dormían los marinos.
9 de octubre. Se sucede el segundo motín a bordo por el descontento y la falta de agua. Era el momento crítico del viaje.
12 de octubre. Llegada a Guanahaní en las islas Bahamas actuales. Rodrigo de Triana dio el grito histórico al avistar tierra. Es el contacto de dos razas, la amerindia asiática con la caucasoide europea tras casi cinco siglos desde las exploraciones de los vikingos escandinavos.
14 de octubre. Vuelve a hacerse a la mar.
28 de octubre. Llega a la costa norte de la isla de Cuba.
21 de noviembre. Deserción de la Pinta.
Noviembre e inicios de diciembre. Exploración de la costa norte cubana.
5 de diciembre. Llegada a isla de La Española.
24 de diciembre. Encalla la Santa María. Al día siguiente se inicia la construcción del Fuerte de Navidad con los restos de la nao.
6 de enero. La Pinta se reencuentra con el grupo. Tras las consabidas explicaciones se decide el incierto tornaviaje. Antes se había decido también dejar un grupo de marineros en el fuerte Navidad ante la imposibilidad de poder viajar todos a España por la falta de la nao.
Enero-Febrero. Se vuelve a perder la Pinta en una tempestad en mitad del Atlántico. Se llega a las Azores, donde es recibido Colón con hostilidad por las autoridades portuguesas.
1 de marzo. Llegada de la Pinta al puerto gallego de Bayona, en Pontevedra.
3 de marzo. Llegada por fin a Lisboa. Habían transcurrido siete meses justos desde que salió de la península y ahora regresaba a ella, aunque echaba el ancla en territorio portugués, su antigua nación de residencia.
13 de marzo. Tras diez días de estancia en la capital lusa, zarpa rumbo a Palos.
15 de marzo. Casi al mismo tiempo llegaban la Pinta y la Niña, con Colón, a Palos.
30 de marzo. Tras descansar en La Rábida, parte hacia Barcelona, donde estaban los Reyes Católicos. Allí les informaría del viaje.
Monasterio de Santa Clara, en Palos, donde la acción de gracias de Colón.




LAS TIERRAS DESCUBIERTAS

Se descubrieron las actuales Islas Bahamas, además de las islas mayores de Cuba y La Española. El Caribe entraba en la historia. A su vez, las direcciones de la gran Corriente del Golfo eran ya conocidas y aplicadas a aquellas naves que dependían únicamente de los vientos y las corrientes marinas.
El impulso estaba ya dado y, la obligación de ir a rescatar a los marinos allí dejados, obligaba a Colón y al reino de Castilla a seguir explorando aquellas misteriosas tierra que se creían cercanas a Asia, a Cipango (el Japón de Marco Polo) y a la China imperial. La creencia no podía ser más ilusa, como se ocuparía de demostrar tres décadas después el también marino español, el guipuzcoano de Guetaria, Juan Sebastián Elcano al dar la primera vuelta al mundo.

Es fácil de suponer lo que pasaría por la cabeza del almirante Cristóbal Colón esos días: saberse en la élite de la navegación, de entrar en la historia junto a Marco Polo, tener la delantera sobre Portugal, en aquellos momentos la vanguardia de la navegación, saberse triufador ante unos monarcas que despuntaban como los precursores del trono de una superpotencia, y muchas cosas más como su propia autoestima personal tras tantas amaguras anteriores. Todas esas luces se mantendrían unos años, sin sospechar que más adelante vendrían las sombras: llegaría preso a España, perdería el monopolio de sus viajes, sería ninguneado y, moriría pobre y abandonado en Valladolid en mayo de 1506.

18 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Veo que una nueve serie has empezado de gran interés, que siempre gusta recordar en esta fecha del 12 de Octubre.
Me ha gustado lo que dices personalmente que con tus viajes has acumulado materia para tus entradas, ya que las cosas se ven distintas de las ideas que uno se había formado con los libros de historia.
Al conocer a la gente y el país se cambia de ideas.
Abrazos

Javier Tellagorri dijo...

Como siempre, muy ameno y facil de recordar lo que se aprendió de niño, con valiosos detalles al respecto.

Tu forma de explicar la Historia va a aficiona a ella a más de dos y me alegraré muchísimo.

Un abrazo

MariCarmen dijo...

Buena entrada, muy diciente y elocuente. Con razon afirmas que hay que visitar para conocer y yo anadiria entender.

Saludos.

MariCarmen

Cayetano dijo...

Me traes gratos recuerdos de mi juventud por tierras onubenses. Yo veraneaba en mis años mozos en Mazagón y en Punta Umbría. Conozco el Monasterio de la Rábida y el pueblecito marinero de Palos de la Frontera, mal llamado antiguamente en los madriles "Palos de Moguer". Había hasta una estación de metro con ese equivocado nombre. Moguer es un pueblo señorial, cuna de Juan Ramón, con un "Platero" en la gasolinera. Palos es un pueblo más modesto, de casitas blancas de pescadores, orgullosos de ser el punto de partida de Colón. Están a unos ocho kilómetros un pueblo del otro. En las fiestas locales solía haber lío. Si se te ocurría decir eso de "Palos de Moguer" podrías tener hasta problemas con los bravos mozos del lugar. Jejeje.
Creo que ya es hora de hacer balance de lo bueno y de lo malo del descubrimiento, sin tópicos, ni leyendas (blancas o negras), sin pasión, con objetividad y sin manipular la verdad histórica cuando algunos líderes iberoamericanos, con fines electoralistas, se ponen la bandera del indigenismo, cuando fueron los propios criollos los que marginaron a la población autóctona.
Un saludo.

Juan dijo...

Hola Mari-Pi-R, los viajes son la realidad de las guías: yo viajo leyendo el lugar al que voy a ir; luego llego al lugar y me voy encontrando con la realidad de mis viajes en el libro, luego recapitulo en casa con las fotos hechas. Son los tres pasos básicos para aprovechar lo más posible cada viaje. También, tras ver los monumentos de un lugar, intento tratar a sus gentes, que te dan la otra versión, mucho más verdadera.
Saludos amiga.

Juan dijo...

Estos comentarios son, de por sí, para aficionar a la historia y a compartir nuevos conocimientos para los aficionados al pasado.
Saludos Tella.

Juan dijo...

Hola Carmen, me encantan tus visitas al tratarse de la otra orilla, la otra versión del descubrimiento. Pues sí, tienes razón en lo de entender: muchos viajan y van del hotel al monumento y del monumento al hotel son apenas hablar con nadie del lugar. Ellos pasan por el lugar, pero el lugar no pasa por ellos.
Muchas gracias por tu visita Carmen.

Juan dijo...

Hola Cayetano, me alegro de haberte hecho evocar tus veraneos andaluces. No tenías mal gusto a la hora de elegir el destino. Esa costa atlántica andaluza me encanta: desde Tarifa a la desembocadura del Guadiana que descubrí en los últimos años.
Se nota que somos historiatas y que nos gusta el debate historigráfico cualquiera que sea el tema.
Saludos y ya estamos en la cuenta atrás para dejar de ser colegas cibernéticos y serlo de carne y hueso.

Lorenzo "el Retronauta" dijo...

Hola Juan.
Nueva serie que promete tanto como las últimas y con tu escritura amena, como ya nos tienes acostumbrados.

Me ha gustado mucho la introducción antes de entrar en materia. Y si que es verdad que si miramos las estadisticas del blogeer, siempre hay una entrada que extrañamente repunta sobre las otras. A mi me pasa con una con la que voy a empezar una etiqueta especial.

Me llama la atención que des por bueno que los vikingos ya se pasearan por el nuevo mundo siglos antes de Colón. Si él lo tuvo difícil, no quiero imaginarme como sería en un Drakkar. ¿Es una leyenda urbana o existe constancia de esos viajes?

También das por bueno que era genoves, cuando se le atribuye ser oriundo de decenas de sitios. Entre ellas que también era mallorquín jejejeeje.

Aunque hay una que dice que era en realidad, ¡un judio converso de Ibiza!

No se si conoces este hombre que lleva años luchando para que así se reconozca....

http://www.cristobalcolondeibiza.com/esp/esp00.htm

¡Saludos compañero y feliz día de la Hispanidad!

Juan dijo...

Hola Retronauta. Pues lo d Colón seguirá siendo un misterio aunque la gran mayoría de historiadores sigue diciendo que era genovés. Habría que preguntárselo a él ¿no crees? jajajaja.
Sobre los vikingos está ya demostrado, hasta se ha descubierto ADN de caucasoides europeos entre los esquimales de la península del Labrador en Canadá, lo que demuestra también que hubo algún matrimonio de alguno que se quedó allá.
Pues a ver si para el finde publico la continuación de sus viajes y algún viaje "menor".
Saludos.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

La gran pregunta es si Colón sabía o tenía cierta idea de lo que se iba a encontrar...

En cuanto a que los anteriores visitantes no anunciaron sus viajes, pues depende, ya que Las Crónicas de Erik el Rojo si que cuentan esos viajes, claro que no se hasta que punto de detalle

Juan dijo...

Hola José Luis, según leí hace tiempo, parece que un marino de Huelva -cuyo nombre no recuerdo, que da nombre a un Instituto y tiene monumento en su ciudad onubense- había llegado a las Indias y que volvió moribundo a las Azores. Colón le pudo sacar su descubrimiento. Lo que sí está claro es que Colón no iba a la desesperada. Lo que no está claro es que tuviese su error con la esfera de Ptolomeo y que supiese de antemano que no iría a Asia, sino a un continente intermedio.
De los vikingos, por muchas crónicas de sus reyes, no se molestaron en especificar ni en dar a conocer sus viajes. Por ello, el descubridor a la historia y al mundo es Colón, les pese a quienes les pese, y a los castellanos la gloria de su descubrimiento. otra cosa es la ¿gloria? de la ¿Leyenda negra? o ¿blanca?.
Saludos y ya estamos en la cuenta atras de la quedada dominical en Navalcarnero.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Me ha gustado este repaso al primer viaje de Colón. Lo mejor que se puede decir de un artículo es que al lector se le ha hecho corto, que le ha sabido a poco: así me he quedado yo, con ganas de más. Un abrazo.

Juan dijo...

Hola DLT. De este primer viaje se podrían escribir toneladas de páginas. No era mi intención hacer una repetición aumentada de lo que dicen muchos textos. He intentado escribir más bien, algunos aspectos menos conocidos como el caso de las fotos de mis viajes a Baiona con su Pinta reconstruida o la lista de marinos que llegaron del periplo, o ver el monasterio de La Rábida con las fotos que saqué en enero de este 2011, cuando estuve allá, uuna breve cronología y el mapa de ruta.
Las otras entradas tembién seràn cortas, aunque con los tres viajes restantes. Espero te llenen más. Muchas gracias por tu comentario e intentaré extenderme más.
Saludos DLT.

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

Recuerdo mi visita a La Rábida hace algunos años con la reproducción de las carabelas de Colón...un viaje muy recomendable.

Una pena que el socialismo y el indigenismo que ahora parece invadir Hispanoamérica trate de desvirtuar estas hazañas, más aún cuando el 98 % de su población tiene sangre española...es como tirarse piedras contra su propio tejado.

Un abrazo,

Juan dijo...

Hola Majestad:
Viajar solo a La Rábida es un viaje a medias: hay que saltar al otro lado del Atlántico para sentir un momento especial y único: es, secillamente, espectacular.
Sobre el avance del socialismo y el indigenismo no crea que todo es tan fiero como parece: las dos leyendas, la negra y la blanca se van borrando e imponiendo la HISTORIA de verdad. Le diré que sólo una minoría es anti-española, y eso por ignorancia y falta de estudios. La gran mayoría se siente admirada por los españoles educados, claro, sin bobos neocoloniales. Lo del 98% es según los países: en Argentina es posible, o en Uruguay, pero en Bolivia o en los países andinos y mesoamericanos son mayoría los indígenas. Le diré que los indígenas son mucho más "españolistas" que los tontiformes de los criollos demagogos y deformantes profesionales de la realidad.
Saludos Majestad.

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

Juan de hecho durante la "guerras de independencia" según tengo entendido, los indígenas formaron parte del bando real y lucharon contra los insurgentes criollos o grandes terratenientes. La Corona era la única garante de los derechos de estas gente, mientras que los criollos como los Bolívar, Iturbide, San Martín, etc eran unos explotadores y así se demostró con los años.

Un saludo y supongo que lo estaréis pasando de rechupete por Navalcarnero ;)

Juan dijo...

Hola Majestad, acabo de llegar de Navalcarnero. Pues sí, un paseo estupendo por ese pueblo estupendo y bien conservado y sin agresiones a su patrimonio histórico. A ver cuando quedamos por la Villa y Corte y paseamos por su historia.
Sobre América Latina criolla te diré que, en efecto, las repúblicas independientes fueron peores que los virreyes, de hecho en países hoy de mayoría blanca como los del Cono Sur, el genocidio contra los indios fue por parte de los gobiernos republicanos racistas que buscaban exterminar a los indios y repoblar de europeos. Similar a los yankees.
Saludos Majestad.